El Norte de Castilla

Wade trata de penetrar en la defensa leonesa.
Wade trata de penetrar en la defensa leonesa. / Peio García

baloncesto

El Comercial Ulsa arrolla en León

  • Los de Paco García fueron muy superiores al Agustinos Leclerc

Poca historia tuvo el derbi castellano de LEB Plata. Un duelo con aroma vintage en el pabellón, en las aficiones y también en dos entrenadores que sin duda vivieron tiempos mejores. Pese a todo, el partido tuvo más historia durante la semana previa que durante el choque propiamente dicho.

Y es que arrancó de forma inmejorable el quinteto puesto en cancha por Paco García con un triple de Sergio de la Fuente. Jugaba cómodo el conjunto vallisoletano con buena circulación de balón ante un Agustinos jugando con pocos centímetros. Así llegaron las primeras ventajas para marcharse con un 5-14 que hizo saltar todas las alarmas en el Municipal leonés. Los de Jareño eran incapaces de frenar la selección de tiro visitante, por encima del 60% en los primeros compases de juego. Una renta que supo administrar con buen criterio Wade desde la posición de base, dando un auténtico recital. El americano lució fundamentos para ganar la partida en todo momento a Medina y llevar así a su equipo con nueve puntos de ventaja al final del primer cuarto.

Trataba de meter músculo Jareño, muy mermado su equipo con la ausencia de Mbamalu. Una ausencia que aprovechaban los pucelanos para seguir marcando ritmo de victoria. Los exteriores eran una amenaza constantes frente a un Agustinos incapaz de anotar tiros desde media distancia. A esas alturas de partido, Wade Chatman ya estaba decidido a romper el parqué leonés. No podía sentirse más cómodo penetrando, lanzando, lo que quería cuando quería. Jugaba a otra velocidad en una fiesta donde se coló Graham Bell para situar a sus compañeros con una ventaja de veinte puntos (17-37). Una renta fraguada en el segundo cuarto gracias a la permisividad defensiva de un Agustinos incapaz de frenar el vendaval de las ardillas. Movía Jareño la defensa en zona tratando de sacar unos réditos que nunca llegaban. Tan sólo Crook mantenía con un hálito de vida a los leoneses gracias a su trabajo en la pintura. Incluso cuando Wade tuvo que purgar sus dos faltas, apareció Graham Bell para mantener un cómodo colchón al paso por vestuarios.

Cambió el decorado en el tercer acto, con la intensidad leonesa muy por encima del nivel mostrado hasta el momento. Dieng y Lacunza decidieron echarse el equipo a sus espaldas para colocar un parcial 13-6 que acercaba a la orilla a los locales. Encontraba un filón en la media distancia el equipo de Jareño frente a unas ardillas a las que les costaba mantener la defensa.

Tuvo que parar el partido Paco García para volver a los orígenes, con Wade manejando la circulación de bola y el ritmo anotador dejando un 0-4 que permitía respirar a los vallisoletanos. Se mantenía la renta de diez para los visitantes, gracias a un Sergio de la Fuente empeñado en irse a dobles dígitos (19 puntos, 9 rebotes). A pesar de ello, ya no anotaba, ni mucho menos, el CBC con la comodidad de los primeros minutos. Ajustó su defensa zonal Agustinos, apretó en los emparejamientos y el porcentaje de tiro comenzó a decaer. También se notaba el cansancio en Wade y Graham Bell, sin duda los dos mejores en la tarde de ayer. Se echaba de menos, una vez más, la solidez de una segunda unidad que aportase más puntos a la cesta pucelana. Hacía los últimos esfuerzos el equipo de Jareño, apoyado en Mbamalu, para limar la diferencia y dar un último golpe en el choque. Tanto es así, que por primera vez desde el primer cuarto, el Agustinos avistó a su rival por debajo de la frontera de los diez puntos (57-66). Fue un espejismo porque de nuevo Sergio de la Fuente decidió tirar de casta y clase dejando la victoria en la maleta vallisoletana. El canterano firmó un excelente partido con 14 puntos en el último cuarto

Fue un final con poco que contar para un equipo que comenzó a amasar su victoria con el pitido inicial. Tan sólo unos minutos para que el ‘Big Three’ vallisoletano se marchase a los 75 de valoración dejando claro quiénes habían sido los artífices del triunfo.