Bryce Pressley, en la órbita del Palencia Baloncesto

Pressley, con el balón durante el partido que disputó su antiguo equipo, el Calzados Robusta, ante el Lleida./La Rioja
Pressley, con el balón durante el partido que disputó su antiguo equipo, el Calzados Robusta, ante el Lleida. / La Rioja

El club palentino se interesa por el jugador, que militó la pasada campaña en el Clavijo y puede jugar de escolta y alero

MARCO ALONSOPalencia

El Palencia Baloncesto ha colocado su mirilla sobre Bryce Pressley, un jugador versátil que puede jugar en las posiciones de 2 y de 3 y que el año pasado militó en el Clavijo junto a un viejo conocido de la afición morada como es Carles Bravo.

Bryce Pressley (nacido el 17 de noviembre de 1993 en Sacramento, California) es hijo del exjugador de la NBAHarol Pressley, y con sus 1,93 metros de altura es capaz de defender con éxito a jugadores de una envergadura mucho mayor a la suya. Pressley destaca por su intensidad defensiva y por sus cualidades organizativas, virtudes que le llevaron a arrancar su carrera profesional en Logroño la pasada campaña, tras finalizar su etapa formativa en la Universidad de Portland (NCAA 1), en la que militó durante cuatro años.

El escolta llegó al Clavijo Calzados Robusta en diciembre del año pasado para ocupar la vacante que quedó tras la salida de Marko Popadic del club riojano. Pressley dejó buenas sensaciones la pasada campaña en Logroño, donde promedió diez puntos durante los 27 minutos y medio que jugó por partido. Su irregularidad desde la línea de 6,75 es uno de los elementos a mejorar por este jugador, que con la mano caliente es capaz de meterlo todo, pero al que le cuesta mantener esa ‘calentura’.

Carles Bravo conoció ayer el interés del Palencia Baloncesto por hacerse con los servicios de su antiguo compañero y solo tuvo buenas palabras para Pressley. «Es un muy buen jugador. Ha sido una de las grandes sorpresas que han llegado a la Liga la temporada pasada y, si al final acaba en Palencia, será un gran fichaje», señaló Bravo, que destacó la versatilidad como la carta de presentación de su antiguo compañero, que se aclimató rápidamente a una Liga que no conocía y en la que es muy probable repita experiencia.

Estamos a cuatro agosto y el Palencia Baloncesto solo ha cerrado un jugador para la próxima temporada. La única firma que ha conseguido el club palentino es la de Sergi Pino, una apuesta personal del técnico, Joaquín Prado. Los grandes presupuestos de la LEBOro ya tienen buena parte de su plantilla cerrada, y al equipo colegial le está costando atar la que será su plantilla para la próxima campaña, una circunstancia que añade un gran interrogante a este conjunto por conformar que deberá arrancar la preteporada en solo un mes. «Estamos trabajando para hacer el equipo lo más competitivo posible. Está claro que hay clubes que están claramente por encima de nosotros en lo económico, y eso es algo que tenemos asumir, aunque la economía no es la que te hace ganar títulos. Nos gustaría ser el número uno en lo económico, pero la vida no es como nos gustaría, es lo que es. Aunque yo me he movido en las Ligas LEB con un presupuesto mucho más humilde», explicó.

Esta nueva versión de la frase ‘el dinero no da la felicidad’ salió ayer de la boca del técnico del Palencia Baloncesto, que se encontraba preparando el partido que dirigirá hoy a las 15:45, en el que la selección española sub 18 pugnará ante Francia por hacerse con un hueco en la final del Europeo. El seleccionador nacional y técnico del conjunto colegial espera acabar su participación en el Europeo levantando el título de campeón en la final del domingo y, de esta forma, centrarse plenamente en la confección de la plantilla del Palencia Baloncesto. Falta menos de un mes para la pretemporada y aún mucho por hacer.

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