Avenida logra su séptima Supercopa

Avenida logra su séptima Supercopa
Manuel Laya

En una igualadísima final en la que Girona tuvo contra las cuerdas al campeón, el conjunto salmantino se impuso por 61-55

Juanjo González
JUANJO GONZÁLEZ

Avenida ya es el club nacional con más títulos de la Supercopa de España. En una igualadísima final en la que Girona tuvo contra las cuerdas al campeón, el conjunto salmantino se impuso por 61-55 e inició a lo grande la defensa del triplete que logró la temporada pasada. Así, el CB Avenida suma la séptima Supercopa de España de su historia y sobrepasa los seis que tiene el desaparecido Ros Casares de Valencia. El conjunto salmantino remó contracorriente durante la primera media hora de partido jugándose a lo que quiso Girona. El equipo catalán tuvo oportunidades para dar la puntilla pero perdonó y dos veteranas como Givens y Silvia Domínguez se comieron en el último cuarto a un Girona que entró en estado de pánico. Las catalanas han metido esta temporada muchos ‘kilos’ en el interior para hacer frente al potente juego de pívots azulón y ayer demostraron que este año volverán a ser el rival por los títulos en España.

Avenida, que pese a tener ya en Salamanca a Angel Robinson no la utilizó, perdió hasta el rebote y le faltó una referencia exterior en todo momento para abrir la defensa, en ocasiones zonal. Dos triples (Mendi y Romeo) le dieron la primera renta a Girona, que fue rápidamente enjuagada por Erika de Souza (7 de los primeros 11 puntos de las locales). Llegó el momento de las primeras rotaciones en las dos escuadras y Asurmendi asumió el rol anotador con 5 puntos seguidos para forzar el primer tiempo muerto del partido (16-12, min. 7). Con Erika descansando, la entrada de la MVP de la pasada liga, la potente ‘5’ brasileña Colhado, le dio a Girona la fuerza necesaria bajos los tableros para mantenerse a la misma distancia al final del primer periodo (18-14).

La brasileña Erika de Souza siguió siendo la jugadora referencia local en el arranque del segundo periodo. Casi todos los ataques buscaban a la brasileña, especialmente cuando tenía a Alminaite como pareja de baile. Cuando no estaba Colhado en pista, Girona miraba a sus exteriores, en este momento a Nuria Martínez, que colocó el 22-21 en el minuto 14 con cinco puntos seguidos de la experfumera.

Girona tenía la lección aprendida y se cerraba cada vez más en su interior para forzar los tiros exteriores de la azulonas. No estaba teniendo el día Avenida, pero Silvia Domínguez le dio un pequeño respiro a las locales (27-22), respiro que fue mínimo porque las de Surís respondieron dando el primer golpe de efecto con un parcial de 2-12 (29-34, min. 18). Traoré, que había lanzado sus primeros tiros sin tocar el aro, entró en calor y sumó 8 puntos seguidos -incluidos dos triples- que forzaron el tiempo de Ortega. Avenida no encontraba huecos ni por dentro ni por fuera. Fue su primer momento crítico. El 31-34 al descanso dejaba inquietud en la grada porque Girona había conseguido frenar al equipo que había aplastado días anteriores a Zamora y Bembibre, haciendo que las azulonas -salvo Erika- no estuvieran cómodas en el partido.

Ortega reanudó el partido con sus dos bases a los mandos para darle mayor fluidez a las transiciones y el juego de ataque. Pero la dureza defensiva de las catalanas era un obstáculo para encontrar huecos por dentro y por fuera nadie miraba el aro. Pasaban los minutos y cada ataque se la hacía eterno a las charras, que solo llevaban tres puntos en los primeros siete minutos ante un Girona mucho más versátil (34-44). Fue el segundo momento crítico para Avenida porque ni aparecía ninguna jugadora exterior y además a Erika dejaron de entrarle.

El técnico azulón trató de despertar a las suyas con un nuevo tiempo muerto porque la final podía empezar a escaparse. Silvia Domínguez tiró de galones para llevar al equipo al último periodo con mayores opciones (39-44) frente a un Girona que perdonó canastas claras bajo el aro. Y es lo que tiene dejar con vida a un equipo grande. Que si no lo matas cuando puedes, despierta. Es lo que le pasó ayer a Girona. Después de jugarse durante gran parte del encuentro a lo que quiso Surís, el aro empezó a hacérsele muy pequeño a las catalanas entre el empuje de la afición y el duro equipo que puso en cancha Ortega (Asur, Givens, Abdi, Nicholls y Gil). En dos minutos ya tenía que parar el partido el técnico del Girona porque Avenida le pisaba los talones (43-44). Y en el tramo final el saber estar de Silvia Domínguez y Givens, vitales en la victoria, y un triple llorando de Nicholls dejaron la Supercopa de España en casa

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos