El Norte de Castilla

El Atlético Valladolid vende cara su derrota

Valero Rivera lanza ante Javi Díaz.
Valero Rivera lanza ante Javi Díaz. / Javi Ferrandiz
  • Los hombres de Xavi Pascual tuvieron que sudar para imponerse al cuadro vallisoletano

La ilusión del Recoletas Atlético Valladolid apenas duró 12 minutos en el Palau Blaugrana. El equipo vallisoletano sucumbió en su visita al FC Barcelona Lassa por un contudente 41-35 que muestra la gran diferencia entre el líder de la Liga Loterías Asobal y el resto de equipos de la competición.

Los gladiadores azules lucharon, compitieron al máximo e hicieron lo indecible para estar al nivel del campeón. También sufrieron mucho para anotar cada gol a pesar de que nunca esta temporada el Barça había encajado tantos goles, 35, ni en Asobal ni en Champions. Pero no fue suficiente para superar a un Barça de otra galaxia, con una capacidad ofensiva infinita y una velocidad más en todas sus acciones.

Los goles del FC Barcelona desde el exterior y su defensa contundente y firme de la primera mitad fueron las bazas azulgrana contra las que el Recoletas Atlético Valladolid apenas pudo hacer nada y marcaron el choque. El sueño de la sorpresa en la primera visita del club vallisoletano al poderoso Barça se truncó con rapidez, estrellándose con la realidad de un rival superior que sumó así su 97ª victoria consecutiva en la Liga Loterías Asobal.

El Recoletas Atlético Valladolid aguantó el ritmo ofensivo del FC Barcelona los primeros 12 minutos de partido. Los de Nacho González salieron concentrados atrás, pacientes en ataque y aprovechando los escasos momentos en los que pudieron correr para mantenerse en el marcador (8-7, minuto 12).

A partir de ahí, con un 5-0 de parcial para el Barça (13-7 minuto 15), el encuentro ya estuvo totalmente controlado por los azulgrana, con alguna racha pucelana que les acercaba en el marcador. Los lanzamientos exteriores desde 9 metros, principalmente N’Guessan (4 goles en la primera mitad), Jicha (3) y Lazarov (3) fueron el principal quebradero de cabeza de los gladiadores azules. Además, poco a poco, la defensa local subió en intensidad, provocando numerosos errores que terminaban en contras y goles fáciles, sobre todo del extremo Joan Saubich (5).

En las filas vallisoletanas nadie cogió los galones a pesar del buen inicio de Fernando Hernández y Víctor Rodríguez, pero los lanzamientos se estrellaban en el muro azulgrana, y los nervios comenzaron a provocar pérdidas y malas decisiones. Del 13-7 se pasó en solo 10 minutos al 19-11 del minuto 25, ocho goles de diferencia que se mantuvieron al descanso (22-14).

Con el partido ya resuelto el choque volvió del vestuario con un ritmo altísimo, de ataques rápidos y goles más fáciles ante defensas mucho menos intensas. Una situación en la que el Recoletas Atlético Valladolid sacó más provecho ya que cortó la sangría blaugrana y mantuvo la diferencia entre los 7 y 8 goles (29-22, minuto 40).

El espíritu combativo de los vallisoletanos, que mejoraron en defensa y en la portería con César Pérez, les acercó hasta los 5 goles (33-28, minuto 47), incluso con varios balones para haberse acercado un poco más. Una racha visitante que obligó Xavi Pascual a pedir tiempo muerto. El poderío ofensivo azulgrana posterior terminó por cerrar el encuentro con un parcial de 4-0 (38-29, minuto 52) para cerrar el partido con 41-35.