El Norte de Castilla

Roberto Álvarez, exjugador de la Segoviana.
Roberto Álvarez, exjugador de la Segoviana. / Antonio de Torre

fútbol

«A veces lo echo de menos»

  • El exjugador de la Segoviana Roberto Álvarez asegura que es difícil no pensar en el fútbol, pero que ahora disfruta más del tiempo libre y de su familia

Tranquilo, adaptándose a su nuevo estatus, diferente desde que el pasado mes de junio Roberto Álvarez decidiera colgar las botas y decir adiós a su equipo del alma, la Gimnástica Segoviana. Finalmente, y ante la dificultad de compaginar el fútbol con su trabajo, optó por dejar de jugar y centrarse más en su familia, la gran sacrificada en muchas ocasiones en la vida deportiva de cualquier jugador.

Ahora ya sabe incluso hasta lo que se siente al disfrutar de vacaciones en un mes de agosto (típico de pretemporada), con los suyos, con su familia, de su tiempo libre y de otros asuntos que ahora tienen un espacio más amplio en su cabeza, aspectos a los que antes no podía dedicar mucho más tiempo... aunque reconoce que en ocasiones se ha sentido como «fuera de lugar». Tiene claro que terminó una etapa en su vida «y ahora tengo la mejor».

Tantos años defendiendo la camiseta de la Gimnástica Segoviana, el ya exjugador y excapitán asegura que en ocasiones y sobre todo en estas fechas, lo echa de menos. «Son sensaciones extrañas, sobre todo a medida que se acerca la fecha del comienzo de la temporada y se empieza a hablar de fútbol, de los equipos, de los que se renuevan, de los que vienen... se hace extraño no formar parte de ese día a día, sobre todo al principio. Y el pasado domingo, en el partido frente al CD La Virgen del Camino, ¡ufff! Se te ponen los dientes largos. Seguro que cuando llegue el invierno no lo echaré tanto de menos», dice entre risas.

Para alguien que ha sentido, que ha vivido el fútbol, es difícil dejar de pensar en ello. «Intento distraerme en otras cuestiones que antes no hacía, o no tenía tanto tiempo para ellas», aunque no se ha desligado del todo del fútbol, como así lo demuestra su labor con el fútbol base de la Segoviana y con el campus que organiza los veranos junto al que fuera su compañero Ricardo.

No debe resultar fácil volver al municipal de La Albuera, a la que fue su segunda casa durante muchos años; ver a Josito y a Torquemada preparar todo el material; ver a los que no hace mucho eran sus compañeros (lo seguirán siendo);la música que suena por los altavoces o mirar hacia las gradas y ver a la afición aplaudiendo. Esas y otras muchas imágenes y anécdotas quedarán grabadas en su memoria.

El pasado domingo vivió otro día importante en su etapa gimnástica. Recibió el cariño y apoyo de los aficionados que acudieron al municipal de La Albuera a través de un homenaje que le tributó por su trayectoria la directiva gimnástica, con el que fue su compañero (y ahora presidente), Agustín Cuenca, al frente. «Estoy muy agradecido a la Segoviana y a su afición. Es motivo de agradecimiento que reconozcan tu labor durante todos esos años. Seguramente han pasado por el club jugadores que también lo merecían. Yo siempre estaré ahí para lo que haga falta», comentó.