El Chocolates Trapa logra la tercera victoria consecutiva

Lamont Barnes se revuelve para encestar entre tres contrarios, ayer en Huesca./LOF
Lamont Barnes se revuelve para encestar entre tres contrarios, ayer en Huesca. / LOF

El equipo de Joaquín Prado, con un sensacional tercer cuarto con un parcial de 7-22, se impone al Levitec Huesca en su feudo

OPTAHUESCA

El equipo de Joaquín Prado se llevó un sufridísimo triunfo de la cancha de Levitec Huesca en un encuentro en el que fue a remolque en los dos primeros cuartos, para barrer a su rival con un contundente 7-22 en el tercero que parecía dejar las cosas muy de cara. Pero se durmieron en los laureles los palentinos tras lograr lo más difícil, y solo pudieron festejar la trabajada victoria con la antideportiva de Adekoya a falta de cuatro segundos que condenaba definitivamente a los aragoneses a la derrota.

A pesar de que el primero en anotar fue el Chocolates Trapa en su primera jugada mediante Barnes, las hostilidades comenzaron realmente con el parcial 9-0 del Levitec Huesca, mostrando su variedad ofensiva siendo Van Wijk el único en repetir como anotador, colocando el 9-2 en el electrónico en el ecuador de primer cuarto.

Los tímidos intentos de reacción del equipo palentino se veían contestados de manera inmediata por los locales, en los que apareció Fontet para unirse a Van Wijk en la faceta anotadora. Como suele ser habitual, era Urko Otegui -que ya es el segundo jugador con más partidos en LEB Oro, en total 474 encuentros- el que mantenía el tipo por los visitantes pero ni su buen hacer evitó la cómoda renta local tras los 10 primeros minutos, 17-11.

El comienzo del segundo cuarto no varió la tónica de los minutos anteriores, viendo como el Huesca se iba a la máxima ventaja de 10 puntos con los dos libres de Donlan a falta de casi ocho minutos para el descanso (23-13). Un intercambio de canastas que dio paso a unos minutos de imprecisión, malos tiros y pérdidas continuas que dejaron parado el electrónico por más de dos minutos, rompiendo la sequía Pressley desde la línea de tiros libres, con dos tantos que fueron contrarrestados por Van Wik para dejar las cosas como estaban, 25-15, en el ecuador del segundo cuarto.

Los palentinos consiguieron infligir a Huesca el primer miniparcial favorable a los de Prado, un 4-0 que les ponía a tan solo 6 y que O’Leary se encargaba de contrarrestar desde la línea de 3. Fontet cometía su segunda falta personal que precedía el momento Pressley. El escolta encadenaba 4 de sus 6 puntos de la primera mitad, coronando Grimau el parcial de 0-6 que dejaba la renta del Huesca en mínimos desde el primer cuarto, 28-25 a falta de 2:36 para el descanso. Pero Fontet volvía de su letargo para volver a aupar al equipo local, que volvió a despegarse, devolviendo a los suyos una renta más cómoda para el paso por vestuarios, 35-27 al descanso.

En el tercer cuarto llegó el momento de los palentinos. La defensa visitante, clave para la victoria, mejoró de manera espectacular, dejando al ahora espeso ataque de Huesca en tan solo dos puntos en 7 minutos. Pressley, Grimau y Garrido apretaron y fue Otegui el que tuvo el honor de certificar el volteo en el marcador con un tiro en suspensión que ponía el 37-38 a falta de 4:30 para el término del tercer cuarto. Un parcial de 2-11 que aún iría más allá con los dos tiros libres de Ruffin que ponían la máxima ventaja del partido para los palentinoa, 37-40 a falta de 3:29.

Era Sans el encargado de finalizar la larga sequía local desde la línea de 3 para el 40-40, pero el signo del partido ya se había volteado y Cvetinovic se unía a la fiesta palentina para liderar un parcial de 0-7 que ponía de nuevo al Chocolates Trapa en máximas del encuentro, 40-47 a falta de 1:24 para el final del periodo. La ventaja de 7 puntos se mantendría tras este tercer cuarto, 42-49, una manga que se saldó con un doloroso 7-22 para los locales, que fueron borrados de la pista.

En el último cuarto, el conjunto de Prado alcanzaba una nueva renta máxima de inicio con la canasta de Pino para el 42-51, que serían 10 puntos de ventaja a falta de 6:32 para el final del partido, con el triple de Cvetinovic. El encuentro estaba prácticamente decidido, al menos en apariencia, con el 48-58. Pero llegó el momento de Motos, que comenzó el arreón local que se tradujo en un parcial de 11-2, para resucitar el partido dejando el electrónico en el 59-60 a falta de dos minutos para la conclusión.

El carrusel de personales y tiros libres dejaba el partido prácticamente resuelto para los palentinos, (61-66) pero los visitantes alargaban su agonía al optar por defender en lugar de hacer falta. Un ataque de Huesca a falta de 9 segundos, que se resolvía con triple de Sergio Rodríguez, 64-66. Acto seguido, Cvetinovic fallaba los dos tiros libres, pero por fortuna su última posesión sí acabó en anotación, con el último tiro libre encestado por Garrido para el definitivo y sufridísimo 64-67.

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