El Norte de Castilla

Un jugador del Balonmano Alarcos Ciudad Real es agarrado por dos defensores naveros.
Un jugador del Balonmano Alarcos Ciudad Real es agarrado por dos defensores naveros. / Antonio de Torre

El Nava llega tarde al inicio de liga

  • El conjunto de Óscar Perales pierde por 24-27 frente al Balonmano Alarcos tras un horrible comienzo de partido

No ha sido el comienzo soñado para el nuevo proyecto navero, que ha empezado con derrota su tercera temporada en la División de Honor Plata. Pero no solo el resultado es negativo, también lo fueron las sensaciones del equipo durante buena parte del choque. Las imprecisiones y los fallos fueron constantes durante toda la tarde, factores que pueden ocurrirle a cualquier equipo en cualquier jornada de liga. Pero lo que no es habitual es que un equipo como el Balonmano Nava pierda sus señas de identidad. La lucha, la garra y la intensidad defensiva han sido siempre características inherentes al balonmano en Nava, pero durante los primeros quince minutos de la temporada no se vieron en el viejo frontón de la localidad. Los nervios por el estreno y la falta de confianza en ambas porterías chocaron de frente con el saber estar de un rival que si bien también ha hecho pequeños retoques en su plantilla, mantiene la idea de juego de temporadas anteriores. La buena noticia para el Balonmano Nava es que también se intuyó un gran potencial en una plantilla que a pesar de las adversidades luchó hasta el minuto sesenta y que necesitará tiempo para mostrar de lo que es capaz.

El encuentro comenzó con Jorge, el portero visitante, parando los tres primeros lanzamientos del Balonmano Nava, que se vio con un parcial de 0-4 en el inicio de partido, obligando a Óscar Perales a pedir tiempo muerto cuando tan solo habían transcurrido cuatro minutos de encuentro. Tras la pausa, el Nava seguía desacertado en la ofensiva, con dos faltas en ataque consecutivas y una pérdida de balón, aunque Samuel consiguió detener su primer lanzamiento de la tarde. Hubo que esperar hasta el minuto ocho para que Sergio García, con un lanzamiento algo forzado, encontrara por primera vez el fondo de la portería manchega.

El paso de los minutos no desató a los naveros, que comenzaron a mostrar gestos de desesperación en cada ataque frustrado y en cada gol recibido. Perales probaba y probaba pero no encontraba la tecla que desatascara a un equipo completamente abatido, que dio muestras de estar todavía muy verde. Todo lo contrario que el conjunto manchego, que a pesar de contar también con varios refuerzos en su plantel, mantiene la misma idea que en temporadas anteriores. Conocedores de la fragilidad de su rival, el Balonmano Alarcos aumentó un punto más su intensidad defensiva para romper el choque definitivamente, logrando una renta a su favor de ocho goles pasado el ecuador de la primera parte.

El panorama era desolador. Ninguna de las alternativas planteadas por el entrenador cántabro del Balonmano Nava parecía ser la solución, y tan solo tres exclusiones de los visitantes y tres paradas consecutivas de Samuel permitieron a los rojiblancos mantener un hilo de vida de cara a la segunda parte.

Pero los segundos treinta minutos comenzaron de una forma muy similar a los primeros, si bien es cierto que el ritmo goleador de los manchegos era más bajo que en el primer periodo. Pero de nuevo el cortocircuito de los naveros era importante, tardando más de seis minutos en ver puerta gracias a un lanzamiento desde el extremo de Bruno Vírseda.

Empuje final

Pasaban los minutos y la renta de los ciudadrealeños oscilaba siempre entre los siete y los ocho goles, con el Balonmano Nava tratando de encontrar una racha que les hiciera soñar con una posible remontada. Sin embargo, los fallos, las imprecisiones y la falta de acierto en ambas porterías frustraban cualquier esperanza. Y si esta amagaba con aparecer, allí emergía la figura roja de Jorge para desesperar a los jugadores, los técnicos y la afición navera.

En el tramo final del choque, el conjunto de Óscar Perales logró endosar al Balonmano Alarcos un parcial de 4-0, logrando reducir la diferencia en el electrónico. A falta de cinco para el final, Antonio Llopis puso el 21-24 que hizo soñar con la hazaña al equipo navero, que estaba jugando los mejores minutos hasta el momento. Pero en la jugada siguiente llegó la exclusión de Alberto García para terminar de romper los sueños de La Nava, que con un jugador menos lo intentó hasta el final. Los locales maquillaron el resultado en los instantes finales de un partido que se cerró con victoria del Balonmano Alarcos Ciudad Real por 24-27.