El Norte de Castilla

Fernando hace una virguería para anotar ante Hombrados.
Fernando hace una virguería para anotar ante Hombrados. / Ricardo Otazo

balonmano: Liga Asobal

Arrollador triunfo del Recoletas Atlético

  • La defensa, la portería y el contragolpe dieron el triunfo a los vallisoletanos ante el Guadalajara

Por fin una victoria sin sufrimiento y con holgura ante un rival que llegó a Huerta del Rey mermado de efectivos y lo pagó con una goleada. El Recoletas Atlético se limitó a cerrar su defensa, hacer valer su portería y salir al contragolpe directo para solventar un partido que necesitaba ganar por encima de todo.

El Guadalajara aguantó como buenamente pudo 35 minutos para hundirse física y tácticamente. Los manchegos solo mandaron en el electrónico con el 0-1 inicial, pero se mantuvieron agazapado, apurando sus mínimas opciones hasta que se desfondaron por completo y quedaron a merced de un Atlético que sabe lo que es correr el contragolpe y aprovechar las exclusiones. Pero los once goles de diferencia no ocultan algunas carencias ofensivas del conjunto vallisoletano, donde la falta de sincronismo de la primera línea propició pérdidas de balón que permitieron a los alcarreños mantener distancias cortas en el marcador. Dani Dujshebaev no comenzó bien y a partir de ahí su presencia en la pista fue un calvario para el joven jugador, que no acabó de acoplarse a sus compañeros. Mientras en otros encuentros resultó determinante, ayer anduvo perdido sobre la cancha incapaz de seguir el ritmo de juego impuesto por el Atlético. En una situación similar, aunque ayer con una mayor efectividad, se encuentra Rubén Río, el lateral zurdo. Ambos llegaron más tarde a la pretemporada y necesitan más tiempo para digerir el ritmo de juego que el equipo necesita, porque están llamados a ser los baluartes del Recoletas Atlético Valladolid esta temporada.

Así pues, el ataque estático de los gladiadores azules era por lo general deslabazado, donde la calidad individual o el dos para dos primaba sobre el juego de conjunto ante un rival que tampoco era especialmente exigente en defensa.

Y ahí justamente, en la defensa, es donde el Atlético ofreció un excelente encuentro en líneas generales. En la primera mitad, una vez asentados en la cancha, la zaga local impidió los lanzamientos y penetraciones del rival facilitando de esa forma el trabajo de un gran Javi Díaz bajo los palos. Y cada parada se convertía en un contragolpe. Pudo romper el partido el Atlético a los 15 minutos, pero la exclusión de Abel rompió el ritmo acelerado que intentaban poner los locales, y aunque el choque estaba perfectamente encarrilado, no hubo reflejo nítido en el marcador porque las numerosas pérdidas absurdas en los ataques estáticos lastraba la eficacia defensiva.

Y de nuevo cuando el partido se precipitaba hacia el descanso, la doble exclusión de Turrado y Víctor dio la opción a los alcarreños de seguir pegados en el marcador (17-15, min. 35). Pero ya para entonces, el Guadalajara daba los últimos coletazos. Nuevamente la defensa y las paradas de Javi Díaz, a las que contribuyó César con un penalti detenido, propiciaron el contragolpe mortal donde Fernando, Miguel Camino o el joven Serrano despegaron definitivamente al Atlético. La exclusión de Márquez fue la puntilla para los hombres que dirige el expucelano César Montes, y los ocho goles de diferencia del electrónico (24-16, min. 45) sentenciaron el partido. Así lo entendió el propio técnico alcarreño dando descanso al superveterano Hombrados.

Un tiempo muerto de Nacho González (26-20, min. 51) evidenció que, a pesar del amplio resultado, el juego exhibido por sus hombres no era del agrado del técnico. Y a partir de ahí, un festival en la grada, que esta vez sí pudo disfrutar con tranquilidad del segundo triunfo de su equipo, donde Víctor Rodríguez puso pinceladas de calidad y buenas maneras y Fernando, con sus seis goles, se asentaba entre los cinco máximos anotadores de la historia de la Liga Asobal.