El Norte de Castilla

El Quesos Cerrato Palencia, en busca de su tercer triunfo consecutivo

Marc Blanch conduce el balón ante el Huesca.
Marc Blanch conduce el balón ante el Huesca. / Antonio Quintero
  • Los palentinos pretenden imponer un ritmo alto desde el inicio para frenar el empuje «de un gran rival como es el Lleida»

El Quesos Cerrato regresa el viernes al Pabellón Marta Domínguez con la meta de seguir invicto esta temporada, pero enfrente tendrá a un Lleida que tiene exactamente la misma meta y que poco o nada tiene que ver con el equipo endeble e intermitente que fue el año pasado.

Sergio García sabe que el partido no va a ser fácil debido a la calidad de los jugadores que estarán enfrente del Quesos Cerrato. «Han hecho una plantilla realmente buena, con jugadores muy interesantes de la Liga y hombres nuevos que van dar mucho de que hablar», afirmó el técnico del conjunto palentino.

El baloncesto del conjunto catalán pasa por el base Rupnik, un excelente organizador del juego que cuenta con el apoyo de Nevels, un gran anotador, y con un exterior de otra categoría como es Demetrio. Pero no solo son los ‘bajitos’ quienes comandan a este equipo, en el que por dentro cuentan con un Mbaye que tiene en el rebote a su mayor aliado. Sergio García conoce a la perfección lo que tendrá enfrente y no ahorra en elogios hacia un Lleida que llega al Marta Domínguez después de haber ganado los dos primeros partidos de Liga. «Se podría decir que, tal vez, este es el equipo con más nivel de los que nos hemos enfrentado hasta ahora. Tácticamente son un buen bloque, tienen experiencia, están en un buen estado de forma y son un rival muy complicado a estas alturas de la temporada», explicó el entrenador del Quesos Cerrato.

Sergio García ha demostrado muchas virtudes durante los meses que ha liderado el proyecto del Quesos Cerrato, y una de las más destacables es su capacidad analítica, una cualidad que le permite conocer al dedillo a sus rivales y hacer diagnósticos certeros de las necesidades de su equipo en cada momento. «Seguro que nos va a tocar sufrir. Tenemos que controlar nuestro ritmo en ataque, como ya hicmos durante muchos minutos en Cáceres y en la segunda parte del partido del viernes pasado. Nos sentimos cómodos cuando anotamos con fluidez y tenemos que dar mucho ritmo al balón para que el equipo no vaya a tirones, porque eso nos da mucha confianza a la hora de defender», aseguró un Sergio García que sabe que será complicado conservar la imbatibilidad. El técnico sigue con su incansable búsqueda del ritmo. Esta noche vuelve el ‘rock and roll’.