'Juego de Tronos' 7x04: El retorno de Daenerys

'Juego de Tronos' 7x04: El retorno de Daenerys

Pirateado o no, el final de 'Botines de Guerra' es uno de los más potentes que se le recuerdan a la serie

M. E. García
M. E. GARCÍA

Los 'hackers' consigueron hacerse con 1,5 teras de información de HBO pero resulta que la filtración no procedió de ese ataque sino de Star India, socio de distribución de la televisión de pago, y cuyo logotipo aparece como una marca de agua en la copia pirateada con el texto «solo para visualización interna». Una televisión que, sin querer, ha acabado poniendo a disposición de todo el mundo 'Spoils of War' antes de tiempo. No importa, a HBO nunca le han afectado los pirateos o las filtraciones y esta no será una excepción sobre todo, cuando este cuarto capítulo se marca una escena escena final épica. Para el gusto de la firmante, mejor que 'La Batalla de los bastardos'.

SPOILERS

  • 1

Invernalia. Vaya, todos los Stark pensando que los demás estaban muertos y resulta que la mayoría han sobrevivido. A la llegada de Bran a su casa se le suma, en este episodio, Arya que con una llegada bastante accidentada consigue abrazar a Sansa sin importar haberse pasado la vida a la greña. Que asesinen a tus padres y a tus hermanos une mucho hasta en la distancia.

Meñique y Bran también tienen su pequeño momento íntimo, justo para que Baelish le ceda la daga que estuvo a punto de matarle y prometerle que haría cualquer cosa si se lo pidiera, por su bienestar porque quería a su madre. Bran, intenta explicarle que ya no es él ante la atónita mirada de Petyr cuando son interrumpidos por Meera.

La única superviviente, de Más Allá del Muro quiere regresar a casa para que los caminantes la encuentren con su familia. Ella, que casi muere por Bran recuerda a su hermano fallecido, a Hodor y a todos los que han dado la vida por devolverle a casa. «Moriste en aquel árbol» le dice Meera, la única que parece entender, de verdad, que ya no es más que el Cuervo de Tres Ojos.

Arya llega y los guardias no se creen que sea quien dice ser. Tira y afloja sin mayor imporancia hasta que aprovecha un despiste de los dos hombres para 'desaparecer'. Los soldados avisan a Sansa prometiendo que la encontrarán pero cuando le comentan que preguntó por Ser Rodrik y el Maestre Luwin corre a buscarla en la cripta, ante la tumba de su padre.

Las dos hablan de Joffrey. Sansa se lamenta por no haberle matado, Arya también. Y cuando la pequeña le explica que tiene una lista de personas a las que asesinar la mayor ríe, como los soldados Lannister. Una mención a Jon, sobre lo contento que se pondrá cuando vea a su hermana favorita «Si se alegró al verme a mi imagínate...», dice Sansa. Y de ahí a ver a Bran, o a lo que queda de él.

El Cuervo se encuentra junto al árbol corazón de su casa. Ese en el que a su padre tanto le gustaba meditar. Arya le abraza como ya hiciera en su día Sansa y él sigue sin mostrar el menor atisbo de emoción. El encuentro sirve para algo. Para que Sansa descubra que la lista de su hermana existe y que, en su mayor parte está finiquitada. Cersei era su siguiente objetivo, dice Bran que la vio en la encrucijada, pero se equivocó, pensó que llegaría a Desembarco y sin embargo, se dio la vuelta. El Cuervo de Tres Ojos no es infalible.

Sansa vuelve a repetir que Meñique no es fiable. Se lo dice tanto a Arya como a Bran. Un consejo prescindible para ambos ya que Bran lo ve -podría decir algo sobre las intenciones del señor de Nido de Águilas- y Arya, desde luego, no se fía de él. No se fía de casi nadie.

Pero Arya sigue queriendo consumar su venganza y si Cersei está demasiado lejos se centrará en otro nombre: El Perro, aunque no sepa ni dónde está -puede que ni el mismo Perro sepa donde está-. Arya pide a Brienne que luche contra ella porque ha sido la única capaz de vencerle. Brienne cree que Arya es frágil y no resistirá, hasta tiene que recorarle la promesa que le hizo a Lady Stark. Unos embates más tarde ha cambiado de opinión ante la mirada de Sansa que descubre que su hermana es toda una máquina de matar y de Meñique con su eterna sonrisa de 'estoy pensando algo muy interesante y no lo vais a averiguar'.

  • 2

Rocadragón. En la fortaleza de los Targaryen, Daenerys y Missandei hablan sobre las noticias de los Inmaculados, o más bien, de que no hay noticias. Danerys sospecha por qué su consejera se muestra tan interesada por Gusano Gris pero llega Jon y ahí acaba lo divertido.

El Rey del Norte quiere enseñarle el yacimiento de vidragón... y algo más. Unos grabados en la piedra, dentro de la gruta que abastecerá de armas a los Siete Reinos para la guerra que se le viene encima, la de verdad. Los grabados hechos por los Hijos del Bosque demuestran que ellos y los Primeros Hombres luchaban juntos contra los Caminantes Blancos en los albores de los tiempos.

Jon piensa que así convencerá a Danerys para que luche con sus tropas y sus dragones, pero ella, tan Targaryen, sigue pidiéndole que se arrodille. Jon intenta explicarle que su pueblo no lo entendería pero Dany cree que es una cuestión de orgullo propio y no de lo quiere su pueblo. Hincar la rodilla es el camino más seguro ya que estarán más protegidos con su reina que sin ella.

