El Norte de Castilla

Victoria de raza para el Recoletas Atlético Valladolid

Rubén Río se dispone a lanzar en un encuentro anterior.
Rubén Río se dispone a lanzar en un encuentro anterior. / R. Otazo
  • Javi Díaz volvió a ser determinante al detener un lanzamiento de 7 metros que hubiera supuesto el empate a 26 a 30 segundos del final

Javi Díaz, tras detener un penalti a treinta segundos del final, ha dado la victoria al Atlético Valladolid, que a punto estuvo de pagar caros sus errores defensivos en la segunda mitad, pero que supo reaccionar a tiempo para imponerse a un Sinfín muy intenso en su área.

El encuentro comenzó con mucha igualdad, con los dos equipos volcados en sus respectivas áreas cerrando perfectamente las defensas, aunque fueron los vallisoletanos los que mostraron más solidez, gracias a la efectividad de Javi Díaz en la portería local, lo que les permitió adquirir distancia en el marcador (7-4).

Rodrigo Reñones solicitó el primer tiempo muerto para reorganizar a sus jugadores, pero los locales mantuvieron candada la defensa, con un brillante Javi Díaz para poner la guinda al trabajo de campo, que permitió al Atlético Valladolid conservar la renta de tres goles (12-9) hasta el minuto 26.

La inestabilidad se posó en el hombro de los de Nacho González y los fallos dieron pie a los cántabros para ir recortando las diferencias y, aprovechando la exclusión de Daniel Dujshebaev, lograron empatar el encuentro al descanso (12-12).

El Sinfín había entrado en calor y dio una vuelta de tuerca a su ya férrea defensa en la que además adquirió protagonismo su guardameta, Sánchez, lo que le permitió controlar el marcador (16-19), ante un Atlético Valladolid que perdió el rumbo y se mostró muy errático en los lanzamientos.

Nacho González solicitó un receso para reclamar más presión a sus jugadores, ya que las lagunas defensivas dieron alas a Paredes, quien se convirtió en la bestia negra de los vallisoletanos, pero la arenga no resultó efectiva y el Sinfín fue ampliando la ventaja (20-24), con un juego de ataque más rápido y fluido.

Cuando parecía que todo estaba perdido, el cuadro local reaccionó, aumentando la intensidad defensiva, y tomó impulso con la entrada de Roberto Pérez y las exclusiones que sufrieron los cántabros, para empatar de nuevo el partido (24-24), a falta de cinco minutos para el final.

Los nervios se hicieron notar en los instantes finales y, con el 26-25, a falta de 30 segundos, los colegiados señalaron un dudoso penalti a favor del Sinfín que pudo haber empatado de nuevo el encuentro, pero Javi Díaz, soberbio con veinte paradas, detuvo la pena máxima, dando la victoria a su equipo.