LEB Oro

El equipo de las dos caras

Grimau lanza un gancho ante la mirada de varios rivales. /LOF
Grimau lanza un gancho ante la mirada de varios rivales. / LOF

El Chocolates Trapa Palencia gana en el último suspiro al Río Ourense Termal tras desaprovechar 25 puntos de ventaja

JAIME RODRÍGUEZ (OPTA) Palencia

El Chocolates Trapa Palencia cortó su racha negativa como visitante en la pista del colista, Río Ourense Termal, en un partido que no existió como tal por la nula competitividad del equipo orensano hundido por sus malos resultados y escaso nivel competitivo para una categoría como la LEB Oro.

La victoria quedó fraguada en la primera parte. A partir de ahí, los morados contemporizaron hasta el punto de caer en la excesiva confianza, siempre tan traicionera, para terminar la noche sufriendo.

El equipo de Joaquín Prado dominó todos los registros del partido y dejó sin opción a los de Gonzalo García de Vitoria desde que el balón rozara la pista gallega. Los palentinos apretaron en defensa ante el desconcierto de los jóvenes jugadores locales, que sufrieron mucho para encontrar buenas posiciones de tiro. Esta intensidad vino acompañada del mejor partido de los exteriores morados, que firmaron un buen porcentaje desde la línea de 6,75. Sobre esos triples, sobre todo en los dos primeros cuartos, se cimentó la victoria final del Chocolates Trapa Palencia.

Juego de equipo

Hasta nueve jugadores anotaron para los de Prado, con Urko Otegui amo y señor de las zonas y los primeros destellos de Miso, que tenía su día de gracia. El 7-23 reflejaba la superioridad palentina con una sola canasta en juego de los orensanos en los primeros ocho minutos de juego. Pero la sangría local todavía aumentaría en el segundo cuarto donde las rentas ya se movieron por encima de los 20 puntos, hasta una máxima de 24 (17-41).

Todo ello con un Miso excelso en el triple, secundado por Campara, con tres casi consecutivas para llegar al descanso con un 60% de acierto en lanzamiento triple en los palentinos y la diferencia a su favor en 23 puntos (25-48).

La máxima renta del Chocolates Trapa Palencia llegó a los 25 al comienzo del tercer cuarto (25-50) y ahí comenzaron los palentinos a mostrar su línea irregular más habitual durante la temporada. En parte por la relajación de verse con el partido ganado, pero también por la falta de un director en pista para leer la defensa rival. Eso entre otras cosas como que los malos porcentajes en el triple habituales se repitieron y en general el equipo se comportó como un conjunto con similar calidad que el colista, tras una metamorfosis de difícil explicación.

El Río Ourense solo le echó casta, dio un paso más en la intensidad defensiva, encontró referencias en ataque que antes no tenía, aunque se mantuvo desacertado en el lanzamiento de tres puntos y del resto se encargó el Chocolates Trapa Palencia con sus desaciertos en ataque y pasividad defensiva.

Fueron los ingredientes para que los orensanos fuesen poco a poco metiéndose en el partido. Aunque la diferencia con la que llegó Chocolates Trapa Palencia al último cuarto, a pesar de su mala imagen, fueron 12 puntos (47-59). Parecía suficiente. Nada más lejos de la realidad. La emoción estaba por llegar

Lo curioso es que todas las referencias ofensivas del conjunto morado fueron desapareciendo y el equipo gallego fue creciendo para ir recortando punto a punto y aprovechando faltas absurdas como la antideportiva de Miso.

Al Chocolates Trapa Palencia le costó incluso anotar hasta desde el tiro libre. El equipo de Prado pasó de meter casi 50 puntos al descanso a 26 en los dos últimos cuartos y terminó pidiendo la hora para ganar. Ver para creer. Baloncesto en estado puro.

El Río Ourense Termal se colocó a un punto a falta de diez segundos, después de desaprovechar las últimas opciones para anotar . Los tiros libres de Grimau fueron la tabla de salvación de un Chocolates Trapa Palencia que rozó la derrota en Ourense, pero que al menos sumó una victoria que finalmente deja dudas sobre el equipo, pero le permite encaramarse en los puestos altos de la clasificación, mientas hunde un poco más a un Río Ourense que va camino de la LEB Plata.

El Chocolates Trapa Palencia es ya octavo y piensa ya en la próxima jornada, en el derbi que se disputa en su casa frente al Carramimbre de Valladolid. Un partido que puede servir de punto de inflexión antes de afrontar los también trascendentales choques en Prat y ante el Lleida, rivales directos, que darán buena cuenta del nivel del cuadro palentino. De momento, los morados tienen dos caras.

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