El Norte de Castilla

baloncesto

El Comercial Ulsa se estrena con triunfo

Lucha por el rebote.
Lucha por el rebote. / R. Otazo
  • El equipo vallisoletano doblega al Agustinos Leclerc con su mejoría tras el descanso

El Comercial Ulsa Ciudad de Valladolid se estrenó con victoria y lo hizo en el recién estrenado derbi regional frente al Agustinos Leclerc de León. Fue un partido con dos partes diferenciadas. Una primera en la que el equipo local estuvo espeso, fallón y sin una brújula en su juego. En el segundo tiempo, el equipo mejoró ostensiblemente atrás, pudo correr y se vio otra cara más lucida que la de antes del descanso.

El primer cuarto fue un horror. Eso permitió que los hombres de Ángel González Jareño campasen a sus anchas. La defensa flojeaba y sufría ante un buen rebote ofensivo de los visitantes. La dirección de juego era calamitosa. Wade-Chatman erró sus cuatro primeros lanzamientos y tuvo que irse al banquillo. Los visitantes, casi sin quererlo, abrieron una renta se siete puntos (11-18, m. 9). Al final de los diez primeros minutos se llegaba con una ventaja de cuatro puntos para los leoneses (16-20).

En el segundo cuarto, Libroia anotó un 0-5 nada más salir. Pero Wade-Chatman, que había vuelto a pista comenzó a demostrar su poderío anotador –siete puntos antes del receso–. Seguían los problemas a la hora de cerrar el rebote, pero la diferencia no pasó de los ocho puntos a favor de los leoneses. Davichu Ortega, con seis puntos consecutivos –un triple y un 2+1–, acercó a los locales a dos puntos (35-37). La renta del Agustinos menguó hasta un solo punto al descanso (41-42). El partido seguía abierto e igualado.

En el tercer cuarto, el panorama cambió totalmente. La defensa del equipo carmesí subió varios enteros su intensidad. El Agustinos se quedó en seis puntos en ese cuarto. Wade-Chatman –máximo anotador del partido con 18 puntos– seguía a lo suyo. Ahí, la balanza comenzó a decantarse de lado vallisoletano. Los locales ganaban al final de ese cuarto por 52-48.

En el último cuarto, el Comercial Ulsa abrió brecha, primero con dos triples de Astilleros, soberbio el alero, y Miguel González. Los locales reboteaban y podían correr. La diferencia alcanzó los doce puntos (64-52, m. 36). La defensa presionante sobre la salida de balón de los leoneses tampoco ayudó a que la renta vallisoletana menguase en demasía. Sergio de la Fuente, demasiado animoso e individualista, se convirtió en el estilete ofensivo hasta que una falta en ataque, protestada por el jugador, le llevó al banquillo al ser la quinta. El trabajo y la victoria ya estaban hechos. Primer triunfo de la temporada.