Puro espectáculo de baloncesto del CBC para ganar al Melilla

Álex Reyes entra a canasta./G. Villamil
Álex Reyes entra a canasta. / G. Villamil

El Carramimbre borda un partido perfecto (95-70) y exhibe su candidatura a los 'play-off'

Miguel Ángel Pindado
MIGUEL ÁNGEL PINDADOValladolid

El Carramimbre logró una triunfo de prestigio, de equipo grande, ante uno de los cocos de la categoría. El conjunto vallisoletano expuso su candidatura a entrar en los 'play-off' con un juego realmente soberbio, perfecto en la mayoría de los minutos y sobre todo coral, con los once jugadores de los que disponía el técnico ofreciendo lo mejor para construir puro espectáculo de baloncesto y derrotar al poderoso Melilla, ayer un equipo ramplón que ni siquiera fue capaz de dominar los tableros con sus gigantes.

95 Carramimbre CBC

Wade Chatman (13), Robert Gantt (11), Alvarado (13), Alejandro Reyes (10), Cristian Uta (4), Lamont Barnes (2), Daniel Astilleros (2), Graham Bell (6), Sergio de la Fuente (21) Kok (5) y Hopfgartner (8).

70 Club Melilla Baloncesto

Samb Emaye (9), Diego Kapelan (11), Eduardo Durán (11),, Filip Djuran (4), Daniel Rodríguez (4), Pablo Almazán (5), Miguel Servera (0), Juan Rubio (0), Javier Lucas (7), Massine Fall (7) y Javier Guerra (10).

Parciales
31-13, 55-29, 81-49, 98-70.

Ni en el mejor guión del propio Paco García podrían estar escritos los dos primeros cuartos que bordaron sus hombres sobre la cancha del Pisuerga. Todos los temores sobre el temible rival norteafricano se disiparon desde el propio salto inicial. Kok gana el balón al gigante Guerra, le envía sobre De la Fuente y este le proyecta sobre Reyes, ya debajo de aro. Y la siguiente, un taponazo de Kok a Guerra, al que trajo por el camino de la amargura. Con estos inicios y el triple de Alvarado en la siguiente jugada era evidente que el Carramimbre estaba sembrado. El festival no se quedó ahí, el dominio bajo los tableros pertenecía a los vallisoletanos, la defensa inconmensurable cerraba todos los espacios hasta el punto de que la segunda canasta melillense tuvo que esperar cinco minutos (14-4). Todo rodaba como por arte de magia, como si de un entrenamiento con sparring de lujo se tratase. Todo le salía al Carramimbre y Alejandro Alcoba tuvo que detener por dos veces el partido en el primer cuarto para intentar poner orden, aunque quizás con los numerosos cambios desorganizó aún más a su equipo. Y es que los de Paco García parecían un bólido perfectamente engrasado frente a una camioneta deslavazada. La tercera canasta melillense llegó a los ocho minutos cuando el marcador señalaba un 22-6. Era un auténtico festival. Incluso para que todo no fuese de color de rosa, el Carramimbre se despistó en el último balón y Sierra anotó un triple para dejar el electrónico en un alucinante 31-13.

Y el segundo cuarto fue otro festival, esta vez con Chatman de protagonista, anotando de todos los colores, con un Uta luchador bajo el aro, un acertado Hopfgartner en los triples, Graham Bell enchufado, Astilleros haciendo gala de su inteligencia y para que no faltase de nada, incluso un 'alley-oop' de Kok vino a sellar dos cuartos espectaculares, sensacionales, de lo mejorcito que se ha visto en Pisuerga esta temporada. El Mellila fue un títere durante estos 20 minutos, donde solo Edu Durán lograba conectar con la canasta, por lo que su técnico acabó desquiciado e incluso provocando una técnica. Nada de ello frenó el vendaval del Carramimbre, que se fue al descanso entre los aplausos del público y un increíble 55-29 en el electrónico.

Tras el vestuario se esperaba el natural bajón local, con el fin de practicar un baloncesto más conservador yasí como un mayor énfasis de los norteafricanos. Y aparentemente así comenzó, con dos canastas seguidas del Melilla, incluido un triple de Durán. Pero enseguida los de Paco García entendieron que la diversión podía alargarse. Tres triples seguidos de Reyes, Alvarado y De la Fuente dejaron las cosas en su sitio, y pese a que los de Melilla todavía no se dieron por vencidos y apretaron un poco, esta vez fueron Alvarado y De la Fuente los que se encargaron de pintar la cara a los del Melilla y evidenciar que el protagonismo era suyo. Y de hecho aumentaron las ventajas con un espectacular mate de Kok en, quizás, la mejor jugada coral de todo el equipo del Carramimbre con la que finalizó el tercer acto, 81-49.

El último cuarto ya fue nada más que el epílogo a una tarde memorable, a un partido casi perfecto, a un festival en el que colaboraron absolutamente todos y cada uno de los jugadores de Paco García, con un acierto excepcional en los lanzamientos, un espíritu de lucha encomiable y unas enormes ganas de demostrar que este equipo puede llegar mucho más lejos. Y con el pabellón haciendo la ola. El premio del 'play-off' casi se antoja como escaso.

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