El Norte de Castilla

baloncesto

El Comercial Ulsa gana, pero deja dudas

  • Mal partido de un Comercial Ulsa que estuvo a la deriva en algunas fases

Segunda victoria del Comercial Ulsa Ciudad de Valladolid, segundo triunfo pero con malas vibraciones. Con un juego irregular y torpe sufrió frente al Aquimisa Laboratorios Queso Zamorano, que, con su tiro exterior y sacando provecho de los errores y despistes continuos de los locales, estuvo en el partido hasta los minutos finales. Y es que las ardillas son una montaña rusa de juego, con momentos en los que parecen desactivase, en los que cada uno hace la guerra por su cuenta. Esta vez el rosario de fallos no fue lo suficientemente amplio para que la victoria se marchase de Pisuerga. El equipo siembra dudas. Parece que tiene más dinamita de la que explota en cada encuentro. De momento, un triunfo más en un partido en el que el cuadro de Paco García sufrió en demasía, ya que fue incapaz de romperlo. El dominio en el rebote esta vez resultó clave para que la victoria se quedase en casa.

El primer cuarto fue de lo más salvable del encuentro. El cuadro de Zamora dejó claro que su poderío está en el juego exterior, en su perímetro. Con Hansen en racha triplista –anotó tres en ese cuarto inicial–, el Aquimisa Laboratorios Queso Zamorano llegó a mandar de cuatro puntos (7-11, m. 6), pero el trabajo de Sidibe, imperial en esos primeros diez minutos de juego, y un menor acierto final de los visitantes propiciaron que el Comercial Ulsa se fuese al primer parcial con un pequeña renta (20-13).

El tramo inicial del segundo cuarto marchó por derroteros parecidos, pero en un parcial de 0-7 en plena pájara provocó que un marcador en el que los locales llegaron a ganar de once puntos (32-21) se fuese reduciendo hasta un ajustado 34-32 con el que se llegó al descanso.

En el tercer cuarto, el cuadro zamorano comenzó a tomar pequeñas rentas a su favor. No sería hasta el tramo final del mismo, con dos triples consecutivos de Astilleros y Miguel González –buen partido del joven canterano– que las ardillas consiguieron afrontar el último cuarto con un renta de siete puntos (56-49).

Pero un inicio del último capítulo del partido con un 0-5 de parcial, disparó las alarmas. Los zamoranos, a trancas y barrancas, no perdían la cara al encuentro. Los errores locales y alguna decisión arbitral muy protestada por la grada –una dudosa falta en ataque indicada a Wade-Chatman– hicieron que los visitantes se colocasen a un punto (62-61). Un triple del letal Miguel González dio alas a su equipo, que llegó a alcanza una diferencia de 11 puntos (71-62, m. 39). Pero de nuevo los errores y los tiros libres de los visitantes permitieron que el marcador se redujese a 72-68. Un triple anotado por Izquierdo en los instantes finales puso el 75-68 con el que finalizó este duelo de rivalidad regional.

Sidibe, el más valorado

En resumen, una victoria que debe ser balsámica en un equipo que no termina de carburar de la manera que pretende su técnico. La dirección de juego es por el momento el talón de Aquiles. Wade-Chatman, tanta calidad como irregularidad, valoró un cero patatero. Pablo Esteban, que no terminar de soltarse, alcanzó un -3. Al menos, esta vez el conjunto carmesí dominó con rotundidad el rebote. El mejor fue Sidibe, el más valorado (21), del que no se aprovecha del todo su dominio físico en la pintura. Llamativo que Davichu Ortega y Mukendi no jugasen ni un solo segundo. Quizá les pasó factura la derrota de Ávila.