por encima del aro

El decisivo tramo final

El Comercial Ulsa Ciudad de Valladolid encajó el pasado sábado la derrota más severa de la temporada. Fue la primera vez que, con el equipo al completo, ofrecieron el nivel competitivo más bajo conocido hasta ahora.

De lo sucedido solo hay que tratar de extraer las lecturas más constructivas y aleccionadoras posibles de cara al futuro, justo ahora que se afronta el decisivo tramo final de la liga regular.

Es cierto que lo más llamativo que tiene el equipo dirigido por Paco García es que, cuando muestra su mejor versión, algo que ha hecho en muchas ocasiones, es capaz de estar a la altura de los mejores. Pero también lo es que, cuando no están a tope, pueden caer con cualquiera. Algo que no les pasa tanto a los más poderosos de la competición que, aunque es cierto que han tenido malos días, al disponer de mejores plantillas y contar con profundidad de recursos, tienen más margen de error en sus partidos.

El Comercial Ulsa Ciudad de Valladolid fue capaz de configurar un equipo muy interesante para las posibilidades que manejaba, pero no puede ser considerado como un favorito al ascenso. Cuanto antes se asuma esa condición mejor será el disfrute de la vivencia de lo que queda por delante. Sería un error generar alrededor del equipo unas expectativas que, sobre el papel, no le corresponden. Hay que ser humildes y conscientes de lo que se tiene aunque, eso sí, sin renunciar a nada.

El poder clasificarse para las eliminatorias por el ascenso ya sería un gran éxito teniendo en cuenta todas las circunstancias. Esta misma semana, sin ir más lejos, ya no pueden contar con Boubacar Sidibe, convocado con su selección, lo cual ya supone un importante contratiempo en un momento crucial. Significa no volver a poder disponer del equipo al completo dos partidos. Siempre y cuando luego no surjan otros imprevistos.

Actualmente hay una vibrante puja de cinco equipos para cuatro plazas, con lo que el riesgo de quedarse fuera es alto. Aún más considerando que de esos cuatro rivales por el mismo objetivo, con tres se tiene perdido el ‘basket average’ particular (Aceitunas Fragata Morón, Seguros Soliss Alcázar y Zornotza Amorebieta) y el cuarto, Navarra, visita el Polideportivo Pisuerga este próximo viernes en una importantísima cita.

Será el primer episodio de un final de calendario poco asequible, en el que aparte del mencionado partido, y otros dos contra rivales teóricamente inferiores (Arcos Albacete y L’Hospitalet), habrá duelos durísimos contra tres de los cuatros primeros. Dos de ellos como visitante (Sammic y Xuven Cambados) y uno como local (Covirán Granada en la última jornada).

Pero lo bueno es que una vez asumido el sitio que le corresponde a cada uno, la ilusión y expectación porque en Valladolid se hable otra vez de jugar unos ‘play-offs’ tiene que ser grande. Si se dan las condiciones necesarias para que el equipo se prepare bien entre semana y se traslada luego en un buen esfuerzo competitivo, seguro que llegarán las alegrías los días de partido. El equipo vallisoletano podría terminar siendo un rival muy temido en cualquier emparejamiento, aunque no tuviese la ventaja de campo a su favor. Pero mientras tanto, a centrarse en lo bueno que viene por delante, sin perderse en consideraciones futuras que no conducen a nada ahora mismo. El viernes, sin ir más lejos, habrá mucho en juego.