El Norte de Castilla

El Deportivo Palencia cumple un mes en blanco

Rodri intenta hacer con un balón en Pontevedra.
Rodri intenta hacer con un balón en Pontevedra. / Agencia LOF
  • El equipo de De Paula pierde en Pontevedra y aún no ha sumado un solo punto en cuatro jornadas

Ni contra once, ni contra diez. El Deportivo Palencia sigue con su mala dinámica. El conjunto entrenado por De Paula fue muy inferior a un Pontevedra que le perdonó la vida y acabó sufriendo por culpa del penalti y expulsión de Trigo.

Diego Torres transformó la pena máxima e hizo soñar a su equipo con un empate, pero la poca capacidad para generar fútbol y el desacierto ofensivo le condenó a quedarse una semana más sin puntuar. Y ya van cuatro.

El guión inicial fue como se esperaba. El Pontevedra salió descaradamente al ataque. Con un sistema 3-5-2 que quizá pudo sorprender al Deportivo Palencia de inicio. Porque el conjunto de Óscar De Paula salió a replegar y esperar una contra, pero el hecho de poner una muralla del mediocampo hacia atrás no frenó el vendaval local. En los primeros ocho minutos, Jacobo Millán en dos ocasiones y Barco, con un remate de cabeza, pudieron poner el partido cuesta arriba para el cuadro palentino. Le faltó puntería a los atacantes de un Pontevedra que, desde entonces, siguió acumulando balón y llegadas.

El equipo gallego, dirigido desde el banquillo por el exjugador del CF Palencia Luisito, bajó el ritmo después del arreón inicial, pero cada llegada seguía siendo sinónimo de peligro. Millán tenía la mirilla un metro desviada, mientras que Alejandro despejaba como podía cada balón colgado. En un esférico suelto en el área, Añón perdonó a bocajarro el primero. Mientras, el Deportivo Palencia trataba de estirarse para asustar algo a su contrario, aunque no llegaba con claridad alguna al área de un Edu que era un espectador más. Tan solo algún intento del ex granate Xavi Moré que no fructificaba gracias al buen hacer de un Kevin Presa reubicado como central izquierdo.

Poco a poco, el Deportivo Palencia iba logrando llegar al descanso con el marcador inicial. Era una gran noticia, aunque Álex Fernández pretendió evitarlo. El mediocentro golpeó con dureza a la salida de un córner y Diego Torres despejó cuando el balón iba hacia la escuadra. Todos ayudaban a que Alejandro mantuviese cerrada su puerta. Luego, en otro disparo lejano, el omnipresente Jacobo Millán probó de nuevo la agilidad de Alejandro con un derechazo que hizo volar al meta, que volvió a ganar la titularidad a Carmona por segunda jornada consecutiva.

Parecía increíble que el Deportivo Palencia se fuese a ir al descanso sin recibir un solo gol, pero justo en el último minuto, el cuadro morado pecó de inocente. De una falta a favor con la que se debió morir la primera parte, el Pontevedra engarzó un contragolpe letal. Álex Fernández se plantó en conducción delante de Alejandro, que sacó su disparo, pero no pudo llegar al rechace y Añón marcó a placer justo antes de que el colegiado mandase a ambos contendientes a los vestuarios. El sino del partido era justo y el resultado corto, pero el Deportivo había dejado escapar ese empate justo cuando ya se veía con la hazaña de aguantar la mitad del partido sin encajar.

El intermedio y el gol en contra hizo que los pupilos de Óscar de Paula saltasen al césped de Pasarón con otra intención. El equipo morado, ayer de amarillo, empezó a querer el balón. Trataba de dar continuidad a su fútbol y por momentos, pareció que podía comenzar a hacer trabajar a Edu. Sin embargo, en una buena acción por la izquierda, Álex Fernández se descolgó y pegado a la cal, sacó un buen centro con su zurda hacia el área pequeña. Allí llegó Barco que, anticipándose a todos, remató de cabeza en plancha a la red. Un testarazo como mandan los cánones. El partido parecía ya resuelto. El Pontevedra se relajó pese a que Luisito introducía cambios para que no sucediese. Entonces, en un balón largo bastante simple, Zapata ganó en velocidad a la adelantada zaga local, Trigo llegó por detrás para evitar que rematase y el colegiado interpretó el forcejeo como penalti y, por extensión, expulsión. Diego Torres se encargó de ajustar al palo derecho de un Edu que solo pudo adivinarle la intención. Había partido.

Sorprendentemente, pese a la superioridad numérica, el Deportivo Palencia tampoco gozó del balón. El cuadro palentino se dedicó a seguir buscando fútbol directo. Y pudo encontrar el gol a base de empuje. Zapata disparó flojo a las manos de Edu. Luego, Rodri cabeceó dentro del área pequeña e hizo lucirse al meta local. Entre tanto, el Pontevedra se topaba una vez más con su falta de acierto para sentenciar un partido que, por merecimientos, debió cerrar antes. Mateo, solo, enviaba un balón franco a las manos de Alejandro.

El choque estaba emocionante. No había nada decidido, pero el Pontevedra logró aguantar estoicamente con diez ante un Deportivo Palencia que no logró encontrar ni fútbol ni gol pese a su superioridad final. Los morados siguen agachando la mirada para verse en la tabla, en la que aún no tienen puntos.