Sin perder de vista el hecho de que el verdadero heredero de Poniente es Jon, atendiendo a los criterios de la propia Daenerys, no hay que olvidar que es la madre de dragones. Un arma determinante en cualquier guerra que se precie. Eso sin contar el poder de estos animales contra los Caminantes Blancos.

Al salir de la cueva Tyrion y Varys les están esperando para darle las malas noticias: han tomado Roca Casterly pero Altojardín ha caído con toda su riquezaa. Danerys no puede estar más cabreada y vuelca su frustación con Tyrion al que acusa de no querer hacer daño a su familia. Lo cierto es que han perdido las Islas del Hierro, Dorne y El Dominio. Se han quedado casi sin barcos y sin los suministros de los Tyrell.

Danerys vuelve a pensar en usar a los dragones, en subirse a Drogon y atacar. Una reina valiente, una reina que se arriesga. «Estoy harta de tácticas inteligentes», espeta a su Mano. Pregunta a Jon que haría y él, probablemente para apoyar a Tyrion, en parte porque puede que lo piense de verdad, le responde que si se dedica a freír a la gente no será mejor que los demás gobernantes: ni su padre, ni Cersei.

Y Theon ha llegado a Rocadragón después de escapar de su tío. Quiere pedir ayuda a Daenerys para salvar a su hermana pero en vez de encontrarse con ella se encuentra con Jon. Theon traició Invernalia y se supone que mató a Bran y Rickon. Jon le perdona o más bien «solo no le mata» por arriesgarse para salvar a Sansa. «La reina no está»

  • 3

Desembarco del Rey. Cersei y su 'amigo' del Banco de Hierro conversar sobre lo cumplidora que es la reina, más aún que su padre. Nadie había pagado tan rápido al reclarmar una deuda. El problema, era que el oro todavía no está en sus manos, solo de camino y hasta que no llegue no le prestarán más, ni para contratar a los merceranrio de la Compañía Dorada.

  • 4

De Altojardín a Desembarco del Rey. Los 'ganadores', Jaime y Bron se preparan para abandonar El Dominio junto al oro y los suministros que han saqueado a los Tyrell. Mientras, el mercenario se queja porque no tiene su castillo y se quiere quedar allí. Una decisión muy poco inteligente según Jaime porque no podría conservar el castillo ni un día. Además, carece de comida u oro para su mantenimiento.

Pasa el tiempo (no sabemos cuánto, es lo que tiene esto) y Bron informa a Jaime de que el oro ya está en Desembarco del Rey pero que todavía están por llegar los suministros. Hablan con Tarly de la urgencia de pasar el río antes de que anochezca y de los métodos a aplicar a los soldados para que se den más prisa. Que Tarly es un sádico sin consideración por los que son más débiles que él queda patente y parece que tanta dureza no gusta ni a Jaime ni a Bron.

El probre Dikon, por su parte - A Brom le hace mucha gracia el nombre si no sabéis porqué buscad en un diccionario- está asustado por la guerra y se siente culplable por haber matado a soldados que conocía: su casa era vasalla de los Tyrell. No llega el consuelo por parte ni de Jaime ni de Bron porque un ruido de tormenta se aproxima... solo que no es un trueno, es mucho peor.

La horda dothraki carga sin orden ni concierto mientras Jaime ordena a sus soldados que formen filas. Antes de que los jinetes lleguen a la altura del ejército Lannister, Daenerys a lomos de Drogon rompe el cielo. Un primer aliento de fuego es suficiente para acabar con el orden en las filas de los Lannister mientras los dothraki cargan a lo loco, toda una ventaja con el ejército enemigo desmadejado.

Es complicado describir la locura, el fuego, los soldados ardiendo, los dothrakis cortando. La emoción de volver a ver, al fin, a los dragones -al menos a uno de ellos- haciendo de dragón y a Danerys haciendo de Targaryen. Es cierto que el personaje empezaba a cansarme pero en 'Spoils of War' se ha redimido. 'Sangre y fuego' es el lema de su casa y debe practicarlo de vez en cuando.

Por primera vez en mucho tiempo la reina hace oídos sordos a los consejos, a la lógica y a la estrategia militar porque, ¿quién necesita estrategia cuando se tienen dragones? Y no uno sino tres, aunque dos sigan sin jinete y comience a perder la esperanza de ver a alguien más subido en Viseryon y Rhaegal.

Este es Jaime, a caballo, intentanto matar a Danerys.
Este es Jaime, a caballo, intentanto matar a Danerys.

Brom intenta matar al dragón con el artilugio creado por Qyburn. Por suerte no lo consigue, tan solo lo hiere (Poniente no puede permitirse perder dragones antes de tiempo). Lo justo para que tome tierra mientras Daenerys intenta quitarle la lanza del cuello. Antes, Drogon quema la enorme ballesta matadragones.

En medio del caos Jaime quiere renovar su apodo de 'Matarreyes' con el de 'Matarreinas' todo ante la mirada que Tyrion que presencia la escena de lejos. Así ve como su hermano se lanza contra la Targaryen -«idiota, idiota, idiota»- mientras que Drogon se prepara para lanzarle fuego. Brom llega justo a tiempo de tirar a Jaime del caballo al agua, salvándole de morir churruscado.

Por cierto, ¿no fue Robert el que dijo que era de idiotas enfrentarse a los dothrakis en campo abierto?

Ha sido el episodio más corto de 'Juego de Tronos' emitido hasta la fecha con una escena final que quita el aliento: llena de acción, fuego y dothrakis. No se puede pedir más a la hora de rebasar el ecuador de la temporada.

Dracarys.

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