baloncesto

El Comercial Ulsa se derrite tras el descanso

Pablo Esteban.
Pablo Esteban. / David de la Rosa
  • El Ciudad de Valladolid, obligado a ganar este domingo en Morón para forzar el quinto partido en el Pisuerga

No pudo sumar la segunda victoria en el ‘play-off’ de ascenso el Comercial Ulsa CBC Valladolid y cayó por diez puntos ante un Aceitunas Fragata Morón. Pese al mejor inicio de los Paco García, en la segunda mitad el equipo se quedó sin fuerzas para dejar la victoria en el feudo local.

Salió muy fuerte en defensa el equipo pucelano, que también estrenó el marcador de la mano de Astilleros, que bien pronto sería contestado por el Aceitunas Fragata desde el triple. Pese a la intensidad atrás, los primeros compases fueron un mar de dudas para el CBC Valladolid en ataque, lo que propiciaba las contras fugaces de los andaluces, que se sentían como pez en el agua en ese escenario hasta la aparición de un De la Fuente que cuajó una primera parte de dulce y devolvía la ventaja a los suyos con un matazo.

El arreón anímico y el impulso del juego interior catapultaba a los castellanos a despegarse de cinco en el ecuador del primer cuarto, y aunque un gran triple de Marín apretó la contienda, un dos más uno estelar de Wade-Chatman, una canasta de mucha fe tras rebote ofensivo de De la Fuente, y un triple de González ampliaba a ocho la ventaja visitante. Pero pese a los fundamentos de De la Fuente en ataque, el acierto de tres de Gaffaney y el pundonor de Jiménez ponían el partido en un puño al final del primer periodo, 24-29, donde la peor noticia fue la tercera personal de González.

Frenética vuelta al juego, con un triple para cada contienda. El intercambio de golpes beneficiaba a Morón, que de la mano de Jiménez hacía un daño tremendo con sus penetraciones frontales, mientras que, por la parte vallisoletana, Wade-Chatman no estaba nada acertado desde más allá del arco. Por suerte, Graham-Bell hacía acto de presencia y conseguía volver a estirar el marcador cuando peor cara se le ponía a la velada. La temperatura subía en el municipal sevillano, pero el acierto decaía en ambas escuadras al final del primer tiempo, y pese a la canasta más adicional de Jiménez, los visitantes ganaban el túnel de vestuarios con seis tantos de ventaja.

Muy erráticos ambos equipos tras volver del descanso, pero para desgracia del Ciudad de Valladolid, Morón le metió una marcha más al encuentro y en un santiamén remontó la contienda. Aún con a los fundamentos de Sidibe en la pintura, el Comercial Ulsa se había disipado del parquet, aunque por suerte a los sureños les costaba marcharse en el luminoso. La gran primera parte del MVP De la Fuente no tuvo continuidad en la segunda, y el equipo perdió todo su punch en ataque.

En los albores del cuarto decisivo, volvió el tino ofensivo y tanto González desde la media distancia como Wade-Chatman, con un precioso aro pasado, contestaban el acierto de Antonio Marín en la línea de 6,75. Pero la efusividad pucelana volvió a volatilizarse repentinamente y de la mano de los hermanos Marín y de un Keshinro que barrió los dos tableros firmando un notable 12-9, pusieron contra las cuerdas al Comercial Ulsa, que veía como se le escapaba el partido cada segundo que pasaba. Desgraciadamente, ni los tiempos muertos ni las reprimendas desde la banda de un Paco García que se desesperaba, servían para mucho, ya que el atasco en campo ofensivo era de dimensiones bíblicas y el estado anímico del equipo local ascendía hasta tocar el cielo cuando Javi Marín firmaba un dos más uno que dejaba el partido visto para sentencia a falta de 90 segundos, con una diferencia de catorce puntos. Un estirón final acercó a los vallisoletanos a ocho puntos, pero no fue más que un mero trabajo de maquillaje merced al gran corazón del equipo en los últimos compases. No pudo ser, Morón sumo el 2-1 en la serie y el Comercial Ulsa se jugará el todo por el todo mañana para devolver la serie al Pisuerga y continuar con el sueño de ascender.