El Norte de Castilla

Baloncesto

Paco García no quiere ningún tipo de contacto con Javier Casado

Paco García.
Paco García. / G. Villamil
  • El técnico del Ciudad de Valladolid considera que no existe una buena sintonía con el director general y que es la mejor manera de evitar encontronazos

La mala relación entre Paco García, técnico del Comercial Ulsa Ciudad de Valladolid, y Javier Casado, director general del club, se convirtió en la triste protagonista de la rueda de prensa previa al partido de este viernes (20:45 horas) en Pisuerga frente al Zornotza. Las condiciones de los desplazamientos del primer equipo a Alicante y Tarragona provocaron el enfado del técnico y hizo fluir la mala relación que existe entre ambos.

Paco García aseguró que durante esta semana ha hablado con el presidente Mike Hansen y con Feñe, «que es el baloncesto en esencia y con el que resulta dificil encontrar un punto divergente. Mi intención es trabajar y luchar con las limitaciones por el baloncesto de esta ciudad, pues si no se nos muere. Es la realidad».

Reconoció también que «no he tenido ningún contacto con Casado y, lo digo públicamente, ni lo quiero tener para evitar problemas. Mi parcela es la de entrenador y punto. Mike me ha pedido que los tema burocráticos con el club los trate con él directamente. No es por ser polémico, es llamar a las cosas por su nombre».

«Si dos personas no tiene 'feeling' para trabajar es mejor evitarse o ir cada uno por su lado», subrayó el entrenador vallisoletano.

«Mi intención es seguir aquí, rotundamente sí, porque hay un compromiso con el presidente, con el baloncesto de mi ciudad y con una serie de técnicos y jugadores, por lo que me parecería de muy mal gusto dejarles ahí. ¿Que puedo irme? Puedo. Tengo una persona en Brasil que me llama cada semana. No tengo ganas de marcharme. Quiero estar en Valladolid y entrenar en el club de mi ciudad», prosiguió.

Sobre si la situación con Javier Casado puede ser reversible, el entrenador de las ardillas comentó que no lo sabe. «Lo que no me apetece es tener encontronazos con él. Cogí esto porque quería pasármelo bien, divertirme, entrenar en mi ciudad y ayudar al club. Lo que no quiero, como dice mi mujer, es llegar a casa todos los días cabreado, pues no tiene sentido. Para eso, es mejor decir que no».

Preguntado por la crónica mala imagen que vuelve a dar el baloncesto local con este enfrentamiento con el director general, García indicó que era así. «Hasta yo lo pienso. Es que el baloncesto no puede caminar aquí por aguas tranquilas. Ojalá los cimientos, a pesar de los encontronazos, se puedan hacer fuertes. Es el único pensamiento que tengo es que al acabar la temporada haya ayudado a que este club sea un poquito mejor con mis disputas, mis broncas y mi manera de ser».

Sergio de la Fuente, al que martes sacaban tres jeringuillas de líquido de su rodilla, estará en condiciones de jugar frente al conjunto vasco.