Valladolid, tierra de palabras, vino y manjares

Julio Valles e Inma Cañibano, en la primera mesa redonda de las jornadas. / Henar Sastre

Julio Valles e Inma Cañibano inauguran las jornadas del Futuro en español con una charla en la que abordaron la relación entre lengua y gastronomía

Victoria M. Niño
VICTORIA M. NIÑO

Ni lo consideró ‘agua de borrajas’ ni le importó un ‘bledo’. Julio Valles llegó a la gastronomía y las citadas verduras por las palabras y ayer demostró esa pasión por almojabanas, salpicones o malcocidos. Le acompañó una experta en morapios sobre los que no admite sinónimos, vinos acompañados de su lugar de procedencia. De cariñenas, vinos de La Seca y algún que otro jerez habló Inma Cañibano. Ambos son presidente y vicepresidenta de la Academia de Gastronomía de Castilla y León y protagonizaron la primera sesión de las jornadas Futuro en Español que, organizadas por El Norte de Castilla. La cuarta edición de esta iniciativa cuenta con el patrocinio del Ayuntamiento y la Diputación de Valladolid, junto al apoyo de Viña Pedrosa y Lingotes Especiales, y la colaboración de Cines Broadway además de la Cámara de Comercio de Valladolid.

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El alcalde Óscar Puente inauguró la primera sesión alabando la iniciativa de unir comida, vino y palabras en una ciudad, Valladolid, tan destacada en las tres. Recordó las palabras que Jorge Edwards pronunció en una ocasión similar en la ciudad del Pisuerga, «el futuro el español está ligado a su pasado porque sin historia no hay porvenir»y deseó «que una lengua viva como la nuestra, sometida a naturales mutaciones, no pierda su unidad». Puente recordó las cifras del estudio sobre de la Fundación Telefónica sobre el idioma, «augura que para el 2050 habrá 750 millones de hispanohablantes; el español es hoy la segunda lengua materna tras el mandarín, la segunda lengua internacional tras el inglés y la que ya ha superado en Europa al francés como segunda lengua más estudiada». Puente recordó la participación de la lengua en el PIB, «casi un 17%, 164 millones de euros», y por todo ello justificó el apoyo de su Ayuntamiento a eventos que potencien su análisis.

El también presidente de la DOCigales, Julio Valles, trasladó al respetable al Siglo de Oro y a la presencia de términos gastronómicos en el decir de los personajes de Cervantes. «Ya en el segundo párrafo de ‘El Quijote’ define al hidalgo a partir de la descripción de cómo come. En aquella época el retrato se hacía a partir de eso. Por ejemplo si se decía que comía ‘salpicón las más de las noches’, no piensen ustedes en gambas sino en lo que hoy denominamos ropa vieja, ese guiso que se hace con lo que sobra del cocido», y este apasionado del XVII saltó al ‘Estebanillo González’. «Otro que se define en términos gastronómicos. Dice de sí ‘pío como un pollo’, es decir habla deprisa, ‘algunas veces soy caro como el buen vino y otras barato como la cerveza’, o se llama así mismo gorrón. El gorrón viene de los estudiantes en Salamanca que se autoinvitaban a las fiestas y para demostrar la legitimidad de su visita saludaban a todos con su gorrilla. De ahí se decía que comían de gorra. También Estebanillo se llama ‘patrón del malcomido’. Esto era una zona de Valladolid, entre el mercado del Val y el Ayuntamiento y allí se hacía un guiso con ese nombre porque se mataba el jueves y, como el viernes no podía comerse carne, se escaldaba la carne en un ‘malcocido’ para conservarla».

Inma Cañibano prefirió traer el vino a la mesa de hoy y mostró su entusiasmo por su onmipresencia en la cultura europea. «La palabra vino aparece hasta en la piedra Roseta. No hay nada en Europa que no tenga que ver con el vino». Cañibano riñó a la profesión periodística por llamar ‘caldo’ al vino: «ya sé que quieren evitar la reiteración, pero vino no tiene sinónimo». Valles señaló la costumbre romana de «tomar el vino con agua caliente, ya que sus vinos no podían tomarse directamente». Yese aguar el vino dio como resultado el término ‘morapio’ «vino sin agua, vino no bautizado». Cañibano celebró el decir que provoca el vino «nos hace hablar y no quiere ser protagonista sino que sirve al fin creativo». Recorrió tabernas de la ‘Celestina’ o de ‘La Regenta’ y manifestó su alegría por poder compartir esta pasión en las redes sociales. «El hecho de crear un lenguaje en torno al vino nos hace correr el peligro de alejarnos de los que siempre lo bebieron», advirtió. Y para no recibir ‘calabazas’ de quien cerraba el teatro tuvieron que terminar.

Programa del martes 12 de diciembre

El español en los nuevos soportes tecnológicos y las oportunidades del idioma que hablan 550 millones de personas en el mundo centrarán la sesión matinal abierta al público que celebra este congreso hoy en el Museo del Vino de Peñafiel.

A las 10:00 h. dará la bienvenida a los participantes Jesús Julio Carnero, presidente de la Diputación de Valladolid. La primera mesa redonda comienza a las 10:30 h., y versará sobre el ‘Presente del español’. María Ángeles Sastre, profesora de la Universidad de Valladolid y colaboradora semanal de ‘La Sombra del Ciprés’, donde aborda cuestiones y dudas lingüísticas, debatirá con el periodista argentino Adrián Cragnolini y con el escritor Lorenzo Silva. Todos ellos trabajan con el lenguaje desde la docencia y la divulgación María Ángeles, desde la comunicación el corresponsal en España de Cadena 3 TV Argentina y desde la literatura el premio Planeta y Nadal. Común a los tres es su relación con nuevas plataformas ligadas al desempeño de su oficio.

Una pausa dará paso a la segunda mesa a las 12:30 h. en torno a las ‘Oportunidades del español, un idioma de futuro’. Para abordar esta cuestión, que tiene que ver con al educación, con la empresa y con las relaciones internacionales, estarán José Ramón González, vicerrector de la UVA; José Miguel Sánchez Llorente, director de cursos internacionales de la Universidad de Salamanca, y Santos Rodríguez, representante de la Universidad de Washington en el campus español que eligieron, en León. Víctor Alonso, vicepresidente de la Diputación, clausurará las jornadas.

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