El Norte de Castilla

Vuelve el derbi de Segunda B entre Valladolid y Palencia

Asier Arranz busca un centro en el partido Deportivo Palencia-Lealtad de la pasada jornada.
Asier Arranz busca un centro en el partido Deportivo Palencia-Lealtad de la pasada jornada. / Antonio Quintero
  • Óscar de Paula solo tiene la baja de Iván Zarandona y confía en que sus jugadores puedan sumar su tercera victoria consecutiva

El calendario ha querido que el derbi más esperado para los aficionados palentinos llegase en el mejor momento de forma para un Deportivo Palencia que ha encontrado su sistema de juego tras un comienzo preocupante. Los anexos del Estadio José Zorrilla volverán a vivir un partido entre morados y blanquivioletas, pero el escudo de los morados ya no es el mismo de antaño. La desaparición del CFPalencia hizo que estos intensos partidos quedaran para el recuerdo, pero la historia da una nueva oportunidad a los aficionados, y vallisoletanos y palentinos mediran hoy sus fuerzas en un encuentro en el que los dos equipos llegan con dinámicas muy diferentes.

El Real Valladolid B lleva tres jornadas sin conocer el triunfo y la pasada jornada cayó derrotado por un resultado de 2-1 en Santander ante el Racing. Los de Rubén Albés son decimocuartos en la tabla con ocho puntos, y si el Deportivo logra los tres puntos en la mañana de hoy, logrará superar a los blanquivioleta para alegría de una afición que tiene ganas de ver a su equipo fuera de los puestos de descenso. Además, parece que si esa circunstancia llega tras un triunfo ante ‘los vecinos’, mejor que mejor. «Me han comentado que hay una rivalidad sana entre Valladolid y Palencia y yo creo que, siempre y cuando se entienda bien, eso puede dotar de un aliciente más a los jugadores», señaló ayer el técnico, que solo tendrá la ausencia obligada de Iván Zarandona, que está concentrado con su selección.

De Paula volvió a recalcar ayer que su equipo sabe a lo que juega y que ha encontrado unas señas de identidad que pueden convertir al Deportivo en un rival complicado de superar. «Desde el principio dijimos que necesitábamos tiempo para conocernos y encontrar la manera de jugar que más se adapta a nuestras necesidades. Hemos encontrado nuestro fútbol y, en ese sentido, estamos con más confianza en nostros mismos y con un nivel físico acorde con lo que se exige en la categoría», apuntó De Paula, que nunca ha perdido el discurso positivo, ni en los peores momentos de su equipo.

Óscar de Paula tiene gratos recuerdos de sus partidos como jugador visitante en Valladolid con la camiseta de la Real Sociedad, y ahora regresa a tierras vallisoletanas con la intención de repetir en el banquillo los éxitos que consiguió vestido de corto. «Yo he disfrutado mucho en Zorrilla como jugador y me gustaría hacerlo ahora también como entrenador», señaló ayer el técnico del Deportivo Palencia.

El Real Valladolid B es el filial más joven de toda la Segunda B, pero aún así es un equipo temible en el que militan jugadores de una enorme proyección, como el palentino Dani Hernández, que hoy defenderá la portería morada. El potencial de este equipo no asusta a De Paula, que conoce bien a su rival y cree que su equipo podrá llevarse el triunfo. «Hemos estudiado al Valladolid a conciencia y sabemos que es un equipo sobradamante preparado para competir bien ante cualquiera. Cada vez hay preparadores más formados en las bases y eso hace que los filiales siempre sean equipos muy peligrosos», argumentó el técnico del conjunto palentino, que sabe que tendrá complicado sacar tres puntos ante un rival que se adecúa muy bien a las necesidades de cada partido, pero que piensa que sus jugadores serán capaces de continuar con la buena racha.