Los fallos en el lanzamiento condenan al Aula

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Amaia González de Garibay lanza ante Castellanos. / Ricardo Otazo

  • El conjunto dirigido por Miguel Ángel Peñas tuvo opciones de empatar hasta el final del partido, pero los errores y las paradas de Castellanos evitaron la sorpresa

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El Aula Cultural dejó escapar una victoria ante el Prosetecnisa Zuazo (25-28). Y es que si las vallisoletanas perdieron, fue más por culpa suya que por méritos del rival. El conjunto vasco llegó a Huerta del Rey para hacer su partido y lo consiguió, pero es que el Aula, que también jugó a lo que tenía que jugar, se dejó el encuentro por sus propios errores ante la portería. Con 16 paradas, Mercedes Castellanos se convirtió en un muro difícil de superar para las jugadoras locales.

Si el conjunto vallisoletano hubiera estado más acertado con el gol, posiblemente se hablara de una gran victoria y no de una estrepitosa derrota, porque el guion del partido era el que Miguel Ángel Peñas había vaticinado en la previa; pero no contaba con que sus jugadoras estuvieran enfadadas con el gol en los momentos claves. Hasta en cuatro ocasiones pudo el Aula reducir la desventaja a un gol en los instantes finales, pero o sus lanzamientos se marchaban fuera o se topaban con Castellanos.

El choque comenzó de manera electrizante, ambos conjuntos querían imponer su ritmo en el juego ofensivo, pero ninguno de ellos contaba con que las porteras estuvieran tan acertadas desde los instantes inicales, impidiendo ver goles en los primeros cinco minutos. La velocidad del juego en los primeros minutos llevó a la pérdida de muchos balones. Naiara Egozkue, jugadora que comparte puesto en la selección con Amaia González de Garibay, fue la encargada de abrir el marcador, aunque rápidamente su tanto fue contestado por la zamorana María Prieto O’ Mullony.

El ritmo del encuentro apenas bajó un ápice. Con cada tanto de Zuazo, el Aula trataba de contrarrestarlo con velocidad al contragol. Las vascas fueron las que tomaron las primeras rentas del encuentro, pero en cuanto las vallisoletanas pudieron correr, establecieron las tablas (6-6, min. 15). A pesar de la velocidad con la que se jugaba, el tanteador era bajo, en parte debido a las actuaciones de las dos porteras.

Ante una posible reacción del Aula, el técnico del Zuazo solicitó tiempo muerto. La estrategia le vino de perlas al conjunto vasco, que consiguió marcharse por tres goles y supo mantener esa renta casi hasta el final del primer tiempo. El Aula se marchó dos abajo al descanso, y dispuso de ataque para estar tan solo uno abajo, pero falló (13-15). Era el principio del sufrimiento que se viviría durante el segundo tiempo en Huerta del Rey.

Barrera de dos goles

La bronca en el descanso pareció servir a las jugadoras del Aula, que salieron como un vendaval y rápidamente consiguieron empatar gracias a los goles de Silvia Arderius y Amaía González. Pero Zuazo no iba a permitir que las vallisoletanas dieran la vuelta al encuentro así como así.

Entre Espínola y los lanzamientos exteriores de Jessica Nogales, el Aula volvía a verse tres tantos por debajo (13-16, min. 36). En el ataque estático, las vallisoletanas apenas conseguían generar espacios y tan solo Arderius encontraba resquicios para penetrar en el rocoso sistema defensivo de Zuazo.

Las pérdidas condenaban al Aula, que veía cómo el partido se escapaba entre sus dedos. Pero las de Peñas no se daban por vencidas aunque no lograran bajar de los dos tantos de diferencia. Hasta en dos ocasiones Cristina Cifuentes pudo poner al Aula uno abajo, pero dos fallos suyos en el lanzamiento impedían.

Ante los evidentes fallos, Peñas tuvo que parar el partido a falta de 10 minutos porque Zuazo se volvía a marchar de cuatro tantos (20-24). El técnico apostó por el juego con dos centrales y, aunque se mejoró, Zuazo consiguió aumentar su renta hasta los cinco goles. Incluso así el Aula tiró de orgullo y cerca estuvo de empatar, pero Arderius erró en su lanzamiento para dejar la renta en un gol.

Al final el Aula cayó, pero no se podrá decir que las de Miguel Ángel Peñas no se dejaran el alma sobre la pista de Huerta del Rey.

El choque comenzó de manera electrizante, ambos conjuntos querían imponer su ritmo en el juego ofensivo, pero ninguno de ellos contaba con que las porteras estuvieran tan acertadas desde los primeros minutos, impidiendo ver goles en los primeros cinco minutos. La velocidad del juego en los primeros minutos llevó a la perdida de muchos balones. Naiara Egozkue, jugadora que comparte con Amaia González de Garibay, fue la encargada de abrir el marcador, aunque rápidamente su tanto fue contestado por la zamorana María Prieto O'Mullony.

El rítmo del encuentro apenas bajó un ápice, con cada tanto de Zuazo, el Aula trataba de contrarrestarlo con velocidad al contragol.