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Dani Rodríguez entra a canasta ante Kupsas, ayer en el Marta Domínguez. / ANTONIO QUINTERO

El Quesos Cerrato se despide del Marta Domínguez con una victoria

  • Los palentinos, con un gran segundo cuarto, se impusieron al Calzados Robusta

Y sin más se llegó a la última jornada de liga regular en casa y al último partido de la temporada en el Marta Domínguez, que cierra sus puertas hasta mediados de septiembre por obras de ampliación. Sin opciones de revalidar el título liguero, el Quesos Cerrato recibía al Calzados Robusta -que se está jugando la permanencia- con la vista puesta en recuperar sensaciones de cara al ‘play off’, que comienza el 5 de mayo. La afición palentina, con buena memoria, acogió con aplausos a sus exjugadores, Carles Bravo y Quique Garrido, que tantas alegrías dieron en las filas moradas.

Sergio García apostó en el quinteto titular por Urko Otegui, totalmente recuperado de su lesión en los isquiotibiales, junto con Joan Tomàs, con el objetivo de darle confianza de cara a la fase de ascenso que comienza en menos de dos semanas. Los primeros diez minutos del Quesos Cerrato fueron un cúmulo de imprecisiones y errores constantes. Sobre el parqué del Marta Domínguez, había dos equipos con luchaban por distintos objetivos y que iban a distintas revoluciones. Nunca lograron estar por delante en el marcador, simplemente tuvieron dos ocasiones al principio (2-2, 4-4) de empatar el resultado. Los morados estaban incómodos en su cancha, lanzando canastas sin tocar el aro o rebotando en el tablero como misiles. Fue una exhibición en ataque de los riojanos, que se llegaron a poner 7-15 ante la impotencia de los palentinos. Pero el incombustible Urko Otegui tiró del carro en los momentos duros y junto con Blanch y Barnes logró un parcial de 11-5 en los últimos minutos, que maquilló el resultado (18-20).

A por todas

Salieron más confiados y con más revoluciones los de Sergio García en el segundo cuarto. Se habían cansado de ir por detrás en el luminoso y de estar incómodos en su propio feudo. Josep Pérez anotó un triple que puso por delante a los palentinos y que les dio alas. A los pocos segundos repetía hazaña el joven base. A partir de aquí, el equipo fue a más -junto con la afición, que no le dejó solo ni un segundo- mientras peleaba en el suelo cada posesión y defendía con uñas y dientes sus ataques. Los riojanos, que no perdieron la cara al partido ni un segundo, se pusieron por delante, -durante décimas de segundos- en el marcador, pero los locales dieron un golpe sobre el parqué y con un parcial de 15-4 pusieron punto y final a la primera parte del choque (45-35).

Y llegó el tercer cuarto, ese que suele caracterizarse por ser el peor de los palentinos. Pero en esta ocasión, nada más lejos de la realidad. Ya lo advirtió Sergio García, que tenían que aprender a estar con la cabeza fría y no irse del partido en los momentos difíciles. Y así fue. A pesar de recibir un parcial de 2-7, supieron aguantar las estocadas rivales y seguir anotando, siempre por delante en el luminoso. La tercera falta de Urko Otegui se tradujo en que era sentado en el banquillo y dio paso a Mamadou, que selló su entrada con un triple. Los riojanos, sobrepasados por la defensa palentina, buscaron anotar desde la línea exterior, sin excesivo acierto. Al final del encuentro habían sumado 21 puntos, tras intentar anotar 19 triples. A falta de diez minutos para el final del encuentro, los palentinos tenían una ventaja de 8 puntos.

Y así se llegó al último cuarto en el Pabellón Marta Domínguez esta temporada. Con las ideas claras lograron un parcial de 15-5, que puso al Calzados Robusta contra las cuerdas, pero estaban tocados no hundidos. Cuando quedaban poco más de cinco minutos para el final y el marcador señalaba un 80-62 muy cómodo, volvieron a revolucionar los visitantes y tras un 0-9 se ponían con un preocupante 80-71 a falta de tres minutos. Urko logró traspasar la defensa y sumar dos importantes puntos, mientras Lamont paraba los ataques contrarios con falta.

Lamont anotaba un tiro de dos par acto seguido hacer la quinta falta y abandonar la cancha con el público en pie. El estadounidense había firmado un nuevo partidazo en el tramo final de liga. Con 86-77 en el marcador, Marc Blanch puso el broche final al encuentro con un triple, que puso el definitivo 89-77.