El Norte de Castilla

El Quesos Cerrato Palencia empieza la Liga con victoria

Blanch encara a Marcius durante el partido. Agencia LOF
Blanch encara a Marcius durante el partido. Agencia LOF
  • El equipo de Sergio García vence con autoridad en Cáceres gracias a su acierto desde el exterior

Se disiparon las dudas y la realidad ha sido aún mejor que los sueños. El Quesos Cerrato se olvidó ayer de todos los problemas de la pretemporada, de la baja de Joan Tomàs y de la llegada tardía de Carl Engström y de Jhornan Zamora, y volvió a hacer lo que mejor sabe: jugar al baloncesto.

En su regreso a la Liga, el conjunto palentino ganó con solvencia en su cita a Cáceres en un partido en el que estuvo tremendamente acertado en el lanzamiento.

61,5% en tiros de dos y un espectacular 70,6% en intentos más allá del arco de 6,75. Por su parte, el Cáceres Patrimonio estuvo remando por detrás en el marcador para que la desventaja no fuera nunca muy amplia. En el capítulo particular, Urko Otegi ofreció todo un recital con 21 puntos en su casillero y una valoración de 29 y puede convertir en uno de los jugadores más destacados de la primera jornada.

El encuentro comenzó con un intercambio de canastas tras unos primeros minutos trepidantes. Un triple de Romà Bas puso por delante al palentino. Esta acción desde el 6,75 fue respondida de inmediato con dos nuevos triples de Corrales y Parejo que colocaba a los locales por delante (12-9, minuto 4). Sin embargo, el partido cambió de rumbo con un Quesos Cerrato Palencia que hacía mucho daño desde la zona del triple.

El cuadro morado encontraba siempre un pase extra para que sus jugadores lanzaran en situaciones de ventaja. Un nuevo triple de Romà Bas ponía el electrónico a favor de su equipo (15-20). Una canasta de Barnes obligó a Ñete Bohígas a parar el partido con un 15-22 a falta de 1:42 para la finalización del primer cuarto. Los cacereños bajaron los brazos en defensa y los palentinos aprovecharon la circunstancia. El recital desde la línea de tres volvió a encontrar en Romà Bas a su mayor partícipe. Dos nuevos aciertos suyos desde el exterior situaban a los suyos en un cómodo 15-28. Un nuevo triple de Zamora cerraría el cuarto con un contundente 17-31, siendo la máxima ventaja hasta el momento.

El segundo cuarto comenzaría como terminó el primero. El Quesos Cerrato Palencia martilleaba desde fuera y no se cansaba. Un triple de Blanch subía el tanteador a 19-37 a falta de 7:30 para el descanso. Todo le salía bien al conjunto morado, mientras que los anfitriones daban muchas facilidades atrás. El Cáceres Patrimonio quería modificar la dinámica aprovechando la única gota de inspiración que tenía. Marcius jugaba sus primeros minutos tras haber superado una lesión que le ha mantenido en el dique seco durante la pretemporada.

Una canasta de Riauka ponía el partido menos alejando para los extremeños (28-41). Pasaría a la acción Parejo para los de Ñete Bohígas y seis puntos consecutivos suyos rebajaron la desventaja por debajo de los diez puntos (34-43 a falta de cuatro minutos para el intermedio). Dio un paso al frente el equipo local para ajustar el marcador. Fueron los mejores momentos en defensa para los cacereños que intentaban aprovechar rápidas salidas a la contra. Un triple de Corrales ponía el partido más ajustado (41-48 a falta de 1 minuto). Pero antes de que se llegara al descanso, el conjunto palentino volvió a ponerse por encima de los diez puntos (41-52).

La segunda parte arrancó con un Quesos Cerrato Palencia que recuperó el punto de mira. Los visitantes repartían acciones de tiro con mucho acierto, algo que les servía para mantener la renta a pesar del empuje de un Cáceres Patrimonio insistente. Un nuevo lanzamiento de tres puntos de Blanch volvía a dar comodidad a su equipo (52-66). Con el partido muy de cara se llegaría a la finalización del tercer cuarto con un claro 58-74.

Todo hacía indicar que el Quesos Cerrato Palencia tendría media victoria en el bolsillo, pero el ímpetu sirvió a los cacereños para acortar la diferencia. Sin embargo, el vigente campeón de Liga jamás se inquietó. Entre los cacereños, el base José Antonio Marco, que todavía no estaba al 100% tras los problemas físicos arrastrados, ofreció en estos instantes su mejor versión. Acercó a su equipo a un 65-76 que, por momentos, espoleaba a su público. No obstante, los palentinos dosificaron sus esfuerzos, nunca bajó la renta por debajo de la barrera de los diez puntos de distancia y Urko Otegi firmó un final de partido con bellas acciones en ataque. El partido se cerraría finalmente con un 77-92 para seguir soñando con este equipo que tantas alegrías ha dado a la afición.