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Josep Pérez dirige el juego ante la presión de Santana, en el Pumarín. / EL COMERCIO

Victoria de casta para el Quesos Cerrato

  • El equipo palentino, que fue a remolque casi todo el partido, vence al Oviedo en Pumarín

El Quesos Cerratro Palencia, que no pudo contar con el pívot Mamadou Samb -que ni siquiera realizó el calentamiento-, supo mantenerse en el partido en los momentos difíciles, no desesperarse viendo siempre el marcador en contra -hasta el final del tercer cuarto- y lograr una importante victoria y un gran golpe de moral ante el Oviedo en su cancha, en el Pumarín. Así, los palentinos se ponen por delante en el primer partido de semifinales del ‘play off’ de ascenso a la ACB. En un final de infarto, el gato al agua se lo llevaron los de Sergio García en el último segundo, con una espectacular canasta de Marc Blanch.

El ambiente era espectacular, con el Pumarín repleto. Ambos equipos salieron a la pista algo nerviosos y fueron tomando la medida poco a poco al partido. Barro con dos faltas tuvo que dejar la pista en el minuto 4. El marcador reflejaba un 6-4 en el minuto 5, el acierto era escaso en ambas escuadras. Se buscaba el juego interior, acabando las jugadas en la zona de ambas canastas. Un triple de Víctor Perez puso el 13-8, a falta de tres minutos para el final del primer cuarto. Los ataques eran largos. Un triple de Dani Pérez ponía el 20-14. Pero Barnes, que terminó con 18 puntos y una valoración de 30, mantenía a los palentinos en el partido con 8 puntos en el cuarto, que concluyó con el luminoso señalando 20-16.

El segundo asalto empezaba con mucha rotación en ambos equipos. Los dos entrenadores, ante la igualdad que se palpaba en la pista, hacían muchos cambios para mantener la frescura de sus cincos. Con un parcial de 7-0 local, el marcador se puso 29-20 en el minuto 13, momento en el que volvió a pista Dani Rodríguez para retomar las riendas del partido. Este parcial provocó el tiempo muerto de Sergio García para parar la sangría anotadora de los ovetenses. Unos locales que seguían a lo suyo, con una buena defensa -muy agresiva-, que provocaba errores a los visitantes.

El parcial lo pararon Urko Otegui y Dani Rodríguez con canastas fáciles de dos para el 31-24 en el minuto 15. Pero rápidamente Carles Marco paró el partido con un tiempo muerto para no dejar escapar la ventaja. El partido pasó por un intercambio de canastas donde Dani Rodríguez daba aire a los palentinos. Pero el también base Dani Pérez, exjugador del Quesos Cerrato, ponía de nuevo en ventaja a los locales, 37-28. Los de García acabaron el cuarto con defensa seria, lo que provocó errores en los locales y con un parcial de 0-6 dejaron el marcador al final del segundo cuarto en 37-34.

Tras el paso por vestuarios, dos triples del Oviedo ponían el resultado en 45-36 pero el Palencia seguía remando y con un parcial de 0-6 ponía el 45-42 en el 25. La remontada de los morados se hacía real con un triple para poner tablas en el marcador con un 47-47, a tres minutos del final del tercer cuarto.

El intercambio de triples era una realidad pero el Oviedo con otro triple de Jefferson ponía el 55-50 en el minuto 28. Sergio García se vio obligado a pedir tiempo para detener el tiro exterior, donde los del Oviedo estaban muy cómodos. Dos robos de balón visitante y un 3+1 de Josep Pérez pone el 55-56 en el minuto 30, primera ventaja del equipo palentino en todo el partido. Todo por decidir en el último cuarto.

A pesar de los nervios, ambos equipos siguieron acertados. Por Quesos Cerrato, Otegui llevaba el peso del equipo sacando faltas que daban respiro a los visitantes. La tensión y la trascendencia del partido provocaban imprecisiones, aunque la buena circulación visitante arrancaban personales a los locales que aprovechaba Otegui desde el tiro libre. La emoción por lo apretado del resultado animaba a la grada -71-71 en el minuto 38-.

Una falta sobre Dani Rodríguez a falta de 45 segundos ponía el 71-74. Dani Pérez por parte local fue a los tiros libres, dejando el 72-74 a falta de 35 segundos. Una serie de fallos acabaron con un palmeo de Barro, que puso el empate a 74 a falta de dos segundos.

Llegó el tiempo muerto del técnico palentino para preparar el ataque y una espléndida jugada concluía con un espectacular tiro de Marc Blanch, que ponía al Quesos Cerrato por delante, 74-76 a falta de 34 décimas. El tiro final de Sonseca no tocó ni aro. Primer punto para el Quesos Cerrato, que volverá a jugar en Oviedo mañana en busca de la segunda victoria.