Mujeres al mando (de la televisión)

Series como 'The Handmaid’s Tale' están marcando un antes y un después en la pequeña pantalla con mensajes feministas y reivindicativos

Protagonista de la serie The handmaid's tale
Protagonista de la serie The handmaid's tale. / HBO
Rebeca Alonso
REBECA ALONSO

Por primera vez en sus más de 50 años de historia, el rol principal de la mítica serie 'Doctor Who' será desempeñado por una mujer, según confirmó la BBC. Una decisión que no ha dejado indiferente a nadie y que ha molestado a un pequeño círculo de ‘puristas’ que incomprensiblemente se han rasgado las vestiduras por este cambio. Guste o no guste, se trata de una muestra de una tendencia que reivindica igualdad de género que ha llegado para quedarse. 'The Good Wife' y 'Scandal' fueros dos de las primeras series de televisión en otorgar el papel principal a una mujer y contar la historia desde su perspectiva. Alicia Florrick y Olivia Pope son dos mujeres poderosas, inteligentes y hechas a sí mismas que centran las tramas. En el caso de 'Scandal', el peso femenino no solo viene dado por el personaje sino también por su creadora: la exitosa Shonda Rhimes, responsable de otros éxitos como 'Anatomía de Grey' y 'Cómo defender a un asesino' (casualmente ambas con féminas de protagonista). Estas y otras series han abierto una puerta que cada vez más producciones traspasan.

Girls

Lena Dunham ha marcado un punto y aparte con ‘Girls’, serie que lidera delante y detrás de las cámaras. En este caso la vuelta de tuerca viene dada por la crudeza y realismo de un guión que retrata a toda una generación de mujeres jóvenes en una gran ciudad y que no duda en retratar el sexo y la desnudez sin filtros, ni adornos, mostrando lo bello y lo no tan bello pero natural al fin y al cabo. Lena Dunham no ha tenido pudor en aparecer completamente desnuda en muchas secuencias, protagonizar escenas sexuales y transgredir hasta el extremo. Se ha convertido en toda una defensora de la belleza de los cuerpos que no encajan que los supuestos estándares marcados por las pasarelas.

The Handmaid’s tale

La última serie en esta línea que no ha dejado a nadie indiferente es 'The Handmaid’s tale', una ficción creada por Bruce Miller basada en una novela del mismo nombre de la escritora canadiense Margaret Atwood. Narra un mundo en un futuro cercano donde los altos niveles de infertilidad y otros problemas han sido el caldo de cultivo de un golpe de estado en Estados Unidos que implementa un régimen diferente basado en los valores tradicionales. En este mundo, las mujeres tienen como única función formar una familia y se llega al extremo de obligar a las fértiles a engendrar a los hijos de las mujeres estériles acomodadas. Un argumento que muestra torturas, violaciones, ablaciones… escalofriante sobre todo porque son prácticas que ocurren hoy en día en algunos países. También es claro un ejemplo de que ni el feminismo ni el machismo son solo cosa de mujeres y de hombres: en la historia vemos a ambos sexos abusando de las mujeres y a ambos también ayudándolas. Los guionistas (la mayoría son mujeres) tuvieron que modificar una línea del guion que recordaba demasiado al famoso 'Make America Great Again' de los republicanos para que no pareciera un ataque al presidente Trump. Está claro que no es una lejana historia de ciencia ficción.

Transparent

Esta producción de Amazon Studios está protagonizada aparentemente por un hombre al principio pero el espectador pronto descubre que es una mujer encerrada en un cuerpo masculino. Jeffrey Tambor encarna a Morton L. Pfefferman, quien reúne a sus hijos en el primer capítulo para comunicarles que se siente como Maura Pfefferman y por fin comienza a dejar salir a su nuevo yo. Se trata de una serie conmovedora que pone al espectador en el lugar de los transexuales y de cómo se sienten cuando su entorno no les ayuda a encajar en el género con el que se identifican. La serie también toca temas como el lesbianismo y el feminismo. Todo un canto a la libertad, el respeto y la sensibilidad.

Big Little Lies

Esta serie parte de la base de que sus protagonistas principales son tres estrellas de Hollywood y sí, también mujeres: Reese Witherspoon, Nicole Kidman y Shailene Woodley. La trama central arranca con un asesinato pero va más allá y trata de reflejar la forma de vida de las madres de los niños de un colegio. La reivindicación feminista ya se atisba desde el primer episodio, especialmente con dos detalles. El primero, cuando el marido joven, guapo y aparentemente amable y perfecto agarra fuertemente del brazo a su mujer, quien se zafa no sin esfuerzo. El segundo, cuando otro hombre le dice a su esposa: «Mujeres... todas queréis ser la envidia de las demás pero Dios os libre de conseguirlo». Su esposa no le contesta pero con la mirada lo dice todo. También llama la atención la aparición de tópicos y frases ácidas y críticas especialmente hacia las mujeres en los interrogatorios de la policía y cómo la gente da rienda suelta a su odio cuando saben que las personas de las que hablan no les escuchan. 'Big Little Lies' habla de apariencias que engañan, violencia de género, el sacrificio de la maternidad y otros muchos temas sin desperdicio.

