Un paso más cerca

Agustín Casado y Bruno intentan recuperar un balón durante el partido frente al Covadonga. /Antonio Tanarro
Agustín Casado y Bruno intentan recuperar un balón durante el partido frente al Covadonga. / Antonio Tanarro

El Balonmano Nava vence al Covadonga y se consolida en puestos de fase de ascenso

QUIQUE YUSTENava de la Asunción

El Viveros Herol Balonmano Nava regresó a la competición tras tres semanas de parón con un importante triunfo frente al Grupo Covadonga que permite a los de Nava de la Asunción estar un paso más cerca de la disputa de la fase de ascenso a Asobal. Con las bajas de Tello, Isma Juárez y Oleg Kisselev, y con otros jugadores como Brakocevic entre algodones, el equipo de Dani Gordo ofreció una buena imagen, aunque no brillante, que fue más que suficiente para doblegar a un conjunto asturiano que fue a remolque en el electrónico durante todo el encuentro.

28 Balonmano Nava

Yeray Lamariano, Álvaro Rodriges, Agustín Casado (5), Bruno (6), Carlos Villagrán (3), Darío Ajo Martín (1), Alberto García, Andrés Alonso, Antonio Llopis (3), Brakocevic (5), Alonso Moreno (2), Filipe Martins (3), Pablo Rodríguez y Sergio Segovia.

18 Covadonga

Jorge Martínez, Sergio González, Pablo Álvarez, Samuel Pérez, Víctor Álvarez (1), Miguel Paraja (2), Diego Fernández (1), Adrián Díaz, Alejandro González Racero (4), Ángel Paraja (7), Alexis Fernández (3), Diego González, Álvaro Borobio y Marcos Cancio.

parciales.
3-0, 6-2, 8-5, 10-6, 12-6, 14-7 (descanso), 15-8, 17-10, 19-15, 21-15, 25-18 y 28-18.

Los visitantes se presentaron en Nava de la Asunción conscientes de que el rival que tenían enfrente no era de su guerra, pero estaban dispuestos a presentar batalla. Los naveros salieron enchufados, sobre todo en defensa, y desde el primer minuto dejaron clara su intención de no dar lugar a posibles sorpresas. Con Rodrigues al frente de la defensa local, a la que Dani Gordo pedía una y otra vez más intensidad desde la banda, el Viveros Herol Nava asfixió a los asturianos, incapaces de encontrar un lanzamiento cómodo sobre la portería de Yeray Lamariano en los primeros compases. Tardaron casi seis minutos en mandar el balón a la red, tiempo en el que los segovianos ya habían conseguido una renta de cuatro tantos en el electrónico que el Covadonga fue incapaz de remontar en todo el choque.

Tras el primer tiempo muerto solicitado por José Villaldea, los visitantes consiguieron detener la sangría e incluso ponerse a dos tantos en el marcador. Pero la defensa local no bajaba sus prestaciones y seguía siendo un quebradero de cabeza para el Covadonga, que trataba de darle pausa al ritmo del encuentro consciente de que sus opciones de victoria pasaban por circulaciones lentas y pocas transiciones.

Con Bruno acertado en el extremo izquierdo, el Balonmano Nava amenazó con romper el partido antes del primer cuarto de hora (8-5), pero Jorge Jiménez sostuvo a los suyos con varias paradas de mérito bajo palos. Hacia el ecuador del primer periodo comenzaron a surgir las primeras dudas del choque en el bando segoviano, más espeso en ataque y menos intenso en defensa, permitiendo que los asturianos se pusieran a solo dos tantos en el electrónico. Pero tras varios ataques llenos de imprecisiones y precipitaciones apareció Toma Brakocevic, quien con tres goles consecutivos volvió a poner al Nava con una cómoda ventaja (12-6 min 25), que fue refrendada en el tramo final del primer periodo por Alonso Moreno con dos nuevos tantos, para llegar al descanso con un claro 14-7 a favor de los locales.

Relajación

El paso por vestuarios no le sentó bien al equipo entrenado por Dani Gordo. Su regreso a la pista no fue el adecuado, con falta de intensidad tanto en ataque como en defensa. Por fortuna para sus intereses, el Covadonga tampoco disponía de muchas armas para intentar una remontada que Yeray Lamariano avanzó en rechazar con varias intervenciones en los primeros compases del segundo periodo.

El Nava no despertaba de su letargo y los asturianos, con más corazón que buen juego, se fueron acercando paulatinamente en el electrónico. Los locales, a base de arreones y acciones individuales de sus jugadores, lograron sostener la ventaja, provocando en algunos casos la desesperación de los jugadores asturianos, muy molestos con la actuación de la pareja arbitral.

A falta de poco más de cuarto de hora para el final del encuentro, Covadonga logró ponerse a cinco goles y obligó a Dani Gordo a solicitar un tiempo muerto para evitar que la relajación jugase una mala pasada en el electrónico. Costó que llegase la reacción –los asturianos tuvieron posesión para ponerse a tres goles– pero finalmente la calidad navera hizo acto de presencia en los minutos finales liderada por Carlos Villagrán. Agustín Casado, quien había protagonizado uno de sus partidos más grises de la temporada, también asumió la responsabilidad ante los cada vez más espacios de la defensa asturiano y terminó de dar la puntilla al Covadonga, que ni siquiera creyó en la remontada cuando el Nava sufrió varias exclusiones en los minutos finales del choque.

El encuentro terminó sin emoción, con el visitante Alejandro González acusando el enorme esfuerzo físico realizado durante todo el choque y con Alexis Fernández, muy protestón durante el todo partido, protagonizando una pequeña riña con el local Alonso Moreno que no pasó a mayores y terminó con un abrazo entre ambos jugadores.

La victoria del equipo de Dani Gordo consolida a los naveros en la tercera posición de la clasificación, a cinco puntos del Alcobendas (que empató con el Cisne Colegio Los Sauces) y a tres del Conservas Alsur Los Dólmenes (que venció al Amenabar ZKE). Por detrás, los naveros aumentan a cinco los puntos de ventaja con respecto al sexto clasificado (el primero que no juega fase de ascenso). La próxima semana el Nava volverá a jugar en casa, frente al Amenabar ZKE.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos