El Norte de Castilla

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El CBC Valladolid, un nuevo proyecto que no despeja las dudas

  • El ahora Comercial Ulsa mantiene el bloque vallisoletano, con Sergio de la Fuente como pilar, y se refuerza con un base y dos pívots foráneos

Un año de vida y un descenso no es la mejor tarjeta de presentación del Ciudad del Valladolid. Las ardillas perdieron la categoría en una temporada aciaga, con la lesión de su mejor hombre, Sergio de la Fuente, y bandazos continuos provocados por la inexperiencia de sus dirigentes. Se hizo un club en un mes, a toda prisa y sin un conocimiento expreso de la competición, y se pagó. Bueno, lo pagó Iñaki Martín, un técnico que ha sido convertido en el chivo expiatorio de un proyecto cojo, manco y tullido.

Esta campaña, el modelo de equipo es parecido, mayoritariamente formado por gente de Valladolid, pero esta vez rodeado de foráneos que a priori parecen más idoneos y menos problemáticos que las cargas de profundidad que tuvo el equipo con el estadounidense Brock Gillespie, un exjugador en activo que no aportó nada, y Shota Gelazonia, un pívot georgiano cortado por sus problemas disciplinarios en el peor momento posible, cuando el equipo peleaba por la permanencia en el tramo final de la competición.

Se ha fichado a un técnico contrastado como Paco García, un entrenador con experiencia en baloncesto de primer nivel, pero con el hándicap de desconocer completamente la LEB Plata y lo que se cuece en ella. El preparador vallisoletano contará con el base-escolta americano Henry Wade-Chatman, un jugador que proviene de la liga universitaria. Junto a él, estará un base formado en el extinto CB Valladolid y que ha brillado en el UVa, Pablo Esteban. Ellos llevarán la manija.

En la posiciones exteriores, el club ha renovado a los cuatro jugadores de la temporada pasada, los vallisoletanos Antonio Izquierdo, Jota Lobato, Miguel González y Daniel Astilleros. Tres jugadores veteranos y la joya de la cantera local, González, un jugador de 17 años que esta temporada debe aportar más a un equipo que necesita de su calidad y lanzamiento exterior.

En las posiciones interiores, el equipo ha optado por importar centímetros y poderío físico desde el continente africano con el fichaje de los que serán los techos del equipo, el maliense Boubacar Sidibe (2,04 y 100 kilos) y el congoleño Gullit Mukendi (2,06 y 110 kilos). Sergio de la Fuente, un jugador determinente en la LEB Plata, será de nuevo el puntal. Davichu Ortega, un ilustre veterano, será otro jugador importante por sus cualidades.

En terreno de nadie queda el renovado Rowell Graham-Bell, un pívot pequeño, de 1,95, al que García pretende hace jugar más de 'tres'. El inglés destaca por su capacidad atlética, pero se muestra muy limitado frente a interiores grandes. Si juega de alero, quitará minutos a Jota y Astilleros. Y eso quizá frené la progresión de 'Asti', sin duda una de las pocas buenas noticias en una campaña pasada para olvidar.

Sobre el papel, el equipo tiene más fondo de armario. Habrá que verlo en una competición complicada, en la que no todo es lo que parece. De momento, habrá que esperar a que el balón vuelva a botar para que se despejan las dudas de acompañan a un proyecto que busca dar, por fin, alguna alegría a una afición vallisoletana hastiada de fracasos e historias para no dormir.