El Norte de Castilla

Una victoria a precio de saldo para el Quesos Cerrato Palencia

Lamont Barnes encara a Cábanas.
Lamont Barnes encara a Cábanas. / Marta Moras
  • El equipo de Sergio García duerme como líder tras pasar por encima a un endeble Marín Peixegalego

En la tarde del viernes fueron muchos los que se afanaban en explicar a su madre, a su padre o a su abuela la forma correcta de decir ‘Black Friday’, y es que el dichoso anglicismo es más complicado de pronunciar que el nombre de Carl Engström, el último jugador que ha abandonado el barco del Quesos Cerrato.

Pero el viernes nadie se acordó del bueno de Engström en el Marta Domínguez durante un partido en el que la defensa del Marín Peixegalego parecía estar de oferta y en el que el Quesos Cerrato aprovechó el ‘Black Friday’ –o ‘Blas Fridei’, que diría más de uno– para renovar por completo su armario y hacer olvidar algunos de los discretos partidos que se han vivido en el arranque liguero.

El partido tuvo un inicio complicado para el Quesos Cerrato, y es que seis puntos consecutivos de Andrés Miso dejaron el marcador con un 2-8 a la primera de cambio, pero el Quesos Cerrato no se inquietó por este arranque y a falta de cuatro minutos para el final del primer cuarto, el electrónico ya reflejaba un 10-10 mucho más acorde con lo visto sobre la cancha. La conexión Blanch-Barnes daba sus frutos en el juego ofensivo y, aunque al equipo se le vio un poco frío en los compases iniciales, logró calentarse tanto como un consumista en la página de AliExpress, y es que los palentinos aprovecharon las primeras ofertas en defensa de los gallegos y el primer cuarto acabó con 20-13 en el marcador.

En el segundo cuarto llegó el momento que toda la afición estaba esperando. Joan Tomàs no había jugado en toda la temporada por una delicada lesión en la rodilla y, por fin, el número 13 recibió de golpe todo el cariño que la afición no le ha podido dar este año. Debutó Joan y también lo hizo Samb, que mostró sus cualidades sobre la pintura y ayudó al Quesos Cerrato a marcharse en el marcador de una manera descaradísima. El recién ascendido pagaba cara la novatada ante el vigente campeón y el encuentro se fue tornando en un monólogo en el que el morado era el único color sobre el parqué.

La defensa del Marín Peixegalego no olía ni un balón y su ataque no era mucho mejor. El máximo anotador de la Liga, Tim Derksen, se diluyó en el entramado propuesto por Sergio García. Mientras, la calidad que se presupone a Jason Cain ni se asomaba por un Marta Domínguez que ayer se disfrazó de centro comercial en pleno ‘Black Friday’ para hacer que los jugadores del Quesos Cerrato se fueran a casa con más bolsas en las manos que Julia Roberts en ‘Pretty Woman’. Otegui y Rodríguez vieron la cesta de la compra llena de ofertas que portaban Blanch y Lamont y no dejaron pasar la oportunidad de disfrutar de las rebajas en defensa del equipo gallego para mejorar sus números personales.

La primera mitad acabó con el Quesos Cerrato 20 puntos arriba. El electrónico reflejaba un escandaloso 52-32 y aquello de que este año no hay tantas diferencias entre unos equipos y otros quedó en entredicho.

Faltaba toda una mitad y parecía que este partido podría ser la mejor ocasión para que Sergio García probase sistemas y diese entrada a los menos habituales. El Marín Peixegalego quiso recortar diferencias por la vía rápida y comenzó a jugar solo por fuera, en busca de triples que hicieran menos dolorosa la derrota. Derksen afinó la puntería y comenzó a sumar algún punto al 6 que aparecía en su casillero de anotación de la primera mitad. Pero el Quesos Cerrato demostró que es un equipo infinitamente mejor que el cuadro pontevedrés y supo frenar todo el peligro de un rival que solo inquietó en los tres primeros minutos.

El tercer cuarto llegó con un resultado de 69-47 y los 10 últimos minutos sobraron por completo. No obstante, el equipo palentino tenía un lunar que se quiso eliminar. Gabas Maldunas no tuvo su día y llegó al último cuatro con valoración negativa, pero un contragolpe culminado con un mate hizo que el lituano se llevase una gran ovación.

El partido acabó y un 94-61 brillaba en el marcador. El Marín Peixegalego estaba de oferta ayer y el Quesos Cerrato no gastó apenas un céntimo para lograr un abultado triunfo. Ahora falta por saber si este nuevo equipo, con la recuperación de Tomàs y la llegada de Samb, tiene el suficiente crédito en la cuenta para salir de compras fuera del periodo de rebajas. Seguramente, los padres o los abuelos de los que se hablaba al principio de esta crónica aún no sepan pronunciar ‘Black Friday’, pero seguro que dicen a la perfección otro anglicismo como ‘líder’, que es lo que es el Quesos Cerrato después de este partido, a la espera de lo que hagan el Gipuzkoa y el Oviedo. Salió bien el día de compras.