El Norte de Castilla

Buen juego y ningún gol en el Cristo Atlético-Unionistas

Chamorro se tira al suelo para arrebar el balón a Adrián.
Chamorro se tira al suelo para arrebar el balón a Adrián. / ANTONIO QUINTERO
  • El partido, vistoso y divertido, acabó con reparto de puntos

La Balastera se tornó ayer en tentadero y albergó una interesante pelea entre dos de los gallitos del Grupo VIIIde Tercera, dos equipos con espíritu joven que, pese a no contar prácticamente con espolones, apenas habían perdido plumas en las siete pugnas que habían dirimido hasta ayer.

La lucha se antojaba apasionante, entre dos equipos aguerridos, cargados de razones ofensivas, y las previsiones se convirtieron en realidad. Aunque los picotazos lanzados por unos y otros no acabaron en sangre y estos dos gallos siguen con sus crestas erguidas tras la pelea, y se mantienen en puestos de ‘play off’.

El partido comenzó con mucha cautela por parte de ambos equipos. Los dos contendientes sabían de las cualidades ofensivas del rival que tenían enfrente y ninguno de los dos estaba dispuesto arriesgar desde el principio. No obstante, la calidad de los jugadores de ataque del equipo charro hizo que la solidez defensiva de los palentinos estuviera a punto de resquebrajarse en el minuto 6, cuando Óscar mandó el balón al palo. Un sonoro «uy» retumbó en una Balastera que contó con la animación de unos 200 aficionados charros, que no dejaron de jalear a su equipo en todo momento. Parecía que el equipo local era el Unionistas, pero el Cristo no se dejó amedrentar por el bombo y los cánticos de la grada blanquinegra y, en el minuto 17, a punto estuvo de llegar el gol palentino. Adrián consiguió ganar la espalda a la defensa y aprovechó la salida del portero visitante, Javi, para buscar la portería con un lanzamiento desde fuera del área, pero lo que acabó encontrando fue el poste.

Empate a «uys». Ese era el resultado del duelo de gallos, pero Adrián puso un nuevo «uy» en el electrónico virtual con un remate cruzado en el minuto 37 que se fue fuera por muy poco poco. No había tiempo para más y el partido llegó a su ecuador para que la afición del Danisa Cristo Atlético dejase de ver sobre el campo a su exjugador Aitor Asensio, que ahora milita en las filas del Unionistas y se quedó en el vestuario en la segunda mitad por decisión técnica.

El Cristo fue fiel a su estilo tras el descanso. El equipo palentino continuó con un sistema defensivo sólido, y con un juego vertical del medio del campo en adelante, tanto que Adrián se quedó a centímetros de hacer que el gallo morado asestara su primer picotazo a su oponente. El disparo del interior del conjunto palentino se marchó por encima del larguero y poco después llegó la respuesta salmantina en un peligroso barullo en el área que Guille solvento con un despeje.

El partido estaba precioso, con ocasiones de uno y otro lado, pero, poco a poco, se fue enfriando ante la calidad de las defensas de ambos equipos. El técnico del Unionistas, Jorge González, buscó más presencia ofensiva en su equipo con la entrada de Juan. El gigantón del equipo salmantino protagonizó una internada por la banda que acabó con un duro remate, pero ahí estaba un atentísimo Guille para desbaratar la jugada y devolver la calma a un Cristo ordenadísimo en la zaga.

El tiempo reglamentario acabó y Camilo tuvo en sus botas la ocasión del partido. El 9 del Cristo aprovechó un buen pase en profundidad y llegó solo al área de Javi, pero le pudo la presión, se trastabilló y lo que pudo ser el 1-0 quedó en un nuevo «uy» con el que acabó una pelea de gallitos que puso de manifiesto que este Cristo va a en serio. Los morados han dejado de ser ese pollo recién salido del cascarón del año pasado y ahora son un gallo que defiende su gallinero a picotazos. Esto parece un sueño para la afición y lo único que puede despertarla es el canto de un gallo aún más potente. El Astorga espera el miércoles y la Segoviana, el sábado. En cinco días, el corral se llenará de plumas y los palentinos esperan que no sean moradas.