Balonmano

El Aula cede ante el Rocasa

María Prieto O'Mullony. /G. Villamil
María Prieto O'Mullony. / G. Villamil

Las valisoletanas chocan contra la sólida defensa canaria y Silvia Navarro

V. BORDAValladolid

Todo apuntaba a un partidazo en Huerta del Rey. Se enfrentaban dos equipos que habían ganado sus tres encuentros anteriores. El Aula Valladolid y el Rocasa Gran Canaria eran los protagonistas. Pero al final, el encuentro quedó en una exhibición de las insulares, un cuadro rocoso, con físicos importantes y mucha experiencia. Un cóctel para componer un equipo que apunta a campeón. Ayer basó el triunfo en su sólida defensa –siete exclusiones cosechó el equipo canario y bien pudieron ser algunas más–, la soberbia actuación de Silvia Navarro –detuvo cuatro siete metros y varios contraataques vallisoletanos–, el gran trabajo de Haridian Rodríguez en los seis metros –anotó ocho tantos y fue una pesadilla para la defensa local– y el brazo ejecutor de la internacional cubana Lisandra Lussón. Un repertorio al que el Aula opuso su total entrega y esfuerzo, aunque todo ello resultó insuficiente para tener alguna opción de victoria. El conjunto de Miguel Ángel Peñas cumplió en defensa, con una gran Lulu Guerra, pero dejó claro sus problemas en ataque ante el muro defensivo grancanario. Nada que objetar a la derrota, pues las jóvenes jugadoras del Aula se vieron en algunos momentos superadas por el ambiente, la entidad del rival y el miedo a fallar que provoca esa porteraza llamada Silvia Navarro.

16 Aula

Lulu Guerra, Terés, Cesáreo (4), O’Mullony (4, 1p), Ángela Nieto (1), Teresa Álvarez, Calderón -equipo inicial–, Cifuentes (2), Mada Fernández (2, 1p), Cuadrado (1), Viloria (1), Mónica Gutiérrez (1), Lovera, Cossío y Carmen Sanz (ps).

24 Rocasa

Silvia Navarro, Falcón, Lussón (7, 4p), Mbengue (3), Rodríguez (8), Trojaola (1), González(1) –equipo inicial–, Schuster (2), PIzzo (1), Pérez (1) y Toscano.

Marcador
1-3, 4-5, 5-6, 6-8, 8-9, 9-12 (descanso); 10-15, 10-16, 14-19, 15-21, 16-22 y 16-24.
Árbitros
Peris Ort y Mohedano Fernández. Excluyeron por dos minutos a las locales Terés, Cifuentes y O’Mullony, y a las visitantes Mbengue (2), Lussón, Rodríguez, Pizzo (2) y Schuster.

El marcador siempre estuvo a favor de las visitantes. Arrancó el partido con 0-2. El Aula reaccionó de mano de María Pietro O’Mullony. La zurda se convirtió en un problema que la dura defensa amarilla impidió como pudo, aunque eso supuso las primeras exclusiones en el cuadro insular. La igualdad llegó al punto que las locales llegaron a iempatar a seis tantos (m. 16). La grada vibraba con sus chicas. Parecía que había partido.

Pero entró la segunda unidad del Aula y el equipo perdió el norte, lo que permitió que las canarias coger un renta que alcanzó los tres goles. Fallos de pase y demasiado pavor a lanzar ante Navarro precipitaron esa desventaja. Pero el Aula, con mucho esfuerzo, logró rehacerse y que la diferencia se redujese en varias ocasiones a un solo gol. Pero Rocasa no daba cuartel y el cuadro insular se marchó al receso con la máxima ventaja de tres goles (9-12). Pudo ser peor porque los colegiados no dieron validez al último gol canario, obra de su extremo Pérez, que no subió al electrónico al considerar que entró en la meta defendida por Lulu Guerra con el tiempo ya cumplido. El Rocasa dominaba en el marcador y las chicas de Miguel Ángel Peñas habían vuelto a perder el hilo del partido en los minutos finales de la primera mitad.

El inicio de la segunda parte fue letal para los intereses vallisoletanos. El Rocasa endureció más su defensa y logró neutralizar a la jugadora que había sido un problema en el primer tiempo, María O’Mullony. Desactivada la zurda, solo Eli Cesáreo iba a dar algún problema al sistema defensivo del conjunto visitante.

El cuadro grancanario llegó a dominar hasta de seis goles. Un gol de Césareo y otro de la siempre batalladora Cristina Cifuentes lograron reducir la diferencia a cuatro tantos (14-18, m. 45). La grada se encendió para empujar a las suyas, pero el depósito estaba en la reserva. El Rocasa reaccionó sin mayores problemas para evitar cualquier susto. Su defensa era insuperable para unos ataques demasiado previsibles, que no conseguían hacer daño. Y cuando lo hacían hay estaba la figura de Silvia Navarro para impedir que el balón llegase al fondo de la portería.

En el tramo final, con el encuentro ya decidido hacía minutos, el Aula se vio incapaz de reducir la ventaja. Los siete metros eran un castigo para la lanzadora local y los contraataques morían contra el cuerpo del guardameta internacional del Rocasa. Y así el partido finalizó con la máxima diferencia a favor de los visitantes, ocho goles (16-24).

El Rocasa Gran Canaria se coloca líder de la clasificación después de imponerse en Huerta del Rey. El Aula Valladolid deja patente que es un equipo demasiado novel y que le falta el poso que da el trabajo, los entrenamientos y los partidos. De todo se aprende y una derrota enseña más que cien victorias. El equipo tiene margen de crecimiento y mejora. Eso seguro.

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