El Norte de Castilla

Remar para morir en la orilla

Barnes pelea un balón.
Barnes pelea un balón. / LOF
  • El Quesos Cerrato acusó su mal segundo cuarto y al final la remontada no se consumó

El Quesos Cerrato Palencia ha caído este martes en la cancha del Retabet Gipuzkoa Basket por cuatro puntos en un partido igualado desde el comienzo. Los palentinos se vieron penalizados en el segundo cuarto (en el que cayeron 23-13) y lo acabaron pagando en la segunda mitad pese a firmar un gran último cuarto.

El inicio de partido fue intenso e igualado. Rodríguez logró la primera ventaja visitante, pero fue el conjunto guipuzcoano el que comenzó a llevar la iniciativa en el tanteador de la mano de un inspirado Uriz. El choque continuó con marcadores muy ajustados (10-9, min. 7), hasta que una canasta de Barnes situó de nuevo a los palentinos por delante. A falta de un minuto para la conclusión del primer parcial, un triple de Blanch situaba un 12-16 en el electrónico, la ventaja más amplia en el momento para los de Sergio García.

Hubo que esperar al inicio del segundo cuarto para ver una diferencia significativa. Un parcial de 8-0 a favor del conjunto vasco dejaba contra las cuerdas al Quesos Cerrato. Simeonov y Lasa abrieron la veda con dos triples prácticamente consecutivos. Tres minutos después llegó la primera canasta de los palentinos, dos tiros libres de Blanch permitieron volver a ganar confianza y los visitantes respondieron con un parcial de 0-5 (26-23, minuto 16). No obstante, el equipo de Sergio no terminó de cerrar la diferencia en contra y el Gipuzkoa Basket aprovechó para volver a adelantarse en el tanteador. Los palentinos no ofrecían síntomas de mejora y un triple de Skouen terminó por romper la barrera de los diez puntos (39-27). A falta de dos segundos para que sonara la bocina, una canasta de Rodríguez dejó el choque en el tiempo de descanso con un 39-29 en el luminoso.

Tras el paso por los vestuarios los dos equipos continuaron con los mismos patrones. Los visitantes subieron el nivel y consiguieron de inicio un parcial de 2-9 con el que lanzaron un claro aviso al rival, con Rodríguez y Blanch liderando el ataque castellano. Los de casa comenzaron a administrar una renta que solo se vio amenazada con un arreón del Quesos Cerrato que les permitió situarse a solo tres puntos (39-36) de la mano de Rodríguez. El tercer cuarto acabó con un 56-46 en el electrónico.

Lo cierto es que el partido parecía totalmente decantado para el conjunto guipuzcoano, pero el equipo visitante siguió remando y la aportación anotadora de Blanch y Rodríguez no estaba permitiendo que el Retabet pudiera disfrutar de un plácido final de partido. Una canasta del propio Rodríguez puso de nuevo al Quesos Cerrato con opciones de poder soñar con voltear el resultado (62-58, minuto 35). Faltaban todavía cinco minutos y los de Sergio García no bajaban los brazos. Esa fue la tendencia hasta la conclusión del partido, un querer y no poder de un Palencia que se mantenía a cuatro o cinco puntos de distancia. A los locales les bastó con mantener la intensidad, aunque Porfirio Fisac solicitó un tiempo muerto viendo que el triunfo podría peligrar, pero no fue así.