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De la cancha de baloncesto al banco

Gabas Maldunas, en su último partido de baloncesto. / Antonio Quintero

Gabas Maldunas cuelga las botas y comienza a trabajar en el Nordea Bank en la capital de Lituania

ESTHER BENGOECHEAPalencia

Con la cancha del Pabellón Adolfo Nicolás invadida por aficionados burgaleses, que festejaban con su equipo el ascenso a la ACB ante el Palencia Baloncesto, Gabas Maldunas saludaba y se fotografiaba con un joven aficionado antes de internarse en el túnel de vestuarios. Esa fue la última vez que el pívot lituano se puso la equipación morada. Varias semanas después de la final del ‘play off’, decidió colgar las botas y dejar de jugar profesionalmente a baloncesto.

«Durante la temporada estuve pensando si seguir jugando a baloncesto o no. Dejé pasar varios días, y finalmente he decidido dejarlo», afirma Gabas Maldunas desde la oficina del Nordea Bank en la capital lituana de Vilna, donde comenzó a trabajar el lunes. «Es muy diferente esta vida, pero he decidido que quiero esto. Trabajo de ocho a cinco y tengo que llevar traje», señala.

Maldunas comenzó a jugar a baloncesto con seis años y dieciocho primaveras más tarde solo jugará ‘pachangas’ con amigos. «Dejo el baloncesto porque en el futuro hay mucho riesgo. Puedo jugar ahora y tener una vida normal, pero nadie me dice que el día de mañana tenga algo. Y ahora tengo futuro, voy a sacar experiencia en el banco», reconoce Maldunas, que estudió Economía en la Universidad Dartmouth College de New Hampshire, en Estados Unidos.

El lituano jugó siete años en Estados Unidos antes de aterrizar en España, en la LEB Oro. Aquí jugó en el Peñas Huesca y en el Palencia Baloncesto la pasada y última temporada del jugador. «Voy a echar de mucho de menos a mis compañeros de equipo, los ratos en el vestuario, todo. Son muy buena gente», argumenta con pena. «¿Y de Palencia? Pues la tranquilidad de la ciudad y los aficionados», añade Maldunas, que no recibió ninguna llamada de ningún club en las semanas posteriores a la final del ‘play off’.

También echará de menos los menús diarios que comía en Tierra de Sabor, sintiéndose ya allí como en el comedor de su casa palentina. «Sí que me gusta cocinar, pero me propusieron comer allí cuando firmé con el Palencia Baloncesto y no pude negarme. Me gustaba mucho», agrega el ya exjugador.

Despedida en Twitter

El pívot lituano anunció su decisión de abandonar el baloncesto profesional en Twitter, donde aprovechó para dar las gracias a todos los compañeros. «Después de una larga y dura consideración, he decidido de no seguir jugando a baloncesto. Gracias a toda la gente de España que me ayudó. Durante los dos años cuando estuve jugando en la LEB. Mucha suerte a mis equipos @CBPenasHuesca y @PalenciaBasket en el futuro», expresó en dos comentarios. Las palabras de apoyo y de pesar por su decisión no tardaron en llegar. «Recibí muchas muestras de cariño de España, de Estados Unidos y de aquí también. Fue realmente bonito», afirma.

El nuevo miembro de la plantilla del Nordea Bank está buscando piso en la capital lituana, donde trabaja actualmente, ya que su familia vive en Panevėžys. «Tengo muchos amigos aquí, estoy buscándome un apartamento para vivir aquí tranquilo», argumenta.

«Me da pena que el Palencia Baloncesto no juegue en ACB»

«Estuvimos luchando hasta el final para volver a conseguirlo, volver a lograr el ascenso a la ACB, pero nos fue imposible», señala con pesar Gabas Maldunas, que tiene una espina clavada. «Así es la vida, hay que seguir intentándolo», añade.

«Me da mucha pena que el Palencia Baloncesto no juegue en ACB. Pero así es el baloncesto en España, que nunca se sabe lo que puede pasar», argumenta Maldunas, en referencia a los ascensos de los últimos años a la máxima categoría –para la próxima temporada sí se han consumado los ascensos de Burgos y Gipuzkoa– . «Lo normal sería que el equipo que gane la Liga subiera, pero el baloncesto no es así ahora mismo», agrega Maldunas.

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