El Norte de Castilla

Álvaro, en un momento del partido frente al Atlético Mengíbar.
Álvaro, en un momento del partido frente al Atlético Mengíbar. / Antonio Tanarro

fútbol sala

El Naturpellet, de tres en tres

  • El conjunto segoviano derrota a un incómodo Atlético Mengíbar, logra su cuarta victoria consecutiva y se hace fuerte en el Pedro Delgado

No fue un partido fácil. Ya lo dejaron caer tanto Diego Gacimartín como Buitre en la previa. El rival, el Atlético Mengíbar, sabía competir. Habría que añadir otra cualidad. Es un equipo incómodo (más que el colchón de un faquir), pegajoso... Hace caer en el error al rival. Por fortuna, el Naturpellet supo adaptarse al guion del partido. Además, marcó en momentos importantes (el 3-1 dio algo de tranquilidad en esa fase y nada más encajar el 3-2, anotó el cuarto).

Fue un encuentro extraño, raro, muy acelerado ya desde el pitido inicial (un expulsado, unas cuantas amarillas...). Ya incluso en los primeros minutos. Ni tres se llevaban disputados cuando los colegiados expulsaron al guardameta del Atlético Mengíbar Sergio de Pablos, ante el cabreo del jugador visitante. ¿Mano fuera del área? ¿Falta intencionada? ¿Por protestar? La respuesta fue esa tarjeta roja. Su compañero Rafa tuvo que ponerse bajo los palos, pero el conjunto segoviano iba a aprovechar esa superioridad para ponerse por delante en el marcador con un gol de Álvaro.

No lo estaba haciendo mal el conjunto de Diego Gacimartín, con rápidas circulaciones de balón, buenos movimientos y una vez más, un buen trabajo defensivo. Apenas inquietaban a Cidao y eso era una buena señal.

Daba la sensación de que el Naturpellet tenía el partido controlado; apenas pasaba por sobresaltos, pero lo que es fútbol, en el primer error en una jugada de estrategia del Atlético Mengíbar, Miguelao iba a aprovechar para hacer el empate (1-1). Vuelta a empezar.

Tenía razón Diego Gacimartín cuando aseguró que no se fiaba de este equipo porque trataba de no perder el orden. Constantemente cumplían a rajatabla las consignas que les daba su entrenador desde el banquillo y ni siquiera la expulsión de su portero les descompuso.

Es más, incluso pudo ponerse por delante en el marcador, pero el lanzamiento de Tortu dio en el poste. En la siguiente jugada Alvarito también pudo poner por delante al conjunto segoviano.

Segunda jugada y otro motivo más de queja para el Atlético Mengíbar. Lanzamiento de Buitre, el balón que se pierde por el fondo de la portería de Rafa. Parecía un saque de esquina más. Parecía, porque lo que señalaron los árbitros fue penalti. Lo lanzó Borja Blanco y lo marcó ante las protestas del equipo visitante (2-1). No se lo terminaba de creer del todo. Y menos que faltando cuatro minutos para el descanso ya sumara la quinta falta a su marcador.

Y tercer motivo para el análisis en esta primera mitad. Javi Garrido movió ficha y dispuso de un ataque de cinco con Fran Peña. Alguno pensaba que iba en busca del empate. Error. Antes del final de la primera parte, también lo hizo Diego Gacimartín, con un tiempo muerto para afrontar esos dos minutos que quedaban para el descanso. Puede que incluso intuyera lo que se le podía venir encima. El Naturpellet aguantó bien, si caer en la propuesta del rival. Y es que fue una extraña decisión. Era siempre lo mismo, balón de Fran Peña a Ureña, de Ureña a Tortu, de Tortu Fran Peña y así todo el rato... Sin moverse del centro de la cancha. Puede que buscaran desquiciar a los segovianos mientras Diego Gacimartín pedía calma a sus jugadores. A los que no les gustó mucho esta propuesta fue a la afición, que silbó a los jugadores del conjunto visitante. Si era eso lo que buscaban no lo consiguieron. Al descanso se llegó con ese marcador de 2-1.

No había sido una primera parte brillante, pero sí lo fue la actuación de la campeona del mundo. Levantó los aplausos del público. Consiguió entretener a los aficionados mientras aguardaban el desenlace.

De nuevo salió con ganas el conjunto segoviano. Un par de avisos del Mengíbar ya indicaban que no estaban dispuestos a tirar la toalla y que, efectivamente, iban a competir, con sus armas, con sus argumentos, obligando al Naturpellet a no bajar la guardia en defensa.

El tercer gol (en propia puerta de David Cuadrado) parecía daba dar mayor tranquilidad a los de Diego Gacimartín, pero un tanto de Javi Lizana puso un inquietante 3-2 en el marcador. Menos mal que, para evitar mayores problemas, Borja Blanco puso las cosas en su sitio con un zapatazo que dio en el larguero, en el portero y entró. Quedaban cinco minutos y lo volvió a intentar el Atlético Mengíbar con juego de cinco. Esta vez con Tortu y bien diferente a la posición de la primera parte. Cidao estuvo muy atento en esos minutos. Al final, los tres puntos se quedaron en el Pedro Delgado.