El Norte de Castilla

Un amargo aperitivo para el Quesos Cerrato Palencia

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Maldunas protege el balón durante la final de la Copa Castilla y León. / Antonio Quintero

  • El equipo de Sergio García cae en la final de la Copa Castilla y León y espera a que llegue el viernes para debutar en la Liga en Cáceres

No pudo ser. El Quesos Cerrato Palencia no fue capaz de ganar ayer en el Marta Domínguez y el primer título de la temporada viajó a tierras burgalesas después de que el San Pablo Inmobiliaria se mostrase superior a los de Sergio García.

Los de Diego Epifanio fueron siempre por delante en el marcador y solo vieron peligrar el partido en el último cuarto, en el que Dani Rodríguez se echó al equipo a la espalda.

El San Pablo Inmobiliaria Burgos ha hecho un equipo prácticamente nuevo, en el que solo han mantenido dos jugadores de la pasada campaña (Edu Martínez y Javi Vega). Se decía que la compenetración y el conocimiento mutuo de la plantilla del Quesos Cerrato podría hacer que la balanza se inclinara del lado palentino. Pero parece que los burgaleses no han necesitado demasiado tiempo para presentaciones, y ayer demostraron que tienen intención de tratar de tú a tú a los grandes de la Liga.

La defensa burgalesa se impuso a los sistemas ofensivos planteados por Sergio García, mientras que los morados no daban con la clave para frenar la capacidad anotadora de los de Diego Epifanio, que lograron un 81% de acierto en sus lanzamientos de dos puntos durante un primer cuarto que acabó 27-16.

La afición palentina no está acostumbrada a ver su equipo con tantos puntos de desventaja en el marcador. Tal vez por esa razón, la federación regional, organizadora de la Copa, decidió colocar al Quesos Cerrato en el espacio reservado en el electrónico para el equipo visitante. «¿Ganamos, como siempre?», se preguntaba un espectador rezagado. Pero no, el Inmobiliaria San Pablo estaba siendo capaz de superar al campeón y lo estaba haciendo por méritos propios, gracias a su buen hacer sobre la cancha, tal y como acostumbra a hacer cada jornada el equipo que ejerce como local en el pabellón. Tal vez por eso, el cambio de papeles no sentó nada bien a los palentinos.

Había que hacer algo y Sergio García movió el banquillo en busca de soluciones, pero nada. Solo cuatro canastas de dos puntos entraron en el segundo cuarto –las mismas que en el primero– y los morados tenían que ser capaces de librarse de la pegajosa defensa burgalesa para empezar a recortar diferencias.

El buen trabajo de Jhornan Zamora hacía que el San Pablo Inmobiliaria no se escapase aún más, pero la primera parte finalizó con un resultado de 50-37 que no invitaba a la esperanza. El tercer cuarto arrancó con esa presión del pabellón que tan célebre ha hecho al Marta Domínguez, pero ni con esas. El campeón de Liga aún no carbura a la perfección y eso fue aprovechado por el San Pablo Inmobiliaria Burgos para pasarle por la derecha y sin dar el intermitente. La única baza atacante de los palentinos parecía el juego versátil, tanto dentro como fuera, de un Zamora en estado de gracia. Pero un equipo no puede vivir solo de un jugador y los números colectivos no mejoraban.

Los últimos 10 minutos de partido llegaron con un resultado de 73-56, y todo dio un vuelco para que, en solo 4 minutos, el choque se pusiera 75-66. Dani Rodríguez volvió a hacer de las suyas, se jugó tiros imposibles, buscó huecos donde nadie los ve y estuvo a punto de lograr la remontada, pero fue imposible. El pabellón rugió como en las grandes ocasiones, aunque la de ayer no era una gran ocasión, solo un partido de pretemporada. La Liga empieza el próximo viernes y a partir de ahí llegarán los grandes momentos. La Copa Castilla y León ha sido un amargo aperitivo, pero el menú que se ofertará esta temporada en el Marta Domínguez quiere pelear por la estrella Michelín. Esto empieza el viernes. Bon appetit.