El Norte de Castilla

por encima del aro

Segunda oportunidad

La celebración a lo largo de estos días del Torneo Diputación ha servido como presentación oficial del Comercial Ulsa Ciudad de Valladolid. Lo más evidente es que las condiciones en las que se han manejado para su planificación deportiva en el inicio de este segundo año de existencia no tienen nada que ver con las del primero. Con la continuidad de su filosofía en favor del jugador vallisoletano, han mantenido a la mayoría de jugadores del ejercicio anterior, lo que ya constituye una importante base con la que empezar a trabajar, sin tener que partir de cero. Luego está el añadido de unos buenos jugadores extranjeros cuyas características complementan las necesidades del equipo, y sin el retraso en su incorporación para empezar la temporada en las mejores condiciones competitivas. La conclusión es que han conseguido confeccionar una plantilla bastante equilibrada, que ha podido trabajar en conjunto desde el primer día. Las expectativas en el plano deportivo, que es el que mayormente trasciende en la opinión pública, son mucho más halagüeñas, algo que tampoco será muy difícil de ratificar con hechos después de la multitud de vicisitudes y precariedades sufridas durante la primera experiencia que les terminó abocando a un frustrante descenso.

Hasta ciertos detalles estéticos, como que el diseño de los uniformes de juego sea mucho más acertado, o el hecho de que la cancha de juego en el Polideportivo Pisuerga haya sido personalizada con el color y elementos representativos, contribuyen a generar una imagen más atractiva a la hora de identificarles y aceptarles. Además, la LEB Plata va a ser una competición más interesante con su ampliación a 16 equipos, aunque a la vez más enigmática por el desconocimiento de un mayor número de rivales. Siendo otro de los factores que contribuyen positivamente para el equipo vallisoletano el que el calendario tenga sentido común en su desarrollo, sin parecerse en nada a lo que se tuvo que sufrir en el pasado.

Es a nivel institucional y estructural, con las grandes limitaciones económicas que tienen, donde aún les queda un buen camino por recorrer todavía. Sin querer entrar en comparaciones, pero con el ejemplo cercano del buen hacer del Atlético Valladolid en el balonmano, el convertirse en el club de consenso de la ciudad con el que la generalidad de los aficionados y practicantes del deporte de la canasta se vean identificados, sigue siendo la asignatura pendiente. Por unas cosas u otras, el baloncesto no camina unido en Valladolid desde hace años y este club nació con la esperanza de poder lograrlo. El impacto de la esperada buena marcha del primer equipo, la continuidad de la Escuela Lalo García o de una campaña de abonados con captación de nuevos miembros, podría verse afectado al despejar la incógnita de saber si han tenido efectos negativos los desgastes de credibilidad sufridos meses atrás. De haberlos, podrían suponer una mella en forma de pérdida de adeptos a su causa, yresultaría perjudicial en un club de tamaño pequeño que debe aspirar a un necesario, y casi obligatorio, crecimiento en el medio plazo. Ese que posibilite, lo antes posible, que una plaza de baloncesto tan histórica como ésta aspire a recuperar una buena parte del mucho terreno que ha perdido.