Lovett inicia la penetración a canasta.
Lovett inicia la penetración a canasta. / Ricardo Otazo

Baloncesto Liga femenina 2

El Ponce debuta con derrota

  • El equipo vallisoletano sucumbió a la calidad y el fondo de armario del Sant Adriá

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La experiencia es un grado y el fondo de armario, también. Esas dos premisas las cumple el Sant Adrià. Buenas jugadoras, de calidad, y con tablas en la Liga Femenina 2.

Por el contrario, el Ponce carece de ese fondo de armario y la juventud de sus jugadoras, como su inexperiencia, es un claro cortapisas a la hora de afrontar partidos como el de ayer. Pero nadie puede negar el carácter de guerrilleras de las pupilas de David Barrio. Lucharon hasta la extenuación, con un tercer cuarto con recital defensivo que dejó las espadas en todo lo alto para los últimos diez minutos, donde las locales pagaron el esfuerzo y el cuadro catalán dio la puntilla.

El trío que forman Alejandra de la Fuente y las americanas Wilson y Lovett promete dar alegrías, lo mismo que las canteranas Aldecoa o Manso cuando le vayan cogiendo el paso a esta exigente categoría.

Las claves estuvieron en el rebote, donde las barcelonesas cogieron 46 rechaces, 13 más que las locales, y las pérdidas, con 19 del Ponce por 10 del San Adrià.

El primer cuarto fue igualado, pese a que el equipo visitante hizo daño desde el perímetro con una acertada Simpson –autora de tres triples en esos primeros diez minutos de juego– y el Ponce no lograba entrar en juego, con Lovett como su prinicipal estilete ofensivo. Pese a ello, la renta del San Adriá era de un solo punto (17-18) al final del cuarto inicial.

En el segundo, la diferencia se amplió de manera peligrosa. Demasiados errores y pocos rebotes que se sustanciaron en un 19-29 al minuto 15. El Ponce había encajado un 2-11 de parcial. Barrio paró la sangría, que alcanzó el techo de once puntos. Al descanso, las catalanas mandaban por nueve puntos (27-36).

Lo mejor estaba por llegar. El tercer cuarto de la locales fue soberbio, con el trío De la Fuente-Wilson-Lovett anotando y con todo el equipo mordiendo en defensa. El Sant Adriá estuvo perdido ante la máxima intensidad de las vallisoletanas. Oliveira cometió su cuarta falta y se tuvo que ir al banquillo, que ya no abandonaría el resto del choque. La renta visitante menguó e incluso las locales, con un triple de Lovett, llegaron a adelantarse (42-41) a poco más de un minuto para la conclusión de este tercer acto. Las barcelonesas lograron acabar el cuarto dos puntos por delante (44-46).

En el último cuarto, la zona defensiva propuesta por el Ponce fue destrozada por el tiro exterior catalán, que se fue en el marcador tras endosar un 0-14 de salida que dinamitó el partido. Las locales lucharon hasta el último suspiro. Volvieron a la defensa individual, pero el depósito ya estaba en la reserva. La renta llegó alcanzar los veinte puntos. El Ponce caía derrotado, pero lo hacía con las botas puestas.