BALONCESTO | LEB ORO

Jason Calliste deja de formar parte del Chocolates Trapa

Jason Calliste en la grada, durante el encuentro ante el Oviedo./ANTONIO QUINTERO
Jason Calliste en la grada, durante el encuentro ante el Oviedo. / ANTONIO QUINTERO

El base canadiense, que no contaba para el entrenador en las últimas jornadas, se desvincula finalmente del club palentino

EL NORTEPALENCIA

Y llegó el final del drama entre Jason Calliste y el Chocolates Trapa. Por fin, después de cuatro semanas de negociación se llegó a un acuerdo para que el base rescindiese su contrato con el Palencia Baloncesto. «Es la mejor salida para todas las partes», reconocía el técnico del Chocolates Trapa, Joaquín Prado, tras conocerse la noticia. «Lógicamente, él no estaba contento porque no estaba participando. Nosotros tampoco lo estábamos con su rendimiento y su adaptación, y ese era el motivo por el que no jugaba. La salida más beneficiosa para todos era llegar a un acuerdo y tener las manos libres ambas partes para tener un futuro mejor», señalaba.

El jugador canadiense con pasaporte jamaicano llevaba sin entrar en la convocatoria palentina desde la undécima jornada -aunque ya no disputó ni un solo segundo en la décima jornada ante el Sammic Hostelería-, cuando aterrizó Andrés Miso en el equipo y dejó de tener Calliste ficha federativa. Desde esa cita ante el Leyma Coruña, el base ha visto a su equipo ‘on line’ en los partidos a domicilio y desde la grada -sentado justo detrás del banquillo morado- en los choques disputados en el Adolfo Nicolás.

Calliste comenzó su carrera en los Detroit Titans Roster, donde jugó tres temporadas para después pasar a formar parte del equipo de la Universidad de Oregón. Hace dos temporadas jugó en las filas del BK Barons Kvartlas de Riga, mientras que el año pasado defendió la camiseta del Kitchener-Waterloo Titans de la Liga Canadiense.

Fue el último en llegar al nuevo proyecto del Chocolates Trapa Palencia y lo hacía con el objetivo de tener un rol importante en el equipo, de ser el primer base de los morados, pero desde el principio se vio que eso no ocurría. Las primeras jornadas fueron Quique Garrido y Sani Campara los directores de juego hasta que el escolta Bryce Pressley comenzó a entrenar y a jugar como base. El idioma, no conocer la liga española -ni siquiera la europea- ni las tácticas del juego, han sido claves para la lenta evolución del jugador, en el que Prado nunca ha depositado su confianza.

Con la salida de Calliste, queda abierta la puerta a la posible incorporación de un base para lo que resta de temporada. «La decisión depende de las circunstancias económicas del club y de las posibilidades que nos ofrezca el mercado a estas alturas», reconoce Prado.

Entre esta semana y la próxima, el cuerpo técnico y el club tienen que decidir también el futuro de Andrés Miso, que -de momento- tiene contrato de un mes con el club. «Estamos muy contentos con lo que Andrés nos está dando en los partidos y todavía más con lo que nos da día a día», afirma Prado. «Tenemos que decidir estos días si sigue él, si buscamos otro, o si sigue él y buscamos otro, que podría suceder también. Hay que valorar todos los escenarios», señala el técnico morado, que se reunirá próximamente con la directiva para decidir estas cuestiones.

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