Baloncesto

El Comercial Ulsa se queda sin fuelle

fotogalería

Davichu Ortega. / R. Otazo

  • Las importantes bajas se dejan notar en un partido en el que compitió hasta el final

El guion fue el previsto. El Comercial Ulsa Ciudad de Valladolid estuvo en el partido hasta las fuerzas aguantaron. Compitió y plantó cara pese a las cinco bajas con las que se presentaba a este encuentro. El orgullo fue insuficiente. Las limitaciones en en banquillo se dejaron notar. El Alcázar es un buen equipo, con una rotación plena. Sus tres máximos anotadores salieron del banquillo. Un conjunto el de David Valera bien trabajado y que lo confirma con otra victoria más. En el equipo vallisoletano tercera derrota consecutiva. A las ardillas solo les queda esperar a que los González, Sidibe, Graham-Bell y Astilleros estén condiciones de jugar. Para colmo de males, Pablo Esteban sufrió un golpe en la cara y tuvo que abandonar el polideportivo camino de hospital porque tenía desplazados los huesos de la nariz. A perro flaco todo son pulgas.

Hay que quedarse con lo positivo: el buen partido de Davichu (22 de valoración, 18 puntos y cuatro triples), los puntos de Agustín Morales (12) y los 19 minutos de los que disfrutó, a consecuencia de las bajas, el canterano Alberto García. Gullit Mukendi dejó ver brotes verdes. Wade-Chatman fue el máximo anotador con 22 puntos y el principal estilete ofensivo hasta que, como le pasó a su equipo, le duró la gasolina.

El Comercial Ulsa se mantuvo en el partido gracias a su superioridad en los rebotes. Los locales cogieron 40 rebotes, 11 de ellos ofensivos, por 23 los visitantes. La defensa zonal que planteó Paco García solo paró en algunos momentos a la ofensiva manchega. Despistes y tiros cómodos para buenos tiradores como Villarejo o Santoja, autores de tres triples cada uno. El orgullo movió a los locales, que nunca se rindieron y que recibieron el aliento de la grada. Destacar el horrendo arbitraje, con errores de bulto que no afectaron a la marcha del encuentro. Contar los pasos debe ser complicado.

La igualdad se mantuvo en el primer cuarto. Los visitantes mandaron en el marcador excepto en el 2-0 inicial. Exiguas ventajas que llevaron el marcador al 15-17 con el que finalizaron los diez primeros minutos de encuentro.

En la segunda mitad, con el canterano Alberto García en pista, el Alcázar comentó a sentirse cómodo. Un parcial de 3-9 de salida disparó las alarmas. Menos mal que Davichu Ortega, con la muñeca caliente, empezó a castigar desde más allá de la línea de 6,75. Dos triples casi consecutivos que encendieron a la grada y frenaron los ímpetus de los de Alcázar de San Juan. La renta visitante no pasó de los ocho puntos. Los puntos en el tramo final de Wade-Chatman y un triple de Davichu Ortega dejaron el electrónico con 41-45 al descanso. Los locales aguantaban el tipo.

En la reanudación, las ardillas comenzaron con un 7-0 que ponía a los vallisoletanos por delante (48-45). Fueron los mejores momentos de los locales, pero el Seguros Soliss Alcázar Basket reaccionó bien y volvió a recuperar la delantera. Superaba sin demasiados agobios la defensa rival y desde el triple castigó a los locales hasta irse de diez puntos (56-66, m. 27). Wade-Chatman asumió el rol ofensivo y eso permitió que se redujese al 66-72 con el que finalizó el tercer cuarto.

El Comercial Ulsa llegaba vivo a los diez últimos minutos de juego, pero entonces se comenzó a ver que el conjunto manchego iba a imponerse por KO técnico. Las ardillas fueron incapaces de anotar en los cuatro últimos minutos, mientras el cuadro manchego hacía un final de manual, controlando todos los aspectos del juego para apuntarse el triunfo. Y es que con las importantes bajas que presentaba el equipo vallisoletano era imposible superar a un equipo que tuvo en la rotación su mejor arma.