El Norte de Castilla

El Quesos Cerrato vence en Huesca y sigue en las posiciones altas de la clasificación

Joan Tomàs trata de girarse con la pelota en el partido de ayer en Huesca.
Joan Tomàs trata de girarse con la pelota en el partido de ayer en Huesca. / Fotos LOF
  • Los jugadores palentinos hicieron un partido muy serio y se impusieron con claridad

El Palencia no tuvo piedad de un Magia Huesca herido de gravedad y se aupó en la mala dinámica que atraviesa el equipo oscense para acercarse a la cabeza de la tabla. El segundo cuarto del encuentro disputado en el Palacio de los Deportes de Huesca fue clave para matar las opciones de los locales de hacer en est

a jornada un punto de inflexión tras seis derrotas consecutivas, con los triples de Dani Rodriguez (finalizó con 24 puntos) como principal verdugo. El Quesos Cerrato logra así en tierras altoaragonesas su segundo triunfo consecutivo, vital para no descolgarse con la apretada parte alta de la clasificación, siguiendo la estela del Oviedo.

El primer cuarto fue un oasis para el conjunto oscense, pese a que fueron los palentinos los que arrancaron con un parcial de 0-4 entre los numerosos errores que dejaron las primeras posesiones. Un triple de Gant estrenó el casillero del Magia Huesca, que dio paso a los mejores minutos de todo el encuentro para el cuadro local, que se tradujeron en un parcial de 12-2. Eran minutos difíciles para el Quesos Cerrato, que veía cómo su rival tomaba ventaja. Pidió entonces Sergio García un tiempo muerto, con un 12-6 en el luminoso, que se maquilló en un 20-15 al término del primer cuarto.

Mamadou Samb se colgó del aro para acortar distancias cuando empezaron a descontar los siguientes cinco minutos, pero reaccionó Gintvainis. El Magia amenazaba con caer en los mismos errores que en encuentros anteriores, en los que su juego se iba descomponiendo al verse por detrás en el marcador. El Palencia ordenó algo mejor su defensa y fue cuestión de tiempo que Maldunas igualara la puntuación con un 27-27.

Dos triples seguidos de Dani Rodríguez devolvieron el mando al cuadro visitante y alfombraron el cambio de roles a la hora de comandar el resultado. Así, Zamora también de tres consiguió la primera ventaja con un 34-36, que la muñeca de Rodríguez nuevamente convertiría en un 34-41 al sumar de tres sobre la bocina que mandaba a los dos conjuntos al descanso. El conjunto palentino había conseguido darle la vuelta al marcador con un contundente parcial de 14-26 y ahora era el Magia Huesca el que estaba obligado a reaccionar tras el intermedio.

Más que por el resultado, eran las sensaciones las que invitaban a pensar en una segunda parte mucho más cómoda para los visitantes, y el paso de los minutos así lo confirmó. Los cinco puntos de Gant con los que arrancó el segundo cuarto pusieron algo de esperanza en la parroquia local, pero la muñeca de Dani Rodríguez se ocupó de matarla. El Magia Huesca trató de entrar en el juego e ir recortando la renta de los palentinos pero sin éxito. El acierto del cuadro visitante empezó a pesar como una losa a un Magia Huesca que veía como el choque se le escapaba de las manos. Así, las diferencias se elevaron hasta los diez puntos, con un equipo oscense que volvió a destapar su versión más fallona, convirtiendo en eficiente la defensa del Palencia sin apenas hacer méritos.

Se iniciaron los últimos diez minutos con un 49-63 que dejaba visto para sentencia el partido, ya que era el coraje lo único que mantenía el juego local. Propiciaba esto más errores en el aspecto defensivo, que permitían a los hombres más altos del cuadro palentino divertirse bajo el aro.

Se cruzó el ecuador del último cuarto con un 57-69, en un baile de los visitantes pese a que el total del parcial fue a favor de los de Sergio Jiménez, y es que los jugadores del Quesos Cerrato Palencia solo tenían que quedarse quietos para hacerse con los rebotes en la pintura del rival, para desesperación de la afición oscense, que se marchó resignada por la derrota y el 63-76 final en el electrónico del Palacio.