Westworld

'Westworld' no es una serie tan evidentemente reivindicativa como Girls, 'The Handmaid’s' tale o 'Transparent' pero merece la pena mencionarla por tener dos mujeres como protagonistas principales que incluso en un ambiente arcaico y masculino como el del viejo oeste se dan cuenta de que deben salvarse a sí mismas. Dolores sufre una intensa evolución de aparente damisela en apuros a una mujer valiente que hace lo que sea (incluso empuñar y disparar un arma) para ir contra corriente y buscar su propio destino. Maeve Millay es el personaje con más fuerza y determinación que crece en cada capítulo, la única que consigue descubrir el verdadero funcionamiento de su mundo creado de forma artificial por los seres humanos y que inicia una auténtica rebelión. En este 'western', para variar, los héroes no son los hombres. Además, cabe destacar que entre los directivos de 'Delos, la empresa que gestiona 'Westworld', hay dos figuras femeninas clave.

Juego de Tronos

A 'Juego de Tronos' le pasa un poco como 'Westworld'. No es que tenga una intención clara y principalmente reivindicativa pero el feminismo aparece, y mucho. En esta ocasión el ambiente no es el antiguo oeste sino un mundo y un tiempo imaginarios que se asemejan a la Edad Media. En ambos casos el machismo está a la orden del día. En la última temporada de 'Juego de Tronos' vemos como John Nieve se convierte en rey en El Norte ante la presencia de su hermana Samsa. Está claro que los tronos los heredan los hombres excepto en las ocasiones en las que los varones de la familia mueren, como es el caso de Daenerys o Cersei. Pero hayan llegado como hayan llegado a esa posición, se trata de dos mujeres fuertes, valientes y con todo lo necesario para ser reinas (ya sea buenas o malas). En el segundo episodio de la séptima temporada se vio una escena que los propios creadores de la serie calificaban como impactante e inusual en la televisión: Daenerys, Asha Greyjoy, Olenna Redwyne y Ellaria Arena, cuatro mujeres planificando una guerra, una conquista (con el consejo eso sí del inteligente Tyrion Lannister). El propio George R. R. Martin, creador de la saga, ha declarado de forma muy acertada que «ser feminista, para mí, es tratar a hombres y mujeres por igual».

El Ministerio del Tiempo

'El Ministerio del Tiempo' también reivindica el feminismo principalmente a través de dos personajes: Irene Larra (Cayetana Guillén Cuervo) y Amelia Folch (Aura Garrido). Amelia e Irene son dos mujeres adelantadas a su época que deciden llevar vidas diferentes a lo que la sociedad espera de ellas. De hecho, Irene desempeña un cargo directivo en el Ministerio y Amelia lidera el equipo que conforma con Julián Martínez (Rodolfo Sancho) y Alonso de Entrerríos (Nacho Fresneda). Alonso es un hombre chapado a la antigua, un guerrero de otra época, por lo que al principio no puede entender que una mujer sea su jefa. Es en esas situaciones, desde el humor y la ironía, donde más se evidencia el carácter feminista de la serie. A pesar de todo, Alonso acaba aceptando a Amelia y el aspecto reivindicativo de la serie ha continuado también a través de Irene y las dificultades que ha pasado durante su vida al ser homosexual en una época conservadora.

Orange is the new black

El lesbianismo también aparece en 'Orange is the new black', pero el toque feminista va más allá. También se habla de la transexualidad, la maternidad, la violencia, la injusticia, etc. Se trata probablemente de la primera serie que intenta reflejar la vida en una cárcel de mujeres (Prisión Estatal de Litchfield) tema muy recurrente hasta ahora en cine y televisión cuando se trata de prisiones masculinas. La serie ha sido un exitazo, hasta el punto de que en España inspiró 'Vis a vis'.

Jessica Jones

No podía faltar es esta lista Jessica Jones, una serie de Netflix basada en un cómic de Marvel creado por Brian Michael Bendis y dibujado por Michael Gaydos (aunque su título era ‘Alias’). Interpretada por Krysten Ritter, Jessica es una mezcla de detective privado y súper heroína (pero no al uso, eso sí). Es un personaje, fuerte y valiente aunque también atormentado por los recuerdos de un trauma. Se agradece que no lleve un traje ajustado y sexy como estamos acostumbrados a ver en las pocas súper heroínas que han aparecido en televisión (es el caso por ejemplo de Calista en la serie Powers, con un atuendo que poco deja a la imaginación) sino vaqueros, cazadora y sudadera. Por fin en el cajón de 'antihéroes' de la pequeña pantalla entra una mujer y podemos hablar del término 'antiheroínas'.

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