El Norte de Castilla

La valentía da un punto al Villamuriel ante el Zamora

Tato recorta a un jugador del Zamora.
Tato recorta a un jugador del Zamora. / Enrique Camina
  • Los de Mario Prieto no se amilanaron ante la teórica superioridad del rival y empataron un encuentro que pudieron incluso ganar

Sin miedo. Así afrontó el Villamuriel su enfrentamiento de ayer ante el Zamora, un planteamiento que podría tacharse como una temeridad por más de uno, pero que acabó saliendo bien a Mario Prieto, que sumó un punto ante un rival complicado y volvió a demostrar que es un técnico más que válido para la categoría y que, además, cuenta con una plantilla de garantías.

El Villamuriel arrancó el partido muy bien plantado. La condición de gallo del grupo del Zamora no amilanó a los de Prieto, que no estaban dispuestos a acabar convertidos en pienso avícola y desde el inicio se ataviaron con una piel de zorro que dejaba claras sus intenciones de merendar gallo.

Los minutos iban pasando y el equipo de Mario Prieto no daba un solo paso atrás, mientras el Zamora intentaba crear peligro mediante la rapidez de sus extremos Sopale y Raly. La velocidad por las bandas no se convertía en ocasiones para los zamoranos, mientras que la magia de Emi solo servía para maravillar a la afición, pero el fuego del 10 de verde era de artificio y no hería a los rojiblancos, que ayer iban solo de blanco. Para comer gallo, lo primero que hay que hacer es entrar al gallinero y al Villamuriel le costaba llegar al área de Miguel, aunque el Zamora tampoco encontraba el camino hacia el gol y el primer disparo a puerta del partido fue un tiro lejano del exjugador del Deportivo Palencia Adrián, ahora en las filas del Zamora.

El juego se concentraba en el centro del campo y la primera ocasión clara del Villamuriel llegó gracias a un lanzamiento de falta de Jesús. El balón estaba muy lejos pero el cerrateño no se lo pensó dos veces, lo golpeó con fuerza y el portero zamorano solo acertó a despejar el balón. El rechace llegó a César Simón, que con un acrobático disparo estuvo a punto de abrir el marcador.

No hubo tiempo para más y Mario Prieto aprovechó el descanso para pedir a los suyos tan solo una cosa: intensidad, algo que no faltó durante todo el encuentro.

La segunda parte comenzó con el Villamuriel enchufado, y en el minuto 52 el Rafael Vázquez Sedano gritó penalti al unísono. El árbitro no vio una mano visitante en el área zamorana, pero los verdes no gastaron sus energías con protestas y siguieron a lo suyo. Los zamoranos apretaban y Mario Prieto no estaba dispuesto a abandonar su planteamiento. De hecho, el técnico dio entrada al delantero Chino y al mediocampista Fer en busca de más presencia ofensiva, pero el Zamora es mucho Zamora y al Villamuriel le costaba cada vez más salir de su campo.

El punto sabia a victoria a los cerrateños, pero a punto estuvieron de lograr los tres a falta de dos minutos para el final, cuando César aprovechó su velocidad para escaparse de la defensa y pasar el balón a Emi, que no acertó a marcar el gol cuando tenía todo a su favor. Luego fue Chino el que estuvo a punto de marcar, pero cruzó demasiado su tiro y el choque acabó con un justo 0-0.

Al final, el Villamuriel no pudo merendar gallo. No obstante, este punto ante uno de los ‘gallitos’ del grupo sabe tan bueno en el Cerrato como el mejor guiso de pollo de corral, de esos que llevan el sello de la abuela y se cocinan a fuego lento para que la carne esté aún más jugosa. Por lo que se pudo ver ayer, pocos serán los gallos que logren llenar el buche en el Rafael Vázquez Sedano, un corral en el que los comederos están hechos a medida para los ejemplares marcados con el sello de calidad ‘Indicación Geográfica Protegida Gallo del Cerrato’, que tal vez no tenga tanto renombre como la zamorana, pero se está haciendo un hueco en los paladares de los amantes del fútbol hecho con la pasión y las ganas como única receta.