'Fariña', el camino del narco

'Fariña', el camino del narco

Concluye la serie de Antena 3 con el juicio de la 'Operación Nécora' y la captura de Sito Miñanco

M. E. García
M. E. GARCÍA

Se acabó. 'Fariña' llegó a su fin. La serie que cuenta la historia de los orígenes y desarrollo de Sito Miñanco y de todos los grandes capos del narcotráfico gallego -de 1981 a 1990- terminó en Antena 3 mostrando las consecuencias de la 'Operación Nécora'. El primer gran macrojuicio en España -ahora sabemos un monton de macrojuicios- se celebró en la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ante la atenta mirada de los medios de comunicación y la opinión pública.

Los principales cabecillas se sentaron en el banquillo gracias al trabajo de los fiscales y del juez instructor Baltasar Gazón que contó con la colaboración de varios confidentes para destapar el entramado de los negocios ilegales.

Durante este último capítulo se pudieron escuchar las declaraciones que han pasado a la historia. Sobre todo, las de Manuel Charlín: «Si quiero tomarme un vino le pido cien pesetas a mi mujer, es lo que hay» o de Laureno Oubiña y su mujer, Esther Lago. Oubiña declarando que prácticamente no sabía leer y que, por lo tanto, era incapaz de montar una red de narcotráfico y de su mujer reconociendo que era ella la administradora del dinero de la casa, pero que el dinero venía de los negocios de transporte de su marido y no de la droga.

Durante los diez episodios, basados en el libro secuestrado de Nacho Carretero, se han podido ver los inicios de Sito Miñanco, el hijo de un pescador pasado a contrabandista cuya ambición le llevó a ser el mayor narcotraficante de la historia de España gracias a sus contactos con los grandes capos de la cocaína colombianos.

Pero no solo él ha sido la estrella. Personajes tan conocidos como Manuel Charlín o Laureano Oubiña han tenido sus momentos de gloria y sus giros argumentales. También se ha visto reflejado el personaje de 'Terito', el mayor contrabandista de tabaco de Galicia al que nunca se pudo relacionar con el tráfico de droga.

La evolución de los personajes femeninos también ha sido notable. Desde los primeros compases, ellas se han ido haciendo con el poder gracias a la idas y venidas de la cárcel de sus maridos y padres. Entre ellas Pilar Charlín, conocida en el mundo real como 'La Charlina' fue capaz de sustituir a su padre con brillantez durante sus condenas. Además, fue mucho más escurridiza que él a la hora de acabar en prisión. Eso sí, es digna heredera del carácter férreo de su padre.

También pulula por ahí Esther Lago, la secretaria, segunda mujer y madre de dos hiijas de Laureano Oubiña fue el cerebro del entramado de dinero de los negocios de su marido. Además, fue quién hizo que comprara el pazo de Baión. Algo que, a la larga, acabaría con ellos. Por cierto, Esther murió en un accidente de tráfico. Chocó contra la casa que tenía la Guardia Civil para realizar las escuchas.

La tercera mujer destacada es Camila Reyes, la mujer panameña de Sito Miñanco. Ella es imprescindible para la expansión del negocio internacional de su marido. Consiguió escapar a Panamá cuando media España buscaba a su marido. Desde allí continuó con diferentes asuntos relacionados con la droga y fue detenida posteriormente.

La banda sonora

Si 'Fariña' destaca por sus grandes personajes y por su cuidada tácnica ba banda sonora no se queda atrás. Se nota el cuidado puesto en la elección de las canciones de grupos gallegos (Iván Ferreiro para la canción de la cabecera, Los cafres, Os resentidos, Korosi Dansas o Siniestro total). También la música incidental compuesta por Federico Jusid.

Y es que 'Fariña' ha sido mucho más que una serie. Ha sido un homenaje y un recuerdo a una década marcada profundamente por la droga en una tierra, Galicia, que ha sufrido y sufre aún hoy las consecuencias de aquellos 'negocios'. Algo así como 'Narcos' para Colombia o 'Gomorra' en Nápoles. A ello han ayudado no solo la historia y los personajes, sino la gran ambientación la caracterización de todos los actores y por supuesto, sus interpretaciones.

Seamos sinceros, 'Fariña' es mejor que 'Narcos' al menos en un aspecto: sus creadores se han puesto mucho las pilas con el acento. El hecho de que el elenco sea gallego en su mayor parte, ha conseguido que las expresiones suenen naturales, que la manera de hablar y de manifestarse sean tan habituales que se nos hagan normales a todos aquellos que vivimos fuera de Galicia. Los 'carrallo' y 'parvo' han trufado unos diálogos construídos con la naturalidad de quién conoce el carácter de la zona.

Pero se agradece y mucho que la serie no tome un partido real por los 'buenos' o por los 'malos'. Es cierto, Carmen Avendaño es una heroína, una mujer valiente que hizo frente, junto con sus compañeras de asociación, a los hombres más poderosos de su región con los que nadie se atrevía. Pero 'Fariña' no hace sangre de ellos de manera gratuita. Muestra las motivaciones, que pueden ser más o menos acertadas, pero jamás le dice al espectador que debe sentir frente a todo lo que ve. Es libre de pensar lo que quiera.

Y lo mejor es que 'Fariña' lideró la franja de máxima audiencia en cuanto a número de expectadores, 2.014.000, aunque esto se tradujo en un 13,3% de 'share' que la dejó en segundo lugar tras 'Factor X' (Telecinco). Por eso, la posibilidad de una segunda temporada no se encuentra alejada de la realidad. Eso sí, el final mezclando imágenes reales con la serie cuenta el futuro de los personajes que aunque se libraron en la 'Operación Nécora' después acabaron en la cárcel por temas realacionados con el tráfico de drogas.

Más sobre 'Fariña'

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos