por encima del aro

Los males del Barcelona

Aunque el último partido jugado se saldara con una buena victoria en la pista del Baskonia, el FC Barcelona Lassa no es lo que debería ser a estas alturas de la temporada. De hecho, dos días antes, fueron puestos en evidencia ante el mismo rival, pero en la Euroliga esta vez, lo que supuso que una parte de su afición se volviera al palco en señal de protesta.

Es muy cierto que la plaga de lesiones que han sufrido, algunas de ellas muy graves, no ha sido normal. Eso ha impedido tener el equipo al completo, y la adaptación para el nuevo técnico se ha visto aún mas enrevesada. De inicio no había demasiados fichajes, pero después se han visto obligados a hacerlos, con la falta de estabilidad que provoca ese factor para poder asentar un modelo de juego en el equipo.

Pero como bien decía Juan Carlos Navarro, capitán del equipo, y que de esto sabe un rato, el nivel de juego no era el adecuado a pesar de la atenuante de esos frustrantes problemas físicos. Incluso señaló la falta de un buena compenetración a nivel colectivo en la puesta en escena.

Nadie presagiaba a que la era post Xavi Pascual iba a ir por estos derroteros. De hecho, los inicios de la misma, con nuevo director de la sección de baloncesto al frente, el ex jugador Rodrigo de La Fuente, ya fueron algo extraños con la búsqueda del nuevo entrenador. No parecían tener muy claras las cosas en cuanto a una definición clara del perfil que querían. Finalmente se decidieron por el griego Bartzokas, lo cual no dejaba de ser algo lógico teniendo en cuenta los méritos contraídos. Consiguió llevar al Lokomotiv Kuban a la ‘Final Four’ de la pasada Euroliga contra pronóstico y después de eliminar precisamente a su actual equipo, pero encima lo hizo jugando un muy buen baloncesto durante toda la temporada. Varios jugadores de los que estuvieron en ese equipo salieron muy revalorizados, al igual que el propio entrenador. Además, en su etapa al frente del Olympiakos de su país natal ya pasó algo parecido.

Pero, como ya sucedió con otros casos no muy lejanos en el tiempo (el croata Jasmin Repesa en Unicaja o el italiano Ettore Messina en el Real Madrid), el dirigir por primera vez a un equipo ACB no es un reto sencillo para un técnico extranjero que nunca lo había hecho antes. La exigencia en nuestro país es muy grande, porque a diferencia de otros, es más complicado el poder llevar bien ambas competiciones, ACB y Euroliga. Aquí no es como en otras ligas donde los buenos tienen menos oposición de fronteras para dentro. En nuestro país la encuentras cada fin de semana y el reto es poder llevar bien las dos. Si te centras en Europa no te va bien en España y viceversa.

En el caso del Barcelona, el problema lo tienen en la competición continental, donde no dan la talla, en especial como visitantes, habiendo encajado demasiadas derrotas y abultadas en algunos casos. Tienen que espabilar o al final se van a quedar fuera. Una de las claves está en el rendimiento del base norteamericano Tyrese Rice, su contratación más importante. Los hechos demuestran que cuando armoniza su indudable capacidad anotadora con la de darle juego al resto, los resultados son muchos más favorables que cuando actúa de forma anárquica. Y aparte de lesiones, fichajes y demás, por ahí es quizás donde empieza todo.