El Norte de Castilla

Un ofensivo Cristo se lleva el triunfo en un partido de cine

Camilo dedica el primero de sus goles a su abuela, recientemente fallecida.
Camilo dedica el primero de sus goles a su abuela, recientemente fallecida. / Enrique Camina
  • Los de Lolo Infante ganan ante el Bupolsa su primer encuentro en casa y suman nueve puntos de doce posibles

A este Cristo le sobra pólvora. Tal vez por esta razón Lolo Infante no escatimó ni un ápice a la hora de elaborar su once inicial, en el que dejó claras sus intenciones de convertir la portería del Bupolsa en un campo de tiro.

Cinco fueron las balas que el técnico morado metió en su revólver: Blanco, Javi Bueno, Pelayo, Aitor y Camilo, y con este arsenal ofensivo, los palentinos ganaron la batalla y lograron el primer triunfo de la temporada en La Balastera.

El Cristo empezó un tanto desordenado y el desconcierto inicial fue aprovechado por el Bupolsa para dar el primer susto de la tarde con un potente disparo de Tobar que repelió la cruceta. Había nervios en los morados, pero el partido se fue enfriando poco a poco y el equipo de Lolo Infante intentó buscar la portería del cuadro burgalés sin prisas, con un juego combinativo que gustaba a la grada. Lolo Infante salió a por todas, con un equipo ultra ofensivo, y fue Camilo el encargado de abrir el marcador en el minuto 22. El delantero remató al palo un buen centro que le llegó desde la banda, pero el balón regresó a sus pies tras el encontronazo con la madera, y el ‘9’ no perdonó a la segunda. El 1-0 subió al marcador y Camilo celebró su gol alzando sus brazos al cielo en una clara dedicatoria a su abuela, Trinidad, recientemente fallecida.

Con un juego cargado de criterio, el Cristo era dueño y señor del encuentro y el Bupolsa se puso el chaleco antibalas para llegar vivo a la segunda parte, pero Camilo encontró un hueco entre el ‘kevlar’ del chaleco burgalés y, con el tiempo reglamentario cumplido, disparó sobre la portería de Gato para subir el 2-0 al marcador, y meter otra dosis plomo al torso del Bupolsa, que se fue al descanso malherido.

El paso por los vestuarios sirvió para que los burgaleses se lamieran las heridas y salieran al campo dispuestos a pagar plomo con plomo. El delantero centro de Bupolsa, Tobar, tenía la consigna de probar suerte desde cualquier parte del campo. Si Lolo cargó el revolver con cinco balas de gran calibre, el ‘9’ visitante echó mano del ‘bazooka’ en varias ocasiones, pero sus tiros lejanos unas veces se encontraron con Alberto y otras se marcharon fuera.

El que salió al campo con la mirilla bien calibrada fue Adrián, el nuevo fichaje morado, que estrenó su cuenta goleadora cuando solo llevaba once minutos de juego como jugador del Cristo Atlético. Un pase de calidad de Víctor acabó con un disparo con rosca que se fue envenenando hasta entrar por la escuadra de la portería de Gato.

Entre tanto tiro, la película de ayer parecía de vaqueros, pero lo realmente importante es que este equipo hace un fútbol vistoso, y que bien merece pagar la entrada del ‘cine’. A más de uno, ayer solo le faltaron las palomitas.

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