El Norte de Castilla

El Deportivo Palencia suma su tercera jornada en blanco

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Xavi Moré entra en el área del Celta B. / Antonio Quintero

  • El equipo de Óscar de Paula muestra una mejor cara, pero pierde con rotundidad ante el Celta B y sigue en la última plaza de la tabla

Parece que ser cola de león no es tan divertido como uno piensa cuando es cabeza ratón. Y es que el Deportivo disfrutaba el año pasado en Tercera con un equipo que mandaba en la Liga, pero quería ascender para estar en una categoría en la que hasta ahora no ha hecho más que sufrir.

Como cabeza de ratón que era la temporada anterior, el equipo morado se hartó de comer queso desde el inicio, pero una vez que ha subido de escalón y que es cola de león, lo único que ha conseguido es espantar moscas con el rabo. Tras tres jornadas disputadas, los palentinos aún no han catado esa carne en forma de puntos que tanta falta les hace, y ya se les van marcando las costillas, fruto de tan dura inanición.

El partido de ayer acabó mal, pero empezó de la mejor manera posible. El reloj electrónico de La Balastera marcaba las 19:03 horas y por fin llegó el momento más esperado por la afición deportivista. Xavi Moré se escapó por la derecha, pisó el área y disparó con la fortuna de que un jugador del conjunto vigués tapó la visión al portero visitante, Néstor, y el balón se coló en la portería lentamente para que el Deportivo Palencia lograse el primer tanto de su historia en Segunda División B.

La hinchada morada volvió a cantar gol más de dos meses después de aquel tanto de Diego Torres que dio el ascenso en Zaragoza, y en la megafonía comenzó a sonar la canción ‘I will survive’. El tema de Gloria Gaynor venía que ni pintado, y es que si los de De Paula tienen una meta este año es la de sobrevivir en medio de la tormenta, y ese gol de Moré era todo un paraguas para los morados. Pero si de algo saben en Vigo es de tormentas, y allí tienen claro que en medio de un vendaval un paraguas es un trasto inútil. El Celta lo tenía claro: debía elevar las revoluciones para que los morados acabaran calados, y el primer remojón llegó en el minuto 22, cuando una internada por la izquierda de Juan Hernández se convirtió en el 1-1. En Vigo también saben que no suele haber moscas cuando llueve, pero la cola del león morado tuvo que espantar una en medio de la tormenta: ese molesto tanto del Celta que llegó en el peor momento.

Tocaba rehacerse y Xavi Moré demostró de nuevo que llega fino a este arranque liguero. El extremo diestro morado se sacó un centro muy cerca del banderín de córner, pero el balón se fue envenenando para obligar a Néstor a transformar el peligro en saque de esquina. Parecía que el vendaval que buscaba el Celta se podía quedar en solo un ligero soplido, pero a falta de lluvia, el Celta decidió poner al Deportivo a remojo con un jarro de agua fría que Borja Iglesias se encargó de verter sobre los palentinos con un golazo de falta directa. Alejandro –que ayer arrebató la titularidad a Carmona–, no estuvo muy acertado y el disparo del ‘9’ del Celta se coló por su palo para culminar la remontada de un Celta que se fue al vestuario después de dar la vuelta a un partido que se le puso cuesta arriba desde el inicio.

El Deportivo necesitaba volver a tener esa sensación de superioridad que tenía el año pasado, cuando era cabeza de ratón. Pero en cola de león flaco, todo son moscas, y el Deportivo se quedó con diez jugadores sobre el campo después de que Héctor Sánchez viese la segunda amarilla en el minuto 65. Todo parecía estar en contra para los de De Paula, pero la entrada del nuevo delantero centro Zapata dio algo de aire ofensivo a los palentinos, que vieron como su recién fichado artillero estuvo a punto de marcar tras un buen centro de Moré. Aunque, con diez jugadores sobre el campo, echarse arriba tiene sus riesgos y el Celta B pilló desprevenido al Deportivo para que Brais marcase el 1-3 en el minuto 77 y mandase al traste todas las opciones de que los morados lograsen la igualada.

El Deportivo quería romper ayer el farolillo rojo en mil pedazos y abandonar la última plaza de la tabla, pero cuando uno tiene asumido su papel de cola de león, lo lógico es ser colista. De Paula ya tiene a todos sus jugadores y es el momento de demostrar que, con esta cola, este león puede espantar todas las moscas que se le presenten, aunque lo que ahora realmente importa es llenar el estómago tras tres semanas de ayuno. Ayer se escuchó rugir a los morados, pero tal vez solo fueran sus tripas. 

Las declaraciones del entrenador en la rueda de prensa posterior al encuentro.