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Debut y victoria para el Brico Depot

  • El estreno liguero en el Polideportivo Pisuerga se salda con un triunfo basado en la fuerza del juego interior de Ortega y De la Fuente

El Brico Depôt Ciudad de Valladolid escribió ayer la primera página triunfal de su corta historia. El equipo presidido por Mike Hansen y entrenado por Iñaki Martín ganó al Zornotza vasco por 72-69 tras un último cuarto muy intenso, donde los esforzados jugadores y la presión de la grada de Pisuerga permitieron celebrar un éxito a la americana: los periodistas accedieron al vestuario, donde Hansen, el alcalde de Valladolid, Óscar Puente, y el capitán Sergio de la Fuente efectuaron discursos de agradecimiento. El primer triunfo de la historia se celebró por todo lo alto en medio de un ambiente eléctrico y muy emotivo.

La génesis del Brico Depôt Ciudad de Valladolid en Pisuerga comenzó con un mate de Charles Nkalolou, una manera de marcar territorio por parte del Zornotza. Lastrados en su juego interior por la falta de visado de Shota Gelazonia y Francisco Centeno, los problemas debajo del aro local quedaron a la vista rápidamente, tanto en ataque como en defensa, donde el conjunto vasco halló los primeros pozos. Pero las ardillas vallisoletanas no se rinden fácilmente, menos en el estreno ante su público, y comenzaron a roer la zona visitante gracias a un inmenso Sergio de la Fuente, faro de este equipo aún en pañales, pero ya heroico. El MVP de la primera jornada en LEB Plata se multiplicó y encontró la ayuda en la anotación de Davichu Ortega. Entre los dos (y una canasta aislada de Tury Fernández) se bastaron para sostener inicialmente al Brico Depôt, ante las acometidas de Charles, capaz de anotar con limpieza o de tirar pedradas. En medio de defensas rugosas y ataques deslavazados, el CBC Valladolid se colocó por delante con un triple de Ortega que cerró un parcial local de 7-0 para comandar el marcador por 15-11. El primer cuarto, con empate a 16, reflejó la extrema igualdad sobre el parqué.

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  • Discursos en el vestuario tras la primera victoria del Brico Depôt Ciudad de Valladolid

Las penetraciones espesas del segundo periodo quedaron rasgadas con un tremendo mate de Borja Mendia, campando por la zona sin oposición. De la Fuente respondió con un triple para inaugurar una nueva fase de juego en el perímetro. Pablo Pérez, una joya aún por pulir, se precipitó en exceso en determinadas acciones y no vio aro en este tramo.

Debut y victoria para el Brico Depot

El Zornotza amenazó con romper el marcador. Un contraataque de Arturo Cruz dejó el electrónico en 23-29, lo que obligó a Iñaki Martín a pedir tiempo muerto para recomponer los descosidos en defensa y los atascos en la otra costa. El Brico Depôt Ciudad de Valladolid reaccionó al instante: Davichu Ortega recibió la asistencia de De la Fuente, Arturo Cruz lanzó un ‘airball’ y el propio De la Fuente anotó para que la situación no se saliera de madre. Charles y Seydou estiraron la ventaja vizcaína hasta los seis puntos (28-34), pero la muñeca de Izquierdo dejó el marcador al descanso en 30-34, una distancia asumible.

Entregados al tiroteo, los dos equipos navegaron juntos en el tercer cuarto, donde ninguno logró romper la cuerda. Tury Fernández comandó al Brico Depôt con maestría, añadiendo puntos y robos a la dirección del juego. Otros jugadores se entonaron y acompañaron a De la Fuente y a un colosal Ortega. El ‘costa a costa’ de De la Fuente, corriendo el contraataque, anotando y provocando la personal, levantó al público de sus asientos. Pero a cada canasta negra contestaba el Zornotza: al tiro a tabla de Ortega, un triple de Ander García. Al robo y canasta de un galvanizado Pablo Pérez, el acierto de Salazar. Ningún equipo marcó las diferencias y el 50-50 al término del tercer periodo presagió un final apretado. Los aficionados se mordían las uñas con inquietud.

El último cuarto fue el de la eclosión.La precipitación del Brico Depôt quedó superada por una aguerrida defensa. Pablo Pérez, un base revolucionario, encontró el acierto, con acciones huracanadas, a las que se sumaron diamantes como Jota Lobato y Tury Fernández para martillear los clavos en el ataúd del Zornotza. El vértigo se apoderó de los vallisoletanos, que estiraron la renta hasta un 70-59, pero que vieron cómo los vascos mordisqueaban la diferencia hasta el 72-69 final en cuatro pestañeos. La bisoñez quedó a la intemperie, pero sin consecuencias funestas.

La alegría se desató en Pisuerga, con el vestuario convertido en epicentro de las celebraciones, en la inauguración de un tiempo nuevo, con un emocionado Sergio de la Fuente prodigando agradecimientos y liderando a un equipo recién nacido que ya paladea el dulce sabor de las victorias.