Fútbol sala

El camino en Primera empieza con un empate

Javi Alonso, uno de los destacados en el Naturpellet.
Javi Alonso, uno de los destacados en el Naturpellet. / Antonio Tanarro

El Naturpellet Segovia suma un punto frente al Ríos Renovables Zaragoza en su reencuentro con la máxima categoría

FERNANDO ARCONADASegovia

Los focos estaban puestos en el pabellón Pedro Delgado. ¿El motivo? Un gran estreno;un estreno por todo lo alto;en realidad más bien un reencuentro. El de Segovia y su equipo, el Naturpellet, con la Primera División. Pasara lo que pasara iba a ser la primera. Si ganaba, la primera victoria; si perdía, la primera derrota. Y si empataba, como fue el caso, el primer punto. Todo iba a ser lo primero. Los primeros gritos de ánimo;los primeros goles, las primeras protestas (que las hubo ya que la afición apretó cuando lo necesitaba el equipo).

Se quedó muy cerca el conjunto de Diego Gacimartín de obtener los primeros tres puntos, tan cerca como que llegó a ir ganando durante 38 minutos y medio. Al final, se quedó con la miel en los labios, si bien es cierto que, en un análisis en profundidad, en el partido frente al Ríos Renovables Zaragoza pudo pasar de todo.

3 Naturpellet Segovia

Cidao, Borja Blanco, Alvarito, Carlos Muñoz y Sergio. También jugaron Rodrigo, Álvaro, Álex Fuentes, Javi Alonso y Juanfran.

3 Ríos Renovables Zaragoza

Iván Bernad, Anás, Óscar Villanueva, Richi Felipe y Retamar. También jugaron Víctor Tejel, Nano Modrego, Thiago Cabeça, Adri Ortego y Carlos García.

Goles.
1-0, min. 7, Álvaro bota un saque de esquina y el balón da en un defensor. 2-0, min. 8, Alvarito. 2-1, min. 20, Richi Felipe. 3-1, min. 23, Carlos. 3-2, min. 34, Thiago Cabeça y 3-3, min. 38, Adri Ortego.

Es verdad que todavía falta ritmo (no deja de ser el primer partido), pero la imagen de los segovianos fue buena;muy buena, sobre todo en una primera mitad en la que pudo retirarse a los vestuarios con una ventaja mayor. Tras una primera fase de tanteo, fue el conjunto de Diego Gacimartín el que llevó la iniciativa, el control del juego, imprimía intensidad en sus acciones... En principio podía pensarse que los de Diego Gacimartín iban acusar la presión, los nervios... Nada de eso. Parecía que no era el primer partido de Liga. Incluso por los cinco iniciales de ambos equipos parecía que no había pasado el tiempo.

En una primera parte en la que el protagonismo se lo llevó el balón (no terminaba de convencer la presión que tenían), la primera ocasión fue para Borja Blanco, que paró de forma acertada el meta visitante Iván, y con el paso de los minutos, se hizo con el control, con un Javi Alonso que dejó muestras de su calidad con detalles técnicos y con un Álvaro que daba confianza al equipo. Precisamente fue Álvaro el autor del primer gol, en un saque de esquina con toda la intención del mundo que dio en un defensa y dejó con cara de molde al guardameta del conjunto maño. Apenas un minuto después Alvarito ampliaba la ventaja. Su lanzamiento de falta (que le hicieron a Javi Alonso) duro y potente lo rechazó como pudo el meta Iván, pero el balón le cayó al jugador segoviano que de lanzamiento fuerte y raso ponía en ventaja a su equipo. Empezaba bien el encuentro.

Álvaro pudo haber puesto más distancia, pero su lanzamiento se estrelló en el poste. No estaba mal ese 2-0. Pero lo que es el fútbol sala. Quedaban apenas tres segundos para llegar al descanso y en un error, el Ríos Renovables se metía en el partido con el gol de Richi Felipe. Con el resultado de 2-1 se llegó al descanso. Los maños estaban vivos.

Tal y como se preveía, en la segunda parte el conjunto maño subió un punto la intensidad en sus acciones;suyas fueron las ocasiones de esos primeros minutos, aunque en la mayoría de ellas se encontraron con un Cidao inspirado. Tuvo ocasiones para empatar en esos primeros instantes, aunque lo que llegó fue el 3-1 por medio de Carlos. Alvarito lo había podido conseguir unos minutos antes. Necesitaba un cuarto (y un quinto, y un sexto a ser posible), pero no fue posible en un toma y daca en el que pudo pasar cualquier cosa.

El conjunto de Santi Herrero volvió a subir su intensidad en el juego y así llegó el 3-2, obra de Thiago Cabeça. Los últimos cinco minutos prometían emociones. Y las hubo. Santi Herrero decidió apostar por el portero jugador en los últimos tres minutos de partido, pero el Zaragoza se encontró con un Cidao inspirado. Álvaro mandó un balón al larguero en una jugada en la que el público reclamó una mano fuera del área del guardameta visitante, pero lo que llegó fue el empate a tres goles a falta de dos minutos, con el gol de Adri Ortego. También Diego Gacimartín optó por el portero-jugador con Alvarito. En los últimos segundos, Cidao fue el salvador con una parada a bocajarro, mientras que Borja Blanco fallaba la última ocasión para su equipo (puede que fuera de tiempo).

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