El Atlético Valladolid necesita mejorar desde los seis metros

Roberto Pérez lanza en el último encuentro ante Anaitasuna.
Roberto Pérez lanza en el último encuentro ante Anaitasuna. / R. Otazo
  • El esperado regreso de Dani Dujshebaev debe ser el revulsivo de la segunda vuelta

Tras el regreso a la competición con el inicio de la segunda vuelta de la Liga, el Recoletas Atlético se encuentra en un momento clave de la temporada, ya que tiene un desplazamiento a Huesca donde la victoria podría resultar casi decisiva para conquistar, en el tercer partido de la segunda vuelta, el objetivo de la permanencia virtual, a tenor de la enorme diferencia con los dos equipos que ocupan las dos plazas de descenso en la actualidad. Pero además supondría un espaldarazo a la plantilla para mirar hacia los puestos de arriba y ganarse el respeto de la Liga Asobal.

Y la visita a Huesca es propicia para sumar los dos puntos a nada que se mejoren pequeños detalles, esos que deciden un partido tan igualado como, según las estadisticas, se prevé el choque en tierras oscenses. En la ida, los de Nacho González ganaron en Huerta del Rey por 28-23, pero no lograron despegarse de los oscenses hasta el último cuarto de partido. El Bada Huesca, al igual que el Recoletas, no cuenta con grandes lanzadores exteriores. Ha disparado 346 veces desde los 9, por 316 de los vallisoletanos, pero solo ha conseguido seis goles más (170 por 164), lo que merma su porcentaje a un 49% de acierto por el 52% de los de Nacho González. El Recoletas supera con mucho a los oscenses en disparos desde los seis metros, pero ambos tienen el mismo porcentaje de acierto. En el global, el Recoletas por su juego vertiginoso, lanza más y marca más goles que los oscenses (un 61% por un 59%), pero las diferencias son mínimas.

Está claro que el lanzamiento exterior es uno de los déficits del conjunto vallisoletano. De hecho es el segundo equipo de Asobal que menos lanza y menos marca desde los nueve metros, solo superado por el Puerto Sagunto. Es difícil mejorar estos datos, aunque está claro que pasa por la ‘reaparición’ de Dani Dujshebaev. El considerado mejor jugador mundial júnior ha resuelto su futuro y quizás sin esa ansiedad sea capaz de ofrecer lo mejor de sí mismo en esos últimos meses con el Recoletas Atlético. Sin duda alguna, la mejoría en sus pobres porcentajes de lanzamiento y acierto (41% en tiro exterior; 52% en los seis metros y 33% en penaltis, para completar un 43% de acierto global, le más bajo de la plantilla), le dará al Recoletas ese pequeño plus que necesita en muchos partidos para que el resultado final se decante del lado vallisoletano. Sus compañeros en la labores de lanzamiento exterior, Rubén Río (61% global) y Víctor Rodríguez (58%) cumplen con las expectativas.

Así pues, ante las pequeñas opciones de progresar en el lanzamiento exterior, al equipo debe mejorar en la eficacia en el lanzamiento desde los seis metros, una de las acciones preferidas de la plantilla vallisoletana. El Recoletas es, con diferencia, el equipo que más veces lanza desde esa línea (331) y el que más goles consigue (216), pero el porcentaje de acierto se reduce a un 65%, que está bien, pero no es suficiente para marcar claramente las diferencias, ya otros cinco conjuntos poseen mejor porcentaje (Barcelona, Ademar, Naturhouse y Bidasoa, y empatados precisamente con el Huesca).

Individualmente, superar el 65% de acierto en los lanzamiento desde los seis metros, ya sea desde el pivote o desde el extremo, puede considerarse un excelente porcentaje. En el Recoletas, Fernando (58%) y Dani Dujshebaev (52%), o bien hombres de la segunda unidad como De la Rubia (50%), Miguel Camino (54%) o Nico (53%), se quedan quizás un poco cortos en su efectividad y ello, sin lugar a dudas, constituye un hándicap importante a la hora de resolver un partido en esos momentos calientes de los que habla el técnico. Cuando el encuentro se va a decidir por una o dos acciones en momentos muy determinados es cuando no se puede fallar un contragolpe cantado o una buena posición de disparo.

Y este viernes, en Huesca, se dará la ocasión propicia para iniciar esa mejoría que coloque al Recoletas con la permanencia en el bolsillo, el principal objetivo, para jugar después con mayor soltura y aspirar a puestos de calidad dentro de la tabla. Una hipotética victoria en Huesca, unida a las presumibles derrotas de Cangas en Granollers y del Benidorm en Pamplona, pondría el descenso a 10 puntos (cinco partidos), que a falta de doce jornadas se antojan imposibles de superar para los dos clubes que ocupan los puestos de descenso.