El Norte de Castilla

Darío Ajo Martína arma el brazo ante la oposición del azulgrana Pere Vaquer.
Darío Ajo Martína arma el brazo ante la oposición del azulgrana Pere Vaquer. / Antonio Tanarro

El Balonmano Nava dice adiós a la Copa

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  • El conjunto navero vuelve a perder frente al Barcelona Lassa B en la primera ronda de Copa.

En un ambiente mucho más calmado que el vivido siete días atrás, el Viveros Herol Balonmano Nava y el Barcelona Lassa B se volvieron a medir en partido correspondiente a la primera ronda de la Copa del Rey. No hubo muchas novedades con respecto al partido de Liga, más allá de la nueva equipación de los locales, con camiseta a rayas verdes y amarillas. El conjunto catalán volvió a imponer su mayor calidad frente a un Balonmano Nava que luchó hasta los instantes finales del partido, pero que fue siempre a remolque en el marcador y que acabó muy enfadado con la pareja arbitral.

Los locales quisieron comenzar con intensidad el encuentro, pero pronto se vieron por debajo en el marcador con un parcial de 0-3 de los azulgrana. Sin embargo, a diferencia de otros partidos de este inicio de temporada, el ataque navero tenía más paciencia, con posesiones más largas que encontraban lanzamientos relativamente fáciles. A pesar de las buenas intenciones de los locales, la delantera en el marcador correspondía a los catalanes, aprovechando el poco acierto bajo palos de Samuel Ibañez ante los lanzamientos exteriores.

Cumplido el primer cuarto de hora del encuentro, el Viveros Herol Nava se mantenía en el partido, con el filial azulgrana amenazando con marcharse en el marcador (8-11). No estaba jugando mal el conjunto local, con paciencia en el ataque y una defensa que, aunque mejorable, logró evitar que Víctor Tremps recibiera cómodo en el pivote. La diferencia estaba en la eficacia bajo palos, circunstancia que trató de solventar Óscar Perales dando entrada a Alberto Miranda en lugar de un Samuel Ibañes sin confianza.

Era un momento complicado para los locales, que lograron solventar con calma y con algo de angustia. Tres abajo en el marcador, y con la amenaza de pasivo sobre el ataque navero, Sergio García consiguió desatascar a los de Nava para acercarse en el electrónico. Con paciencia, sin prisas y con Miranda acertado en portería, los de Óscar Perales lograron igualar el partido, obligando a los visitantes a pedir tiempo muerto para ordenar ideas. Y vaya si lo hicieron, porque desde entonces endosaron un parcial de 1-4 que volvía a poner cuesta arriba el choque para los de casa, que tuvieron sus opciones de apretar el encuentro antes del descanso con la exclusión de un jugador visitante, pero con un jugador más sobre la cancha el parcial fue favorable a los de la ciudad condal.

Segunda parte

Si el primer periodo comenzó con los naveros metidos en el partido, los segundos treinta minutos empezaron con una caraja en ataque que permitió al Barcelona Lassa B marcharse de cuatro en el marcador. Pudieron ser más, ya que incluso dispusieron de tres ataques claros que fueron solventados de forma brillante por Alberto Miranda.

Pasaban los minutos y el Balonmano Nava hacía la goma en el marcador, luchando por mantenerse con opciones en el partido mientras aumentaban las protestas de ambos equipos a la pareja arbitral. Con la segunda exclusión de los catalanes, y con Alberto Miranda agrandando su figura bajo palos, el conjunto de Óscar Perales logró reducir la distancia en el electrónico a tan solo un gol (20-21 en el minuto 40), haciendo que la afición local aumentara la presión desde la grada.

Pero al igual que en el primer periodo, la remontada de los naveros no terminaba de completarse con el dominio en el electrónico, a pesar de las innumerables paradas de Miranda y la ausencia sobre el azul de la pista de Nava de Víctor Tremps, quien no entró en juego hasta los últimos quince minutos de partido.

El tira y afloja era continuo, con los azulgrana de nuevo aumentando su intensidad defensiva, formando una muralla difícil de atravesar por los lanzamientos locales. La diferencia subió hasta los cinco, renta que parecía definitiva a nueve minutos del final. El Balonmano Nava ya no parecía tener capacidad de reacción, atascado totalmente en ataque, con intentos basados en acciones individuales y apenas juego colectivo. Pero solo lo parecía. Con el apoyo de la afición, lograron acercarse de nuevo a tres goles a falta de cuatro minutos para el final. Pero el Barcelona Lassa B no estaba dispuesto a dejar escapar el partido, y tras el tiempo muerto solicitado por su entrenador, volvió a encontrar la fluidez en ataque con dos buenas circulaciones que dejaron sentenciado el choque, que terminó con un intercambio de goles entre ambos conjuntos hasta el 30-32 final.