El Norte de Castilla

Dani Rodríguez conduce el balón ante la presión de dos defensores coruñeses.
Dani Rodríguez conduce el balón ante la presión de dos defensores coruñeses. / Foto LOF

El Quesos Cerrato se impone en La Coruña (82-88)

  • Los palentinos entrenados por Sergio García lograron un merecido triunfo en un gran último cuarto

Los hombres de Sergio García han tirado este viernes de casta para llevarse una victoria de prestigio contra uno de los cuatro líderes que encabezaban la tabla hasta esta jornada. El Quesos Cerrato Palencia consiguió lo que ninguno de los anteriores visitantes al Palacio de los Deportes de Riazor había logrado. Después de tres cuartos parejos, el cuadro palentino, muy solvente en la segunda mitad, rompió el encuentro en el comienzo del último periodo y sumó una victoria, la tercera de la temporada a domicilio, que debe fortalecer a los pupilos de Sergio García, primeros en asaltar el fortín del Leyma Coruña para firmar un triunfo de mucho prestigio.

Arrancó el cuadro palentino anotando tres triples seguidos (Pérez, Bas y Blanch) que situaron en el marcador un 6-9, ante el que reaccionó el conjunto local con una buena actuación coral, intensa en defensa y certera en ataque. Un triple de Dago Peña cerró un parcial de 9-0 y con un 15-9 Sergio García pidió tiempo muerto a falta de 4 minutos y 48 segundos para el final del primer cuarto. Dos triples consecutivos de Monaghan no desvirtuaron las indicaciones de García porque su equipo mejoró en ataque gracias a la inspiración de Dani Rodríguez, quien, con sus siete puntos minimizó el efecto Monaghan (10 puntos y 2 asistencias) en el primer cuarto, que finalizó con 23-20 tras pasar el conjunto morado su peor momento con ocho puntos de desventaja (23-15).

El debutante Mamadou Samb hizo valer su solvencia bajo los aros y con él y un Maldunas entonado, el Palencia recuperó el mando en el marcador (25-26) ante un Leyma atascado en ataque ante la mayor implicación defensiva de los pupilos de Sergio García. El lituano Zyle y el dominicano Peña (15 puntos entre ambos en el cuarto) lideraron la réplica ofensiva local en unos minutos de alternativas y rentas cortas en el tanteador. El mayor porcentaje de acierto del equipo local en el lanzamiento decantó el resultado al intermedio frente a un Quesos Cerrato en el que solo Blanch, con tres canastas desde el exterior de la línea de 6,75 metros, mantuvo el ritmo anotador de los triplistas locales, mucho más entonados en el primer tiempo (45-40). Los porcentajes en los tiros de tres puntos se invirtieron en la segunda mitad y ahí estuvo una de las claves de la victoria del Quesos Cerrato.

Una vez superado el paso por los vestuarios, en la reanudación, Sergio Olmos, inadvertido en el primer tiempo, asumió un rol protagonista en el tercer cuarto, en el que el conjunto que entrena Tito Díaz apostó más por el juego interior. Aportó nueve puntos ante la impotencia de Barnes primero y Samb después para contener al pivot alicantino.

El conjunto palentino encontró en el tiro exterior su mejor aliado para mantener la paridad en el marcador, siempre nivelado y con diferencias nunca superiores a los tres puntos a lo largo de todo el tercer cuarto. Roma Bas, con tres triples y once puntos, fue un estilete que martirizó al equipo herculino. El poderío en el rebote fue otra faceta en la que cimentó su victoria el cuadro de Sergio García, que entró en el tercer cuarto tan solo dos puntos por debajo (63-61).

El Quesos Cerrato ofreció su mejor versión en los primeros minutos del último cuarto y ahí rompió el encuentro de manera definitiva. El acierto en el lanzamiento exterior de Josep Pérez y Marc Blanch, la aparición de Zamora (11 puntos en el último cuarto), inoperante hasta los minutos finales, y el esfuerzo y concentración en defensa impulsaron al equipo palentino que, con un parcial de 1-12, marcó su máxima diferencia hasta entonces (68-78). Tito Díaz solicitó un tiempo muerto para parar a los palentinos, pero el encuentro ya solo lo podía perder la escuadra morada, que lo tenía agarrado de la mano.

A los hombres de Sergio García les faltó algo de aplomo para explotar la precipitación del equipo naranja, lastrado por la ansiedad de ver cómo se le iba el triunfo y no sufrir tanto. Una canasta de Javi Lucas trasladó las dudas al banquillo visitante y Sergio García pidió tiempo a poco más de un minuto para el final (77-83). Una canasta de Zamora dio la tranquilidad necesaria para los instantes finales y un gran tapón de Barnes sobre Monaghan descartó cualquier intentona heroica de remontada local.